Sangre
por todas partes…
“Mientras pasa unos días con su extraña tía
abuela Katheryn, Evan visita una original tienda de juguetes y compra un
empolvado tarro de Sangre de Monstruo. Al comienzo, es divertido jugar con su
contenido. Y como a Trigger, el perro de Evan, le gusta mucho, toma un poco del
líquido.
Pero entonces Evan se da cuenta de que hay
algo extraño en esa sustancia verde y pegajosa, pues parece estar creciendo.
Creciendo…
Y mientras crece, la Sangre de Monstruo
desarrolla un monstruoso apetito…”
Mientras
todavía me recupero de un “escalofriante” bloqueo de lector que me duró tres
meses, y durante el cual pareció que nunca fuera a terminar el libro que tenía
entre manos, el anteriormente reseñado Herejes de Dune, de Frank Herbert, ¿qué mejor que una lectura ligera y agradable
como Escalofríos para regresar de nuevo al ruedo? :)
Pues bien,
en tres sentadas me he leído un nuevo número de la serie de R.L. Stine. Esta
vez se trata de Sangre de Monstruo,
el tercero de la colección. Como siempre, ha sido una lectura bastante amena.
Comencé el viernes pasado, en una tarde anormalmente fría y deprimente, y la
historia de Evan, acompañada con algo de buen rock, terminó aclimatando un poco
el ambiente. Y el hecho de estar en la cama, metido entre las cobijas, procurando
entrar en calor, completó de gran manera el rato en que estuve embebido en las
páginas del libro.
Con su prosa
sencilla pero sugerente, me sentí transportado a esa tarde de otoño en la que
comienza la historia de Evan, Andrea —Andy para los amigos— y la extraña “Sangre
de Monstruo”.
Hoy, con una
única pausa para almorzar, leí de tirón las noventa páginas restantes, y si
bien la historia entretiene, cumple su cometido de siempre —es decir, atrapar al lector invitándolo a descubrir el misterio de turno—, y
contiene los infaltables cliffhangers al
final de casi todos los capítulos, debo confesar que el giro del desenlace se
me antojó muy traído de los pelos, y poco concordante con lo que venía siendo
el relato. Me resultó algo rebuscado y, quizá, facilista. Aunque, desde luego,
ese es solo mi punto de vista.
Sin embargo,
tiene elementos llamativos e interesantes, entre ellos el de la tienda de
juguetes viejos, un lugar lleno de cachivaches y objetos variopintos que se
presta para multitud de posibilidades y que particularmente me agradó bastante.
:)
Próximamente:
Escalofríos Nº 4, ¡Sonríe y Muérete!
;)
De la serie Escalofríos, las historias de "Sangre de monstruo" son las que me nos me gustan. Me parecen muy flojas. La única que medio me gustó fue esta, la priemra parte. Las otras dos me aburrieron cuando las leí por primera vez, a mis 9 años.
ResponderEliminarBuaaah, tengo la serie de Pesadillas de Stine casi al completo. Son una joya :D genial la reseña.
ResponderEliminarUn saludo.
Rubén M.C