Finalmente,
tras una larga espera, conseguí el último tomo que me faltaba de lo que hasta
ahora va de la gran saga de mi tocayo George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego. :)
Y es que
teniendo en cuenta que ya leí los tres primeros y que últimamente, luego de ver
las tres temporadas de la serie de televisión (que aunque a veces no escatima
en cambios en general está muy bien), no veía la hora de continuar con la saga,
la verdad es que me había demorado para comprarlo. :P
El libro
está un poco caro, en realidad, pero debo darme por bien servido: los tomos 2 y
5 me los gané en sendos concursos. XD
Así que,
bueno, ya la colección está completa (al menos hasta que salga el tan anhelado
sexto tomo, Vientos de Invierno), y
no podía falta la foto de rigor. :)
A que lucen
de lujo! :D
Por cierto,
ya comencé Festín de Cuervos, y está
GENIAL! :)
En Colombia
era muy común que hasta hace unos años nos quejáramos de que las grandes bandas
de rock y metal nunca arribaran a estas tierras. Ahora es común, como en mi
caso, que nos quejemos de que no hay dinero para asistir o de que, además, el
viaje a la capital (único lugar privilegiado ocho de cada diez veces) resulta
inviable y fuera del presupuesto… :/
Pues bien,
Avantasia, el proyecto musical (y ahora banda propiamente dicha) liderado por
el alemán Tobias Sammet (Edguy) se une a la larga lista de grandes agrupaciones
que arriban por primera vez a nuestro país.
La cita será
el próximo 1º de Julio en el Teatro Metropol, donde los afortunados asistentes
podrán disfrutar de lo mejor de este dream
team alucinante, que durante tres horas deleitarán a sus seguidores
colombianos con lo más selecto de su repertorio musical, haciendo énfasis
seguramente en temas de su último trabajo discográfico ‘The Mistery of Time”.
Ya desde sus
inicios, la alineación dejaba sin respiro al metalero promedio. Músicos de
Rhapsody, Helloween, Gamma Ray, Blind Guardian, Stratovarius, Angra, Alice Cooper, e incluso
del mismo Edguy, entre una larga y sorprendente lista, han hecho parte de este
proyecto del que, al menos en sus dos primeras entregas (The Metal Opera I y II),
he disfrutado muchísimo.
Tobias
Sammet junto a su agrupación estarán de gira por Latinoamérica, pasando por
Brasil, Chile, Argentina, México, Costa Rica y Colombia.
Esta semana
partí de nuevo rumbo a las librerías de segunda mano del centro de la ciudad
con dos propósitos: por una parte, ayudarle a una amiga de Argentina a completar
su colección de Escalofríos, de R.L.
Stine (de los 8 que le faltaban ya le conseguí 5 :) ), y por otro lado con el
fin de echar un nuevo vistazo esperando tener algo de suerte… Y la hubo! :)
Para
empezar, me topé con este par de joyitas:
La edición
de Dolores Claiborne, aquí titulada Eclipse Total, la había visto
anteriormente en colecciones de amigos argentinos, y siempre me pareció curiosa,
rara, así que cuando la vi no lo pensé dos veces para echarle mano. :P Me gustó
la edición en sí, y me sorprendió gratamente el diseño que tiene en la parte
superior a lo largo de todas las páginas del libro, donde muestra las fases del
eclipse.
Está bien cuidada y la editorial es bastante particular… :)
Por otra
parte, y por el irrisorio precio de 2.000 pesos colombianos (algo así como un
dólar), conseguí esta edición en inglés de una novela de Indiana Jones. :D
Desde pequeño
me fascinaban esas películas, y debo de haber visto las tres primeras en al
menos cinco o seis ocasiones. Cuando me enteré de la reciente cuarta parte,
apenas lo podía creer!! :D Una vez encontré una edición novelada de la primera:
En Busca del Arca Perdida. Lo devoré,
y lo disfruté casi tanto como las películas. Eso me dio pie a investigar un
poco, y descubrí que cada uno de los filmes clásicos tenía su versión literaria
(y con mi gusto por los libros y la serie eso me dejó loco), pero según parece
(aunque tal vez me equivoque) solo la primera vio la luz en castellano… :/
Alguna vez
encontré en la biblioteca un par de libros de Indiana, pero eran cuentos
juveniles que la verdad no me atrajeron mucho. Pero la sorpresa fue grande
cuando encontré este viejo ejemplar: no solo era una novela de la serie, sino
que no se trataba de ninguna de trilogía de filmes. :D
El título, Indiana Jones and the Peril at Delphi, traduce
algo así como “El peligro de Delphi”, y se ha convertido en una razón más para
seguir perfeccionando el inglés. La verdad es que me muero de las ganas de
leerlo!! :D
Y para
finalizar, la sorpresa de la noche (y esto se lo debo a mi amiga, pues por ella
estuve recorriendo librerías que hacía mucho no frecuentaba) fue mayúscula cuando
me encontré, apenas una semana después, otros tres tomos de la serie Horror, de la editorial Martínez Roca. :o
Ya comentaba
en la entrada anterior que esta serie es muy difícil de conseguir, y para
prueba está el hecho de que llevo buscando la colección hace más de tres años,
y todavía me falta el tomo 7, lo que hace muchísimo más sorprendente que en
solo una semana haya conseguido 5 libros!!! :o
No pude
evitar tomar una foto de toda la familia completa:
El librero
que me vendió los tres últimos me contó que en diez años que llevaba la
librería jamás había tenido un libro de esos…
Si los
compré, lo confieso, fue más con el afán de transmitirle la suerte a algún amante
de la literatura, y que además esté interesando en el género del terror o en el
coleccionismo del mismo. Dicho de otra forma, que por medio mío termine en
buenas manos… :) Por tanto, los cinco libros que están en la parte inferior de
la foto anterior están en venta, así que si algún lector de este blog está
interesado en ellos, solo tiene que dejar un comentario en esta entrada, o
escribirme al siguiente correo: ariakasskull@hotmail.com :)
Por ahora mi
presupuesto quedó algo exiguo, así que tendré que esperar unos días para seguir
“cazando”… :P
“Greg piensa que hay algo raro en la cámara
que se encontraron él y sus amigos en una abandonada casa de las afueras de
Pitts Landing.
Las fotografías que toma salen raras, muy
raras… Como aquella en que salió el nuevo automóvil de su papá destrozado,
antes de que este fuera destruido en un accidente.
Pero los amigos de Greg no le creen. Y Shari
lo obliga a traer la cámara el día de su cumpleaños, y a tomar una foto de ella
con el grupo de invitados. Pero Shari no aparece en la fotografía cuando esta
sale de la cámara. ¿Será que Shari desaparece de la foto para siempre? ¿Cuál
será la siguiente víctima de la cámara malvada?”
Siete meses
han pasado desde la última “escalofriante” lectura. :) Y teniendo en cuenta que
el año pasado leí tres y que este año llevo uno —el cuarto—, y que aún queda
más de medio año por delante, eso apunta a un ritmo de tres tomos por año. Y si
la colección consta de 45 números —al menos la publicada por Norma—, todo
indica que tardaría quince años en leerlos todos… :o
Nota mental...:
Aumentar el ritmo de lecturas de Stine si quiero terminar de leerlos antes… XD
En todo
caso, y haciendo aparte estas “elucubraciones”, esta nueva lectura ha estado tan
amena como las anteriores. El misterio de la cámara que parece tomar fotos “proféticas”
—o que provoca eventos desafortunados— te engancha desde el principio. A mí
particularmente me ha recordado mucho a un relato de Stephen King: El Perro de la Polaroid, reseñado hace
un tiempo en este blog. En la novela corta del escritor de Maine, la Polaroid
toma extrañas instantáneas de un mismo lugar que no existe en la realidad del
relato, sea cual sea el objeto o sitio que se trate de fotografiar. Con el
tiempo, el protagonista descubre que en realidad no siempre es la misma foto. O
bueno, sí lo es, pero esta comienza a cambiar con cada toma…
En el relato
de Stine, Greg toma fotos que salen con algunos cambios, como cuando fotografía
a un amigo
sonriente que en la foto aparece con un terrible gesto de dolor.
Toma tras toma, el protagonista comienza a descubrir el funcionamiento de la
misteriosa cámara y las graves consecuencias que su uso puede conllevar…
Las páginas vuelan,
y aunque pronostique uno la lectura de veinte o treinta, al final terminar uno
leyéndose el doble, y conforme se acerca uno al final definitivamente no puede
parar hasta descubrir cómo termina todo, cuál es la explicación del misterio —a
pesar de que al comienzo uno no puede evitar preguntarse si no debería estar
leyendo otra cosa y si el libro de turno no resultará soso—. Stine sabe manejar
sus hilos, y por muy “infantil” que pueda sonar su prosa a veces, al terminar
te tienes que tragar tus palabras y admitir que ata sus historias muy bien, de
una manera muy amena y entretenida, siempre con su particular estilo. :)
Y otra cosa,
el infaltable cliffhanger del final
que lo deja a uno :O … GENIAL! :P
Muy
recomendable! ;)
Próximamente:
Escalofríos Nº 5,La Maldición de la Momia
Hoy, después de casi tres meses sin ir de cacería, decidí ir a probar
suerte y saborear nuevamente el misterio de la búsqueda. :)
Tanto por tiempo como por cuestiones monetarias no había podido ir a
echar un vistazo en las librerías de segunda mano, y el hecho de que las
búsquedas infructuosas sean más que las fructíferas supongo que también influyó
en algo. En todo caso, hoy fui a echar un vistazo, y vaya que valió la pena! :D
Este fue el botín que me traje a casa esta noche:
Cada uno de los cuatro son ediciones que no se ven todos los días.
Nada más los tomos de Horror, la míticaserie
de antologías de Martínez Roca, son unos tesoros que se encuentran rara vez, y
esta ocasión (aunque confieso que ya los tenía), no los pude dejar pasar. No
sea que caigan en las manos equivocadas… :P
Así que nada más ni nada menos que Horror
2, Horror 4 y Las Mejores Historias de Terror I, todos
editados por la mencionada editorial Martínez Roca, han caído en mi botín. Por
el momento, lo primero que haré será reemplazar los dos últimos y renovar las
ediciones viejas que tenía. Sobre todo el tomo pequeño (cuya colección es casi
tan difícil como las de “Horror”) lo tenía en un pésimo estado. Pueden ver la
foto haciendo click aquí. :)
Ya más adelante veré qué decido hacer con ellos, pero sin duda buscaré
alguien que los sepa valorar como se merecen. De todas formas, el mero hecho de
encontrarlos ha sido genial. :)
Y la otra sorpresa de la noche fue nada menos que la primera edición en
castellano de uno de mis libros favoritos del Maestro del Terror: Cementerio de Animales.
Esta fue una edición que dejé pasar en una ocasión y siempre me
arrepentí. Siendo uno de mis favoritos, me gustaría tener tantas ediciones como
pudiera, pero irónicamente hasta hace menos de un año solo tenía la del Círculo
de Lectores. Ahora tengo tres!! :D Uno de los cuales, por cierto, trae una
introducción inédita en castellano. :)
Aquí está la foto de los tres hermanitos:
Y bueno, espero que esta sección del blog, y por ende mi estantería,
empiece a moverse más a menudo. Ya hay un par de libros que espero estén
prontos a llegar, y otro par que tengo en la mira para el próximo mes… :)
“El oscuro protagonista de esta novela es un
automóvil marca Plymouth de 1958 llamado Christine, un superviviente de un tiempo en que la gasolina era barata y el rock
and roll marcaba el ritmo de la época.
Arnie Cunningham está dispuesto a
conseguirlo a cualquier precio. Y lo consigue. Pero mientras trabaja en la
ardua tarea de restaurarlo, el coche da muestras de una terrible vida propia.
¿O es solo imaginación? Dennis, su mejor amigo, sigue creyéndolo así, pero la
gente muere en las oscuras calles y avenidas de Libertyville. Y llega un
momento en que Dennis ya no puede negar la aterradora verdad: Christine está viva…”
Una amiga de
Argentina, Marina Gareis, tan seguidora de Stephen King como yo, suele decir que antes de
llegar al claro al final del camino habría que leer toda la obra del Maestro
del Terror al menos dos veces. Yo, tan seguidor del escritor de Maine como
ella, creo que tiene razón. :)
Me gusta
releer libros, y siempre he pensado que hacerlo es como visitar a un viejo
amigo, uno con el que pasaste momentos memorables y del que tienes gratos
recuerdos. Revisitar lugares, revivir momentos y volver a ver esos personajes
que con el tiempo se tornaron de carne y hueso en tu mente, es algo que siempre
me ha agradado, y más con las historias de King, la mayoría de las cuales
guarda siempre un atractivo, un misterio, una magia entrañable que con el
tiempo quieres reavivar…
Pues bien, he
leído casi toda su obra —con la única excepción del último libro de La Torre Oscura, El Viento por la Cerradura (que aún no me llega de tierras
australes), la novela inédita La Plantay
el libro sobre los Red Sox escrito en coautoría con Stewart O’Nan (sin
mencionar uno que otro relato que aún no aparece en nuestro idioma)—, y al día
de hoy he releído casi treinta de sus libros. Christine era el que hacía más tiempo había leído y que aún no
revisitaba, y hacía mucho tiempo lo tenía pendiente, mirándolo de cuando en
cuando en la estantería y prometiéndome a mí mismo hacerlo más pronto que tarde.
Pero pasaron
muchos meses, hasta que hace poco concerté la relectura conjunta con algunos
amigos de Argentina, y fue esta la ocasión perfecta para hacerlo…, aunque al final
me quedé muy atrás con respecto a ellos por cuestiones de tiempo… :(
En todo
caso, esta tarde finalmente lo terminé y, como casi siempre con el Maestro del
Terror, la lectura ha sido sumamente grata. Más tratándose de un clásico del
género como lo es Christine.
La historia
del auto que cobra vida mágicamente y se torna vengativo y sangrientamente
violento ha dejado huella no solo en la historia de la literatura de terror,
sino también en la historia del cine. La adaptación de John Carpenter en 1983
inmortalizó para siempre el Plymouth Fury del 58 rojo y blanco, y decenas de
miles de modelos a escala del mítico coche se han vendido como pan caliente en
los últimos treinta años. Yo, de hecho, aún quiero el mío… :’( Por ejemplo, uno
como este:
Es uno de
esos íconos que con el tiempo reconoces en cualquier lugar, uno que además ha
gozado de numerosos “cameos” en películas y series de televisión, y del que de verdad
me muero por tener un modelo adornando mi estantería…
Pero todo
nace en un comienzo, desde luego, de la mente del inigualable escritor de
Maine, que en 1983, tras haber hablado ya en sus novelas de telequinesis,
vampiros, hoteles encantados, poderes sensoriales, piroquinesis y plagas
apocalípticas, reinventando y revitalizando en todos los casos esos lugares
comunes del género, decidió hablar esta vez de un coche encantando…, por
definirlo de alguna manera.
Viniendo de
la pluma de un escritor del común la idea podría lucir risible e incluso
ridícula, pero King supo dotarla, como siempre lo hace, de una vida y una magia
como pocos podrían haberlo hecho. Y esto, claro está, gracias a su estilo sincero,
ameno y coloquial, que te lleva de la mano del narrador a vivir la historia de
una persona para nada extraordinaria, alguien que podría ser tu propio vecino,
que termina metida en situaciones límite. Y es que en la figura de Arnie podría
uno sentirse perfectamente identificado. Sus miedos, sus temores, sus
flaquezas, podrían ser las de cualquiera de nosotros. Y cuando Christine aparece de pronto para cambiar
su vida, es inevitable ponernos de parte del tímido chico, y sonreír
internamente a medida que se va superando y dejando atrás todo lo que siempre
ha sido motivo de desdicha…, aunque ello le lleve a ponerse en contra de sus
propios padres, de su mejor amigo, e incluso, al final, de sí mismo…
Stephen King y Christine
La historia
está dividida en tres partes, dos de las cuales —la primera y la última— son
narradas en primera persona por el mejor amigo de Arnie, Dennis Guilder, dotando
la narración de una atmósfera entrañable y muy cercana, como todas las
historias de Stephen King que son narradas de esta manera. La segunda parte,
con su narrador omnisciente, es, no obstante, tanto o más atractiva que las
otras dos, pues nos lleva a lugares más recónditos y oscuros que no están al
alcance del primero.
Adornada
cada capítulo con extractos de canciones de los cincuenta, llena toda ella con
ese ambiente rockandrollero a pesar de transcurrir a finales de la década de
los setenta, la novela irá tornándose oscura a medida que avanzas en sus
páginas, y al final la sombra del mítico auto que surge de las cenizas del
garaje de LeBay, el desagradable propietario original, al espeluznante esplendor
final, se extenderá, muerte tras muerte, hasta alcanzarlo todo y no dejar otra
opción que enfrentarse a él… o a ella, como
se refieren los protagonistas, como si el auto fuese en realidad una chica de
la que Arnie se enamora perdidamente…
Tal vez no
sea una de las novelas más significativas de este escritor, pero sin duda es un
clásico del género
que tiene un lugar especial en el corazón de los seguidores
del Maestro…
La película de
Carpenter, por cierto, protagonizada por Keith Gordon, John Stockwell,
Alexandra Paul y Harry Dean Stanton, es una de las pocas adaptaciones de una
novela de King que vale la pena ver. Muy recomendable.
Diez años
habían pasado desde que la leí por vez primera, y aunque hubiera preferido
tardar mucho menos en esta ocasión, su lectura ha sido bastante amena y
entretenida.
No está de
más, como sucediera precisamente con la última novela reseñada en este blog —El Dragón Flotante, de Peter Straub—,
recomendarle al lector que si cae en sus manos la edición que ilustra esta
entrada, es decir, la del Círculo de Lectores, se abstenga, por lo que más
quiera, de leer la sinopsis. Si la novela anteriormente citada era arruinada,
en este caso es poco menos que destripada. No sé qué pasaba por la cabeza del
que lo hizo en ese momento, y mucho menos por la de la editorial al permitir
publicar semejantes spoilers, pero no
hay caso… El hipotético lector de este blog queda avisado… ;)
Dos años
después de la visita de Ozzy Osbourne, y tres luego de la visita de Heaven And
Hell, comandados por el fallecido y por siempre extrañado Ronnie James Dio,
parece que la deuda pendiente será finalmente saldada.
La
legendaria banda de heavy metal se presentará por primera vez en Colombia, promocionando
—vaya, vaya— su nuevo álbum: “13”, el cual saldrá a la venta a partir del 11 de
Junio.
En su visita
a Colombia en 2011, Ozzy prometió a sus seguidores colombianos regresar a estas
tierras antes de su retiro, y al parecer piensa cumplir su promesa. Solo que para
esta ocasión vendrá con los miembros de la banda de Birmingham, Tony Iommi y
Geezer Butler. Y por si esto fuera poco, este gran concierto contará con la
presentación de Megadeth como banda invitada, quienes también estarán estrenando
el 4 de Junio su nuevo álbum: “Super Collider”.
Se siente,
no obstante, la gran ausencia de Bill Ward en la batería, que para el disco y
la gira ha sido reemplazado por Brad Wilk (Audioslave, Rage Against the Machine).
Eso sí que habría sido una reunión con todas las de la ley… :(
Aun así, y
aunque todavía se desconocen los datos exactos de fecha y lugar del evento,
esta es una noticia que todo metalero ha esperado durante toda su vida, sobre
todo en Colombia, donde hasta hace algunos años la gran mayoría de las grandes
bandas ni siquiera consideraban venir.
Yo crecí con
Sabbath. Recuerdo cuando los escuché por primera vez a los doce años. Fue la
banda que me inició en el metal y en el buen rock. Casi puedo verme a mí mismo
escuchando los acordes oscuros de Iron Man, y el tenebroso comienzo de la
canción emblema de la banda y que le da título a su primer álbum…
Sin embargo,
no puedo negar que ahora experimento sentimientos encontrados. ¿Nace esta nueva
reunión del corazón, de una sangre metalera que corre por las venas, o se trata
de algo con más fines comerciales que pasión? No tengo bases en que fundarme,
claro, pero me queda la duda…
Y es que,
aunque seguramente me gane más de una crítica, Sabbath no ha sido solo Ozzy, y
obviando aquellos frontman que
pasaron sin pena ni gloria, Dio sin duda tiene un lugar de honor en la historia
de la banda, y sin negar lo que significó el primero en los inicios de Black
Sabbath, con los años me parece que fue este último el que aportó una vitalidad
que con Ozzy la banda no volvió a ver desde mediados de los setenta, incluso en
la aclamada reunión de finales de los noventa…
Ronnie James Dio
Si ponemos a
Ozzy y a Dio en una balanza, la mayoría de los rockeros, incluyendo desde luego
a los poco avezados, se decantarán por el llamado príncipe de las tinieblas,
pero cuando lo veo en perspectiva no puedo dejar de ver al hombre que degeneró
en la droga —milagrosamente salvado por su esposa— y que abusó de su propio
nombre hasta llegar al colmo de participar en un reality show. Ozzy es casi una
marca, y él lo sabe bien, y todo lo que lleve su sello vende. Por eso desde
mucho tiempo para acá comencé a sentir una simpatía más grande por aquel
pequeño gran hombre que nos dejó hace ya casi tres años…
Seguramente
su nombre no vendió tanto, y la formación renombrada Heaven And Hell que visitó
Colombia poco antes de su muerte no tuvo la acogida esperada, pero todo lo que
hizo fue siempre con sangre y corazón, no con fines comerciales. Luchador,
guerrero, honesto y trabajador, Dio ofreció lo mejor de sí hasta el final,
cuando el cáncer terminó llevándose su vida.
Por el
contrario, es una imagen totalmente opuesta la que me genera Ozzy Osbourne…
Así que
pienso, ¿es “13”, la próxima producción discográfica de Black Sabbath —el
primer disco en estudio con Ozzy desde el Never Say Die de 1978—, algo nacido
del corazón y del espíritu metalero, o algo creado con miras a un éxito
comercial?
Para bien o
para mal, Iommi y Butler siempre han necesitado de alguno de los míticos frontman para sobresalir, así que me
atrevo a dejarlos de lado en esta diatriba…
Pero desde
luego, amanecerá y veremos, y habrá que esperar otro mes y medio para ver qué
nos ofrece, qué nos trasmite esta nueva y repentina reunión… Espero que todas mis dudas sean infundadas... :)
Desgraciadamente,
no creo que pueda ir —ganas no me faltan a pesar de lo anteriormente expuesto—,
pues mi bolsillo está bastante apretado, pero seguiré de cerca tamaño
acontecimiento… Sea como sea, será algo histórico y probablemente irrepetible…
Mientras
tanto, los dejo con el adelanto que la banda nos han ofrecido mientras se llega
el esperado 11 de junio: God is dead? Un tema muy doom, pero también muy Ozzy…
Y he aquí un clip de un documental sobre el regreso de Black Sabbath: