domingo, 12 de diciembre de 2010

El Perro de la Polaroid, de Stephen King

Cuando Kevin Delevan cumplió quince años le regalaron lo que más deseaba: una Sun 660, una cámara Polaroid perfectamente diseñada para el fotógrafo principiante. Sin embargo, cada nueva imagen tomada por la maldita cámara, aproxima más a la realidad la presencia de una fiera cruel y despiadada. Tal vez nada pueda salvarnos de la amenaza del perro de la Polaroid, cuyo último mensaje parece grabarse en nuestra memoria.

El Perro de la Polaroid es una historia sencilla: una cámara Polaroid que, merced a extraños poderes, va haciendo cada vez más real a un fiero can de pelaje negro y mirada asesina, protagonista de las fotos que la cámara se empeña en sacar, sea donde sea que se enfoque el lente.

Stephen King, tal y como ha demostrado en numerosas ocasiones, convierte un objeto tan común y corriente como una cámara fotográfica en la base de una historia de terror. Según cuenta en la introducción a esta novela corta, último relato de Las Cuatro Después de Medianoche, por un tiempo se sintió interesado por la fotografía y por la forma en que una simple imagen puede guardar un momento, un lugar y una persona para toda la eternidad. Y, una vez más, se ha hecho la susodicha pregunta: "¿Qué pasaría si…?"

Una historia sencilla, repito, pero muy entretenida. No obstante, al terminarla, lo que más rescato y recuerdo es al personaje de Marion Reginald Papi Merrill, el tío de Ace Merrill (el chico malo de El Cuerpo). Merrill es el propietario de una especie de tienda de antigüedades, el Emporium Galorium, donde hace pequeñas reparaciones en objetos usados para luego revenderlos. Pero, en realidad, Merrill es mucho más que eso: es un viejo avaro que presta dinero, a intereses exorbitantes, a personas desesperadas. Merced a esto tiene un poder más grande que el que aparenta. Es el típico timador “legal” que, merced a pequeños favores, se ha ganado a la vez el respeto y el odio de los habitantes de Castle Rock.

Papi Merrill es un personaje memorable y sus correrías fueron lo que más me gustó del libro.

El relato tiene la consabida confrontación final en la que nos tendremos que enfrentar, para bien o para mal, con el perro de la Polaroid. :P

Les dejo una foto de la Polaroid Sun 660, la cámara fotográfica protagonista de la historia:



Y ahora, si me permiten, me voy a conocer la nueva tienda que se inaugura hoy en Castle Rock: Cosas Necesarias. ;)

7 comentarios:

alcorze dijo...

Ten cuidado con esa tienda que dicen que pasan cosas raras allí ;)

Bangor dijo...

Escucha bien a Alcorze, George, ten a bien escucharlo pues llevan razón sus palabras.
Cuando conozcas al señor Leland Gaunt me lo confirmas... ;-)

MBosch dijo...

Tienes razón, El perro de la Polaroid es un cuento sencillo (pero a lo mejor demasiado sencillo). A mi no me gustó demasiado aunque Papi es un graaaaaaan personaje!!!
Disfruta de la Tienda!
Esla hostia!

Sonix dijo...

Es de esos relatos que no dejan un gran recuerdo pero entretienen y cumplen su función mientras lo lees.
A mí La Tienda me gustó bastante, menos algunos aspectos del libro, pero en general el concepto me gustó y el desarrollo me pareció correcto. Ya comentarás. ;D

✿ Belle ✿ dijo...

la historia suena interesante, pero antes debo acabarme la tienda y LTO, no veo la hora de tener mi ebook y zamparme la historia del pistolero con papas!!!! ^^

Unknown dijo...

¿Alguien sabe que sucedió con Kevin Delevan?

Unknown dijo...

¿Alguien sabe que sucedió con Kevin Delevan?

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