miércoles, 4 de mayo de 2011

El Reino de los Dragones, de Richard A. Knaak




Richard A. Knaak, nacido en Chicago el 28 de mayo de 1961, es un escritor bastante prolífico especializado en los géneros de la ciencia ficción y la fantasía. Es principalmente conocido por ser contribuyente de la extensa saga Dragonlance, la popular serie de novelas iniciada por Margaret Weis y Tracy Hickman. También es conocido por haber escrito algunas sagas basadas en los videojuegos de rol Warcraft y Diablo. Ha escrito tanto relatos cortos como trilogías de novelas ambientadas en el mundo Dragonlance, no hace mucho se ha embarcado en la escritura de algunas novelas sobre Conan, y más recientemente se ha internado en la exploración del formato “manga” en la adaptación de la serie coreana Ragnarok, en colaboración con el ilustrador Jae Hwan.

No obstante, su obra más emblemática, que es justamente de la que quiero tratar en esta entrada, es una saga de libros de Fantasía
Épica titulada El Reino de los Dragones (DragonRealm). Esta saga, publicada entre finales de los ochenta y principios de los noventa, se caracteriza porque en ella los dragones no son caracteres secundarios o accidentales como ocurre en la gran mayoría de sagas fantásticas. No; en El Reino de los Dragones los míticos reptiles alados son los personajes principales de la historia.

Hace mucho que leí las dos primeras trilogías de la mencionada saga Dragonlance (de la que espero escribir una entrada muy pronto), y ya en esos días el nombre de Richard A. Knaak comenzaba a hacérseme conocido, puesto que en la inmensa biblioteca donde los presté había un sinfín de libros de la Dragonlance (aunque muchos de ellos conformaban desordenadas trilogías incompletas), y en algunos de ellos el nombre del escritor de Chicago se había vuelto recurrente. Pues bien, un día me topé con una saga de su autoría: El Reino de los Dragones. Investigando un poco (es bastante difícil encontrar información amplia en la red) descubrí que la saga estaba conformada por cuatro libros. Por desgracia, en la biblioteca sólo había tres. No obstante, comencé a leer el primer volumen de la saga con no pocas expectativas. Se titulaba Dragones de Fuego y ya el comienzo prometía bastante:

Avanzaban allá abajo, en dirección a las gigantescas Montañas Tyber. Algunos iban en parejas, otros solos. Terribles yelmos de dragón ocultaban sus rostros a excepción de los ojos, ojos que, en la mayoría de los casos, ardían rojos como la sangre bajo la luz crepuscular. Cada uno llevaba una armadura de escamas de cuero, pero cualquiera que pusiera a prueba aquella protección descubriría que era más resistente que la mejor de las cotas de mallas. Las capas, que ondeaban al viento como enloquecidos espectros de la noche, producían la impresión de que los jinetes volaban, y, a decir verdad, cualquier espectador hubiera creído que tal cosa era posible para estos hombres. Si es que eran hombres.

Eran once en total, y poco a poco se iban reuniendo en un solo grupo. No se intercambiaron palabras de saludo ni siquiera una simple inclinación de cabeza. Se conocían entre ellos y habían recorrido ese camino innumerables veces durante innumerables años. En algunas ocasiones su número variaba, pero el camino siempre era el mismo. Aunque cada uno de ellos consideraba a los otros hermanos, las disputas internas eran frecuentes. No podía decirse que el camino los uniera y, así pues, cabalgaron en silencio durante todo el trayecto, mientras delante de ellos las Montañas Tyber se alzaban, reclamándolos hacia el cielo…



Y mis expectativas no se vieron defraudadas. Me devoré los tres tomos en un santiamén, y, para sorpresa y alivio mío, no mucho después me encontré el cuarto tomo de la saga: estaba mal ubicado en las estanterías de la biblioteca y erróneamente registrado en el catálogo virtual. Lo leí feliz, sólo para descubrir luego que había un quinto tomo, del cual hasta el día de hoy no he encontrado ni el rastro…

No obstante, cada libro es independiente hasta cierto punto de los demás, y aunque quedes con ganas de más, cada volumen termina con un final concreto que te deja satisfecho. Algo así como sucede con las sagas de Harry Potter o Dune. Es decir, no te vas a encontrar un final como el de Las Dos Torres o como el de La Torre Oscura III: Las Tierras Baldías. ;)

En la historia existen varios reinos en el mundo, cada uno dominado por un dragón. El Dorado Emperador Dragón, el Dragón Blanco de Hielo, el Dragón Negro del Bosque Brumoso y el Dragón de Cristal son sólo unos cuantos. Y existe un sólo reino no dominado por ellos, donde el Lord Grifo es el gobernante. Los Hombres están en un plano menor, pero de creciente importancia, lo que hace que la sociedad draconiana se vea amenazada. Los dragones se pasean por el mundo, tanto en su forma original como en una forma humanoide, mucho más práctica, pero desairada por los dragones puristas, pues se asemeja demasiado a esas criaturas inferiores.

Richard A. Knaak
El héroe de la historia es Cabe Bedlam, nieto de Nathan Bedlam el Amo de los Dragones. Él y su pareja, la hechicera Gwen, deben de vencer a cada uno de los reyes dragones para poder dar a la sociedad humana una esperanza de supervivencia y de dominio. La hora del hombre ha llegado…

Como en todas las buenas historias de este tipo, al comienzo Cabe es sólo un joven inexperto que apenas comienza su iniciación en las artes de la guerra y que no tiene ni idea del destino que tiene por delante. Y mientras tanto, en el otro lado del espectro, los Reyes Dragón personalizan el foco de las intrigas políticas y el mal que aqueja a los Hombres.

Dragones, grifos, piratas, hechiceros, e incluso entes tan interesantes como Caballo Oscuro, “en cuya piel podría uno sumergirse al infinito”, todos ellos son parte de esta saga de libros sobre dragones que se separa de las típicas historias del género, para dar una visión fresca e interesante, llena de aventuras, acción y misterios.

La saga está compuesta de la siguiente manera:

1.   Dragones de Fuego (Firedrake, 1989)
2.   Dragones de Hielo (Ice Dragon, 1989)
3.   El Devastador (Wolfhelm, 1990)
4.   Caballo Oscuro (Shadow Steed, 1990)
5.   El Dragón de Cristal (The Crystal Dragon, 1993)

Cada libro es mejor que el anterior, o al menos te va descubriendo más misterios y maravillas que te enganchan cada vez más a la historia. De los cuatro que leí, el más flojo es quizá el tercero, no obstante lo cual la saga completa resulta ser una historia fascinante y original, que te mantiene en vilo y con ganas de más al terminar cada volumen.

Pero eso no es todo… :P

Si uno busca temas relacionados con la saga, siempre te salen los mismos cinco tomos que componen la supuesta pentalogía. Pero si “escarbas” más, te encontrarás con la sorpresa que yo mismo tuve tiempo después de haber leído los libros: que en inglés existen dos tomos más que, al parecer y según todas las señas, nunca se tradujeron al castellano:

6.   Dragon Crown, 1994
7.   The Horse King, 1997

Además, husmeando un poco para escribir esta entrada (hace mucho quería escribirla y, en honor a la verdad, tuve que investigar mucho pues la información sobre este autor y su obra brilla por su ausencia), descubrí que existen una trilogía de libros relacionados titulada Orígenes y una serie de libros publicados exclusivamente en internet titulada Leyendas. Estos últimos, me parece, pueden tratarse de novelas individuales que expanden la mitología. Y no sólo eso. Al parecer (y esto es noticia de actualidad), hay planes de una octava novela de El Reino de los Dragones

En fin… La cosa va para largo. XD

De todas formas, en mi opinión (y lo que quiero lograr con esta entrada), es suficiente que le echen al menos un vistazo a esta genial saga leyendo los primeros volúmenes, que recomiendo muchísimo a los amantes de la fantasía épica, pues en su momento me apasionaron y para mí representaron un cambio fresco y original en lo que estamos acostumbrados a ver en dicho género. La verdad es que no es nada fácil conseguir los libros (sobre todo en Colombia y Suramérica), pues fueron publicados por la editorial especializada en el género: Timun Mas. Supongo que en España se consiguen más fácil, pero en Colombia sólo los pude leer gracias a una biblioteca…

Igual la invitación está hecha, y estoy seguro de que si le dan una oportunidad, esta saga no los defraudará. Palabra de Calavera.

;)

4 comentarios:

alcorze dijo...

No me van mucho las historias de espada y brujería. Por alguna razón ya no me gustan pero hay que reconocer que te has currado una entrada espléndida. Un abrazo, calavera!!!

Calavera dijo...

Gracias, Al. :)

La verdad es que me eché como tres horas preparando esta entrada! XDD

Mirada_Azul dijo...

Gracias por la entrada! Hace mucho quería saber sobre estos libros :D

Judas dijo...

Buena Reseña!!

Ahi me los descargue por PDF para leerlos, aca solo se consiguen las ediciones tapa dura blablabla y son caros xD Si me gustan luego de todo los comprare! :D

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