jueves, 31 de mayo de 2012

Google Analytics / Marzo–Abril de 2012

¡Hola a tod@s! :D

Luego de varios meses sin echarle un vistazo a las famosas y a veces extrañas búsquedas que han llevado a los cibernautas a El Blog de Calavera, aquí voy con la segunda parte de mi puesta al día. Hace ya unos días publiqué el recuento correspondiente a enero y febrero, así que, antes de que finalice este mes, y con mis vacaciones recién estrenadas, vamos, sin mayores preámbulos, con marzo y abril:

culmina la carrera de stephen king?: ¿Otra vez? o.O Dios no lo quiera. Toco madera. :/

amigos frikis: Tengo unos cuantos, la verdad. Aunque ninguno de Star Wars. XD

asi que eres friki: Mmm… A ver… Déjame pensarlo… Sí, creo que sí. Más específicamente, “FriKing (fanático de Stephen King, el Maestro del Terror)”. :P

ay si meme soy adrian: Sin comentarios. :P

calavera diciendo hola: ¡Hola! :)

deja de completar mis frases maldito google: Déjalo, hombre, que es bastante útil. XD

desocupados graciosos: Los protagonistas de esta entrada, justamente. XD

donde puedo comprar el libro the body de stephan king-penguin readers: Es bastante escaso, la verdad, y aún no me explico cómo es que tengo tres. XD Supongo que eso te hace las cosas más difíciles. :P Aun así, te deseo suerte. ;P

mente de un friki: Un lugar insondable y misterioso. XD

no soy friki: De nada te sirve negarlo, hermano. Se te nota en la cara. :P

porque cuando toses te da un sabor a fierro: Es uno de los misterios de la vida. :P


C3PO y R2D2 nunca lucieron tan bien... :P


premio diploma reconocimiento al novio: Creo que lo que quiere tu novio no es precisamente un reconocimiento, chica. :P

que sea rock: ¡Y del duro! :) ¡Yeaaaaaaaaahh! :D

sabato escuchaba iron maiden: ¡¡¡¡Nunca lo hubiera imaginado!!!! XD Qué grande Sabato, ahora lo admiro mucho más. :D

star wars friki: Eso es como decir agua mojada. XD

ya dijiste cabron: ¡Y lo volvería a decir! ¡No me pongas a prueba… cabrón! XD


Bueno, esta vez parece que fue más corto… :/ A lo mejor los extraños y exóticos navegantes se tomaron un leve receso. :P En todo caso, estas búsquedas no dejan de ser jocosas… XD

En los últimos dos meses la búsqueda arrojó un total de 5.213 visitas a través de 1.386 palabras clave. :)

¡Hasta el próximo Google Analytics!


;)

sábado, 12 de mayo de 2012

Un final muy esperado y un encuentro inesperado


El pasado martes 8 de mayo de 2012 inicié el último tramo, la recta final de un camino, de una aventura, de un viaje… que emprendí hace más de once años. Pasadas las siete de la noche leía un subtítulo que rezaba: “El Diario (Novena Parte)”. Daba comienzo uno de los libros más esperados de mi historia personal: Caballo de Troya 9: Caná.




Pocos libros he anhelado tanto en mi vida como este. Y si de sagas hablamos, solo el tomo final de La Torre Oscura, de Stephen King, me produjo la sensación que ahora siento al adentrarme finalmente en tan anheladas páginas. Es un sentimiento que solamente conocen aquellos a los que les apasionan los libros, esos compañeros de mil aventuras que tantos viajes nos deparan y que tan valiosos aprendizajes  y gratos momentos nos otorgan.

Aun así, el lector de Caballo de Troya no es un lector cualquiera. El tema que toca esta fabulosa saga es espinoso, y tanto puede apasionar a unos como espantar a otros. Así como a algunos les cambia la vida, a otros les es indiferente, e incluso puede llegar al punto de provocar odio, repulsión o físico aburrimiento.

Ya hace varios meses dediqué una entrada completa para analizar la obra, y para dar, además, mi punto de vista personal sobre la misma. Quien la haya leído, sabrá que no puedo ser imparcial al momento de hablar de la obra del español: Caballo de Troya marcó mi vida en varios aspectos, no solo por su valioso mensaje, sino también por tratarse de una novela histórica épica, que mezcla de manera asombrosa la aventura con la ciencia ficción, en un lienzo teñido de misterio, acción y suspense.

No está de más invitar al hipotético lector de esta entrada a echarle un vistazo al mencionado análisis general de la obra, publicado a mediados de septiembre de 2011. He aquí el link: Caballo de Troya, de J.J. Benítez.

Como narrara en dicha entrada, después de leer el primer e inolvidable volumen a comienzos de 2001, me lancé con avidez en busca de las sucesivas entregas. En un periodo de cuatro meses devoré los seis tomos de la saga cada vez más fascinado. Curiosamente, en ese entonces estaba convencido de que dichos seis tomos publicados hasta el momento componían la totalidad de la saga. Nada ni nadie me hizo pensar que hubiese más números. Fue así como al leer las líneas con las que finalizaba Caballo de Troya 6: Hermón, mi sorpresa fue mayúscula: “La aventura estaba por comenzar”, decía. No obstante, confieso que suspiré aliviado; había mucho por contar y de ninguna manera tantos hechos podían compendiarse en un solo volumen…

Solo quedaba esperar…

Dos años más tarde leí de nuevo, poco a poco, los seis tomos, y la espera, si cabe, se hizo más insoportable… Pensar que pasarían años para conocer el desenlace me producía cierta ansiedad. Tal como me sucedió al comienzo con La Torre Oscura, parecía un final que nunca llegaría, un final que jamás alcanzaría…

Solo hasta mediados de 2009 pude retomar aquella historia que tanto me fascinara. En un periodo de un mes, leí de seguido los tomos 7 y 8 de la saga, el último de los cuales tiene una de las escenas más electrizantes de la toda la serie. Pero el final seguía pendiente, y fue justamente cuando recopilaba algunos datos para la entrada publicada en el pasado septiembre cuando leí la noticia que millones de lectores habíamos esperado por años:




Quedé con la miel en los labios al leer eso, y cuando el pasado enero, mientras paseaba por el centro de la ciudad, vi en las vitrinas de una librería un libro gigante con un gran “9” en su portada, me quedé por unos segundos literalmente sin aliento. Ahí estaba, finalmente. Era como si me acabara de topar con un amigo largo tiempo esperado, fue casi como si intercambiáramos una mirada de complicidad… Y pensé: “Por fin… El final está escrito, y está ante mis ojos.”

No obstante, lo elevado de su costo, sumado a mi precaria economía, me impidió hacerme con el mismo. Pasaron los meses, y su lectura quedó pendiente. Sabía que estaba ahí, esperándome, pero me concentré en otras prioridades. Supongo que me olvidé de momento, o que ese instante tan esperado quedó en segundo plano… Hasta hace unas semanas.

Fue entonces cuando me embargó la urgencia. Ya era suficiente. Había esperado demasiado. Debía terminar de una vez por todas y saber cómo acababa ese viaje emprendido hacía más de una década. En las últimas tres semanas no pude sacarme el libro de la cabeza, pero por estos días mi bolsillo está cada vez peor, y puesto que el libro es demasiado reciente (fue publicado en diciembre, si no estoy mal), aún no se consigue de segunda mano. En las pocas bibliotecas en las que ya se encuentra, el libro nunca está disponible, y tiene innumerables reservas encima, por lo que mi turno sería a finales de año, si acaso…

El fin de semana pasado realicé las últimas tentativas, al final de las cuales me di por vencido, resignándome a esperar…




Entonces, el pasado lunes 7 de mayo, sucedió lo inesperado.

A eso de las 12:30 del mediodía, una compañera de trabajo me anunció que un cliente me necesitaba. Dijo que requería un trabajo de diseño, algo para un acróstico, para el cual ella no estaba capacitada. Me dirigí hacia el mostrador y el cliente, un hombre de sesenta y pico de años, hizo lo que rara vez hace alguien en una situación como esta: se presentó. “Mucho gusto, caballero. Julio Moncada”, dijo extendiendo su mano. Yo le devolví el saludo y estreché su mano. A continuación, dijo en un tono bastante cordial que necesitaba diseñar un acróstico para un pareja amiga de su familia. Nos dirigimos a mi puesto de trabajo y mientras diseñaba una pequeña muestra, me contó que la referida pareja acababa de perder a una pequeña hija de apenas dos meses de edad. Dijo estar destrozado por la noticia, y que había decidido hacerles ese pequeño presente como una especie de recordatorio, sobre todo teniendo en cuenta que el próximo domingo 13 de mayo se celebra en Colombia el Día de la Madre, fecha que seguramente sería muy dolorosa para ellos.

Me pareció un detalle bastante loable. Y cuando me dictó las palabras que compondrían el acróstico dedicado a la pequeña Sofía, no pude ignorar que estaba ante alguien versado y culto, y con un buen don de la palabra. El acróstico, palabra más, palabra menos, decía así:

      Solícita llegué a este mundo
      Ocultando mi pronta partida
      Fugaz fue mi paso por la vida…
      Inmortales somos, no sufran
      Amados míos, os espero en la otra vida…

Alabé tan bonitas palabras, ante lo cual Julio Moncada me contó que era un apasionado de la lectura y que gustaba mucho de escribir pequeños poemas o pensamientos personales dedicados a sus hijos. Dijo haber perdido una hija hacía quince años, por lo que sabía perfectamente lo que tal tragedia representaba en la vida de un padre. Puesto que le gustaba escribir, dijo, quiso componer aquél pequeño pero sentido acróstico para regalar a la acongojada pareja.

Yo, a mi vez, le conté que también me gustaba muchísimo leer y que escribía relatos de cuando en cuando. Fue entonces cuando me dijo, casi de manera casual: “¿Sabes qué libro maravilloso me acabo de leer?” Yo, esperando cualquier título de sabría Dios qué autor (tal vez algún autor latinoamericano de esos que por alguna razón siempre he rehuido, o a lo mejor algún libro de superación personal), le dije: “Cuéntame, ¿cuál fue?” A lo que él respondió, dejándome literalmente de una pieza: “Caballo de Troya 9”.

Yo lo miré por unos instantes, sin dar crédito a lo que acababa de escuchar. Los lectores cada vez más brillan por su ausencia. De estos, no son muchos precisamente los que gustan de los controvertidos libros del español, y aunque así fuese, me consta que son cantidad los lectores que no pasan del primer o segundo volumen. Pero allí tenía un gran lector que no solo admiraba la obra de Benítez, sino que además había leído cumplidamente los 9 libros que componen la saga.

Y no solo eso. ¡Era el libro que no se salía de mi cabeza en los últimos días!

¡Era algo de no creerse!

Cuando salí de mi sorpresa, le respondí, sonriendo: “No me cuentes el final”. Le dije que yo también había leído los 8 tomos anteriores, y que me moría por finalizar de una vez por todas la saga, pero que no había podido hacerlo por las razones que expuse más arriba. Supongo que para él también fue una grata sorpresa. Hablamos un poco del tema, y calculo que había pasado apenas un cuarto de hora desde que lo conociera, cuando me anunció: “¿Sabes qué? El libro lo tiene la esposa de mi hijo. Este fin de semana que viene voy para allá, y si no lo ha comenzado a leer, lo traigo conmigo y te lo presto.”

En ese punto, quien esto escribe (como le gusta decir al Mayor de la USAF en las páginas de su Diario) no salía de su asombro.




¿Casualidad? ¿Azar? Quién sabe…

J.J. Benítez diría que lo duda mucho, y lo atribuiría al Destino. Así, con “D” mayúscula. Diría que estaba escrito y que “alguien” movió los hilos para que así sucediera.

¿Casualidad? Yo, la verdad, no sé ni qué pensar…

Pasado un rato, al cabo del cual, mientras le realizaba el acróstico (impreso en papel pergamino como una especie de diploma, y del cual quedó muy satisfecho), habíamos charlado e intercambiado impresiones, me dejó otros trabajos pendientes para el día siguiente y nos despedimos con un firme apretón de manos.

Supuse que el martes vendría a la misma hora a recoger su trabajo, pero me equivoqué: llegó casi a las 6:00 de la tarde, poco antes de que terminara mi jornada laboral. Y traía un voluminoso libro en sus manos. Me quedé paralizado. “Yo cumplo lo que prometo”, dijo. Yo, la verdad, no había dudado de su palabra, pero jamás esperé que la cumpliera tan rápido. Dijo haber recibido una llamada de su hijo esa tarde, y que había aprovechado la ocasión para hablarle del libro. Resultó que su nuera apenas llevaba unas cuantas páginas, así que no le había importando devolvérselo temporalmente. ¡Y allí estaba! Pagaría por haber visto mi propia cara en ese momento…

Esa misma noche, como dije al comienzo, empecé a leerlo con el corazón en un puño, no sin mirar de cuando en cuando el libro preguntándome cómo era posible que apenas 36 horas antes no hubiera visto en mi vida al hombre que me lo había prestado. Todo fue tan rápido y sorpresivo, que aún no salgo de mi asombro.

Supongo que el Destino quiso darme la sorpresa.




Al día siguiente, y como prueba de buena fe por mi parte, también le presté un libro de Benítez: La Rebelión de Lucifer. Es una novela ligada en cierto punto a Caballo de Troya, y sé que le va a gustar tanto como a mí…

Así que aquí estoy, en la página 125 (de nada más que 1160) de Caballo de Troya 9: Caná, apenas el comienzo del final que he esperado por años, y que ha caído en mis manos de la forma más sorprendente y mucho antes de lo esperado…

Sobra decir que me siento sumamente complacido de bucear nuevamente en el Diario del Mayor (es una sensación de plenitud difícil de describir), tanto que cuando no estoy leyendo el libro, estoy pensado en él, en lo que se avecina, en lo que pueda ser el colofón de una de las obras más impresionantes y significativas que he leído en mi vida…

Ya les contaré…

:)

sábado, 5 de mayo de 2012

Google Analytics / Enero–Febrero de 2012



¡Hola a tod@s! :D

Han pasado ya cuatros meses desde la última entrada dedicada a los Google Analytics. Y es que el tiempo corre como un cabrón y la combinación de trabajo y estudio me han impedido actualizar el blog constantemente… :/

¡Ni siquiera he podido cumplir la promesa de pasarme por los blogs amigos! :(

Pero bueno, aquí estoy tratando de poner remedio al menos a lo primero, y puesto que estoy enfermo y he salido temprano del trabajo (apenas un par de horitas antes), he decidido echar un vistazo a las extrañas y curiosas búsquedas que han llevado a los cibernautas a mi blog. :P Puesto que son cuatro los meses que estoy atrasado, los he dividido en dos entradas. Como siempre, hay de todo, y me he dado cuenta lo mucho que extrañaba “espiar” a mis visitantes. XD

En fin, aquí vamos con las búsquedas más curiosas correspondientes a los dos primeros meses de 2012:

bien por ti: ¡Gracias! :P

culmina la carrera de stephen king?: Nooooooo, Dios no lo quiera. :( Se habló mucho de eso hace algún tiempo, pero no pasó a mayores… :)

yoda enamorado / yoda habla mal / yoda meme:
Parece que nuestro amiguito verde está de moda. :P

"relatos porno" blogspot: Esto no lo extrañaba, y por momentos me cansa ver siempre a los cachondos de turno. Pero bueno… De eso no hay por aquí, viejo. ¬¬

buenos días calavera: ¡Buenas! :D

calavera con patas: Tengo patillas, y pies, pero no patas. XD

calavera dulce: Un poco, tal vez… :P

el blog del breaker calavera: Este es, ¡¡¡sí señor!!! :D :D

juegos del chico calavera: Todos guardados en caja a buen resguardo, en espera de depositarlos en buenas manos… :) Era un niño cuidadoso, ¿eh? :P Recuerdo especialmente los Arma-todo (algo así como los Lego, pero no tan caros): Hasta muy grande me divertía armando vehículos militares, navales, edificaciones o invenciones propias… :’)

relatos eroticos calavera: Tengo uno, que escribí para un concurso, y se llama LO QUE TÚ QUIERAS. ;)

como fue la vida de los primeros hombres que habitaron la tierra: Sin TV, sin internet y sin cerveza. Bastante aburrida. XD

corte por aquí: Nooooooooooo, por ahí nooooooo!!! O.o

cuando murio esacta mente hernesto sabato: Cuando vio cómo escribiste su nombre… ¬¬

di no a los frikis: Siempre la discriminación en todas partes. ¡Si somos inofensivos, che! XD

efecto de una roca al caer en un lago: ¡Chapuzón! XD

eres un pedazo de friki: ¡Gracias, hombre! :)

google analytics es una mierda: Dices eso porque te pusieron en evidencia. ¡Confiésalo! XD

hulk con barba / hulk sumo / hulk y señor azul / cafe + hulk: Otro amiguito verde que está de moda. O a lo mejor estoy muy atrasado de noticias… :P

imagenes graciosas de yoda: Todas. XD

la increíble historia detrás de la foto del hombre que no saludó a Hitler: Uaauu! Diciéndolo así, sí que suena increíble. XD

lunes nooooooooo: Noooooooooooo!!! :( Todos los lunes deberían ser festivos! :/

maría dorrego: Curru, amiga mía, te buscan. :P 


¡Estos tipos son lo más! XD


monstruito bonito: ¿Yoda? XD

perdoname no sabia lo que hacia: Nahh, descuida, peores cosas me han hecho. :P

un catolico puede leer caballo de troya: ¡Pero por supuesto! Y le abriría mucho los ojos… :P

yoda le dice a hulk que es su padre: Jajajajaja XD ¡Menuda escena! XD


Y bueno, eso fue todo. :) Durante esos dos primeros meses del año, la búsqueda arrojó un total de 4.376 visitas a través de 1.577 palabras clave. :)

¡Hasta el próximo Google Analytics! :D

Que seguro caerá más pronto que tarde… 

:)

viernes, 4 de mayo de 2012

Canción de Hielo y Fuego II: Choque de Reyes, de George R.R. Martin


“«Ahora hay más reyes en el reino que ratas en un castillo», afirma uno de los personajes de Choque de Reyes. Y es que después de la sospechosa muerte de Robert Baratheon, el monarca de los Siete Reinos, su hijo Joffrey ha sido impuesto por la fuerza, aunque «quienes realmente gobiernan son su madre, un eunuco y un enano», como dice la voz del pueblo. Cuatro nobles se proclaman, a la vez, reyes legítimos, y las tierras de Poniente se estremecen entre guerras y traiciones. Y todo este horror se encuentra presidido por la más ominosa de las señales: un inmenso cometa color sangre suspendido en el cielo. En esta novela prodigiosa nada es realmente lo que parece ser.

Los protagonistas, trazados con una complejidad asombrosa, son capaces de hacerse odiar o amar desde las primeras páginas. George R.R. Martin, con pulso firme y enérgico, vuelve a ofrecernos un brillante despliegue de personajes, en una trama rica, densa y sorprendente. Nos convierte en testigos de luchas fratricidas, intrigas y traiciones palaciegas en una tierra maldita por la guerra, donde fuerzas ocultas se alzan de nuevo y acechan para reinar en las noches del largo invierno que se avecina.”

Después de un intenso y gratificante comienzo con Juego de Tronos, el primer volumen de la saga Canción de Hielo y Fuego, no he podido esperar para comenzar el segundo tomo, Choque de Reyes. Luego de leer un par de relatos de Stephen King como una especie de intermedio, me he lanzado con avidez a la lectura de este libro, que supera en algo más de cien páginas al volumen anterior. 927 páginas (incluyendo los apéndices y el pequeño adelanto de la tercera entrega) es la extensión de Choque de Reyes, una cifra que sin duda intimidaría al lector promedio…

El puto amo. :P
Aun así, es sorprendente la forma en que las páginas vuelan sin que apenas te des cuenta. Los capítulos cortos, de apenas diez o doce páginas (acaso veinte los más largos, que son pocos), ayudan un poco, además del hecho de que cada uno está dedicado a un personaje diferente, lo que logra que al finalizar cada uno te quedes muerto de curiosidad por varios capítulos sobre lo que le va a suceder al personaje en cuestión. Esta vez los mismos también han estado dedicados a Catelyn, Jon, Bran, Arya, Sansa, Tyrion y Daenerys, pero también han llegado dos nuevos, Theon y Davos, para ampliar la perspectiva de la historia, y enriquecerla aún más, en unos capítulos bastantes interesantes. 

Así las cosas, a medida que pasan las páginas, vas de personaje en personaje, de un lugar a otro de las tierras de Poniente (además de aquellas que se encuentran al otro lado del Mar Angosto), con una acción trepidante que no para (aunque en honor a la verdad en esta segunda entrega la cuota ha sido menor que en la anterior), y que hace que un libro de más de novecientas páginas termine pareciendo uno de cuatrocientas. Y por si eso fuera poco, terminas queriendo más y más…

Y es que si te paras a pensarlo un momento, y arriesgándome a sonar exagerado, esta saga sin duda es una de las más colosales que se han escrito. O que se están escribiendo, mejor, puesto que de los siete títulos pronosticados solo se ha publicado hasta el quinto (éste último de pronta aparición en castellano). Y digo colosal no solo por su extensión (si los dos primeros libros son largos, el tercero no se queda atrás: tiene más de mil cien páginas y el mismo Martin lo califica de “monstruo”), sino por el gran despliegue de personajes, lugares y acontecimientos, que de forma magistral van hilvanando una historia de la que apenas hemos visto el preámbulo. Es imposible no sentirse maravillado al pensar que la gran cantidad de hechos impresionantes presenciados en los dos primeros libros son apenas un preludio de lo que se avecina.

Quienes han leído el tercer tomo, Tormenta de Espadas, dicen que es el mejor de la saga y que nada de lo leído anteriormente te prepara para lo que se narra en sus páginas…

Pero es el segundo libro el que nos atañe en esta entrada, y sobre el mismo diré que las expectativas creadas en Juego de Tronos nos son defraudadas en lo más mínimo. En este libro vemos cómo todas las piezas comienzan a encajar poco a poco, aunque mejor estaría decir que las mismas empiezan a moverse de aquí para allá tratando de encontrar su lugar. Las intrigas, las venganzas, las traiciones, los amores y los odios están a la orden del día. Luego del “juego de tronos” ha llegado la hora de presenciar el “choque de reyes”, donde cada uno trata de imponerse como el legítimo soberano. Las alianzas y traiciones cambian como la marea, y por momentos no sabes quién está de parte de quién. Esto es quizá uno de los factores más interesantes de la saga: los límites entre buenos y malos no están definidos. Por el contrario, hay infinidad de tonos de gris que le dan un valor extra a la historia.

Si pudiéramos cuantificar la acción, podríamos decir que Juego de Tronos se impone sobre esta segunda entrega, no obstante lo cual Choque de Reyes no se queda muy atrás, con multitud de historias y tramas paralelas que te mantienen en alerta, ansiado seguir para saber qué va a pasar y cómo va a terminar todo… al menos por ahora.

A pesar de que el tramo final no es tan impactante como el de su predecesor, cada hilo abierto de la trama queda en la cota más alta de tensión, lo que nos lleva a vaticinar que lo que se viene en el tercer volumen será épico y sin precedentes…


Portada de la edición de Gigamesh. 


La nueva edición para Latinoamérica de Tormenta de Espadas ya está disponible, pero por el momento mi bolsillo está un poco débil (en realidad muy débil), y además aún queda mucha historia por delante, y tal como sucede con los platos exquisitos, este hay que degustarlo poco a poco. Por lo tanto, haré un alto en el camino por quizá un par de meses antes de seguir con esta maravillosa saga.

Mientras tanto, quizá me anime a ver la serie de una vez por todas…

:) 

domingo, 22 de abril de 2012

El Horror de Dunwich, de H.P. Lovecraft


“Nadie, ni siquiera quienes conocen los hechos relacionados con el horror reciente, puede decir con exactitud qué sucede con Dunwich; aunque las leyendas antiguas hablan de ritos impíos y aquelarres de los indios, en medio de los cuales invocaban a sombras prohibidas en las grandes colinas redondeadas y realizaban salvajes plegarias orgiásticas contestadas por fuertes crujidos y truenos bajo tierra…

Wilbur Whateley, hijo precoz y monstruoso de una solitaria familia de Dunwich, conserva parte del atroz secreto del Necronomicón, el libro prohibido. El secreto no puede, no debe, ser revelado a los hombres: las fuerzas del mal perviven y pueden invocarse. Una vez desatadas, el mundo conocerá su apocalipsis.”

Lovecraft, en mi opinión, es un escritor que para el lector medianamente avezado no necesita presentación. No obstante, puesto que es el primer libro suyo que reseño en este blog, y fiel a mi costumbre en esos casos, dedicaré unas cuantas palabras introductorias.

Howard Phillips Lovecraft, nacido en Providence, Estados Unidos, el 20 de agosto de 1890, fue un escritor de novelas y relatos de terror y ciencia ficción. Se lo considera un gran innovador del cuento de terror, al que aportó una mitología propia (los mitos de Cthulhu), desarrollada en colaboración con otros autores y que aún sigue vigente. Su obra constituye un clásico del terror cósmico materialista, una corriente que se aparta de la temática tradicional del terror sobrenatural (satanismo, fantasmas), incorporando elementos de ciencia ficción (razas alienígenas, viajes en el tiempo, existencia de otras dimensiones). Cultivó también la poesía, el ensayo y la literatura epistolar.

Su propia figura es hoy en día un mito, y objeto de admiración y culto para millones de lectores en todo el mundo. Lamentablemente, y al igual que sucediera con Edgar Allan Poe, su muerte, acaecida el 15 de marzo de 1937, lo encontró en medio de una triste pobreza y sin que su obra fuera todavía valorada en su justa medida.

H. P. Lovecraft
Cuando me encontré con el pequeño librito que ilustra la entrada a comienzos de septiembre de 2000, en la biblioteca de la universidad en la que cursaba estudios técnicos de Diseño Gráfico, nunca había visto ni oído hablar de este autor. De chico me gustaba leer, y había disfrutado mucho de las historias de Julio Verne y Robert Louis Stevenson, pero nunca había sido lo que soy ahora: un lector casi adicto. Por ese entonces, el hecho de tener una biblioteca a mi disposición había renovado ese gusto temprano por la lectura. No obstante, no conocía muchos autores, así que cogí la costumbre de pasearme entre las estanterías hojeando los volúmenes, hasta dar con algún título que me llamara la atención.

Fue así como di con un librito de escasas cien páginas titulado El Horror de Dunwich. Siempre me habían atraído las historias de terror y aventuras, así que sin darle muchas vueltas me lo llevé conmigo.

Puedo decir sin temor a equivocarme que ese libro, junto con el que leí inmediatamente después (El Exorcista, de William Peter Blatty), fue el que elevó mi pasión por la lectura hasta cotas insospechadas. A partir de ahí, comencé a leer de forma endemoniada y a un ritmo frenético… Seguí deambulando por la biblioteca buscando títulos y autores interesantes, hasta que con el tiempo fue innecesario: J.J. Benítez, Lovecraft, Tolkien, Stephen King, John Grisham, Jean M. Auel, Frederick Forsyth, Michael Crichton, Thomas Harris, entre otros, comenzaron a destacarse como mis favoritos…

Libros interesantes, geniales, asombrosos y extraordinarios llegaron por docenas, pero ese pequeño librito siempre quedó grabado en mi memoria.

Descubrir a Lovecraft es algo indescriptible. Tal vez hayas leído relatos de Poe anteriormente, o de autores como Bierce y Le Fanu, pero al leer al autor de Providence eres testigo de una nueva clase de horror que nunca llegaste a imaginar. Recuerdo que esa tarde me vi transportado al pequeño pueblo de Dunwich, sintiendo como el terror se materializaba página tras página de una forma que nunca jamás había visto. Lo devoré, corto como era, y me dejó con la sensación de haber descubierto algo tan inusual como maravilloso. Era un tipo de horror que nunca antes había conocido, y desde entonces El Horror de Dunwich (que aún hoy sigue siendo uno de mis favoritos), el nombre de Lovecraft y el título del aquél misterioso libro, El Necronomicon, quedaron grabados en mi mente para siempre.

La apetecible edición ilustrada
por Santiago Caruso
Nada más el comienzo sigue pareciéndome uno de los mejores de la obra de Lovecraft en particular y de la literatura de terror en general:

“Cuando el que viaja por el norte de la región central de Massachusetts se equivoca de dirección al llegar al cruce de la carretera de Aylesbury nada más pasar Dean’s Corners, verá que se adentra en una extraña y apenas poblada comarca.”

Es un sugerente comienzo lleno de misterio que invita a seguir adelante para descubrir el horror que se esconde en Dunwich. Pasadas tres páginas que dan una somera pero puntual descripción de la región, viene una declaración no menos intrigante:

“…Siempre resulta reconfortante salir de aquel lugar y, siguiendo el angosto camino que discurre al pie de las montañas, cruzar la llanura que se extiende una vez traspuestas las cumbres montañosas hasta volver a desembocar en la carretera de Aylesbury.

Una vez allí, es posible que el viajero se entere de que ha pasado por Dunwich.”

Describir la obra, o hacer un leve resumen de ella, a mi parecer estropearía la sorpresa que representa adentrarse en sus páginas. Además, tampoco es algo que suela hacer. :P Solo diré que su lectura sin duda recompensará al lector con creces.

Algún tiempo después, a comienzo de 2003, regresé a la biblioteca a buscar aquél pequeño libro, para una esperada relectura, y cuando hace poco más de un año me encontré con un ejemplar igual (hecho que detallé en esta otra entrada), sentí cómo todos los recuerdos y sensaciones que acabo de narrar volvían a mí en una entrañable marea… Fue un muy grato encuentro para este servidor. :)




Hace poco, y dado el tamaño del libro, tomé la costumbre de llevármelo para el trabajo los sábados, y así comencé una tercera lectura, lenta pero igualmente disfrutable, repartida en dichos interminables sábados laborales y en los minutos libres entre el trabajo y las clases de inglés. Ayer, luego de un par de meses, lo terminé (y cabe decir que en una tercera lectura me sigue atrapando y fascinando como la primera vez), así que su correspondiente entrada no podía faltar, no solo para dar cuenta del libro en sí, sino también como disculpa para aprovechar y hacer algunas remembranzas de lo que ese pequeño volumen y la extraordinaria historia que se esconde dentro representó en mi vida… :)

Queda la invitación hecha para que quienes no hayan leído nada de su obra le den una oportunidad, o para que aquellos que lo han leído y disfrutado vuelvan de nuevo a sus páginas y se dejen atrapar por las letras de ese enjuto e introvertido maestro que durante las primeras décadas del siglo XX escribió una de las obras más originales y legendarias de la literatura.

;)

viernes, 20 de abril de 2012

¡Al fin!


…tengo ¡Campeones Mundiales Al Fin! :D

…Valga la pequeña redundancia… :P



  
El libro, cuyo envío fue solicitado hace ya cosa de un mes, ha tardado un poco, pero llegó. Aun así, ha pasado algo digno de mención que por cosas del Ka (o mejor, gracias al Ka) no ha llegado a ser algo peor… Lo diré simple y directamente: el paquete fue ABANDONADO frente a la puerta de mi casa. o.O Es algo que te provoca una mezcla de terror y ansiedad al pensar en lo que pudo haber pasado. Ya se han hecho las reclamaciones pertinentes a ese respecto, pero no deja de producirme un mal sabor de boca… ¬¬

Quiso la suerte que alguien tocara a la puerta para preguntar por los familiares que viven en el piso de arriba (nosotros vivimos en un segundo), por lo cual mi mamá pudo encontrar el paquete en mención.

Yo no podía creerlo cuando me lo contó… :/

De todas formas, ahora está a salvo en mis cadavéricas manos, y una vez más debo decir que la sensación que se siente al recibir este tipo de paquetes (este en particular procedente de USA)… ¡es indescriptible! :D




Ya lo he hojeado y es ¡GENIAL! :D Hasta he indagado un poco acerca de la historia de los Red Sox, y me he puesto en antecedentes de la historia que se escondía tras la mítica Serie Mundial de 2004. Hasta me enteré que la ganaron de nuevo en 2007… :P

Puesto que disfruté mucho del relato/ensayo “Baja la Cabeza”, de Pesadillas y Alucinaciones, y teniendo en cuenta que de King leería hasta su lista de compra del supermercado, seguro que disfrutaré mucho de este libro… :)

No es el libro más insólito de King, pero es un ítem importante, bastante esquivo y algo extraño en su bibliografía. Tenerlo “al fin” me ha hecho mucha ilusión. :D




Por último, pero no por ello menos importante, debo decir que este libro lo tengo exclusivamente gracias a la inestimable ayuda de Cristian Coppola (“Gurka” en Ka Tet Corp.). :)

Fue él quien hizo la compra desde Argentina en la tienda estadounidense, remitiéndolo directamente a mi dirección en Medellín, Colombia. Sin su ayuda, éste libro habría tardado aún muchísimo tiempo en arribar a mi biblioteca. :)

Así que, una vez más, ¡¡¡mil gracias, amigo!!! :D

Por ahora solo me queda esperar por 22/11/63...

:)


jueves, 5 de abril de 2012

Canción de Hielo y Fuego I: Juego de Tronos, de George R.R. Martin

“Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de los suyos.

En un mundo cuyas estaciones duran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes… y al lector.”

George Raymond Richard Martin (Bayonne, Nueva Jersey, 20 de septiembre de 1948), es un escritor y guionista estadounidense de literatura fantástica, ciencia ficción y terror. Mayor de tres hermanos, Martin creció en una familia trabajadora: su padre era estibador de ascendencia italo-germana, y su madre, de ascendencia irlandesa. Desde la infancia se interesó por la lectura y se convirtió en un precoz escritor de relatos.

Cursó estudios universitarios de periodismo en la Northwestern University de Evanston, Illinois, donde se graduó en 1971. Tras terminar sus estudios, realizó la prestación social sustitutoria (objetor de conciencia), dirigió torneos de ajedrez y trabajó como profesor de periodismo en el instituto Clarke de Dubuque, Iowa (1976-1978).

Fue un prolífico autor de obras cortas de ficción en los años setenta y su obra fue premiada con varios premios Hugo y Nébula. Al final de esta década comenzó a publicar sus primeras novelas, siendo una de las más populares la primera de ellas: Muerte de la Luz. Dicho éxito le permitió dedicarse en exclusiva a la literatura, donde mezcló los géneros de ciencia ficción, fantasía y terror.

George R.R. Martin
Tras un corto matrimonio, comenzó a compaginar la escritura con su trabajo en Hollywood. Durante los años ochenta y los primeros noventa trabajó como guionista de varias series de televisión (The Twilight Zone, 1986, y The Beauty and the Beast, 1987) y como editor de la serie de antologías de historia alternativa sobre la Segunda Guerra Mundial, Wild Cards. En 1987 publicó Los Viajes de Tuf, una colección de relatos de ciencia ficción, considerada una de las obras más destacadas de su primera etapa.

Pero fue recién en 1996 cuando Martin dejó Hollywood y se retiró a Santa Fe (Nuevo México), para sumergirse en la escritura de su colosal obra maestra: Canción de Hielo y Fuego…

Como dije en una entrada anterior (cuando compré y me gané el primer y segundo tomos, respectivamente), no recuerdo exactamente cuándo fue la primera vez que vi el nombre de esta saga. Cuando el gusto por la literatura se convierte en pasión, y sobre todo si se trata de este tipo de géneros, los títulos de libros interesantes y llamativas sagas parecen multiplicarse por doquier. Pero recuerdo que el nombre de esta llamó especialmente mi atención.

Pero pasaría mucho tiempo hasta que comencé a ver comentarios acerca de la misma por todas partes. En un abrir y cerrar de ojos, veía comentarios sobre la saga hasta en la sopa. :P Máxime cuando se estrenó recientemente la adaptación televisiva. Como ya dije antes, me parecía singularmente anormal el hecho de que todos y cada uno de los comentarios la ensalzaban y elogiaban de manera unánime. No he visto las primeras palabras desfavorables sobre la saga, y esto sin duda es digno de resaltar.

No obstante, apenas hasta hace poco los lectores latinoamericanos tuvimos la oportunidad de leer el primer libro, Juego de Tronos. La edición de Gigamesh (editorial española), además de costosa, es prácticamente imposible de conseguir por estos lares. Pero hace poco Plaza & Janés se hizo con los derechos y viene publicando las sucesivas entregas a un ritmo endiablado.

Pues bien, el buen Calavera, vuestro humilde servidor, no podía quedarse mucho tiempo sin echarle el guante, y hasta a mí mismo me sorprende lo rápido que lo leí (dos semanas y media) teniendo en cuenta el poco tiempo libre que me queda ahora que trabajo y estudio, y el hecho de que el libro consta de casi 800 páginas…

Y es que no podía ser de otra forma con la obra maestra de la que estamos tratando. Sí, es una obra maestra, damas y caballeros, de eso no me cabe la menor duda a pesar de haber terminado apenas el primer tomo de un estimado de siete. :) ¿Es mejor que El Señor de los Anillos?, se preguntarán algunos. Muchos dicen, muy a su pesar, que sí. Pero yo creo que son muy diferentes. Como dice Toni García, de El País, en la contraportada, “Juego de Tronos tiene más en común con la cadencia de Shakespeare, la intensidad de Kipling o el sentido aventurero de Melville, que con la épica de Tolkien. (…) En las páginas de Martin conviven Hamlet y Chéjov, Milton y Dickens, Conan y El Rey Arturo, en una extraña mezcla que avanza con puño de hierro, sustentado en un pilar gris y oscuro: la certeza de que lo peor aún está por llegar…”

Las comparaciones, dicen, son odiosas, así que no pienso comparar a Martin con mi amado Tolkien. :)

Aun así, una vez leído el primer tomo, me quito el sombrero ante este maestro de las letras. Cientos de personajes, varias tramas paralelas, protagonistas finamente pincelados, capítulos cortos y sustanciosos que te dejan queriendo saber más, un mundo sugerente e impresionante… Todo eso y más tiene la saga de mi tocayo Martin. Los capítulos no pasan de las diez o doce páginas, y cada uno está dedicado a un protagonista a través del cual vemos cómo la telaraña de hechos se va desencadenando. Eddard, Catelyn, Jon, Bran, Arya, Sansa, Tyrion y Daenerys son los personajes que protagonizan los numerosos capítulos de una obra que se compone de casi 800 páginas. A través de sus ojos veremos cómo se va desarrollando una historia que apenas es el prólogo de una saga a la que le queda aún mucha tela por cortar.


Portada de la edición de Gigamesh

 En un mundo donde las estaciones duran décadas, un nuevo y terrible invierno se avecina. Las diferentes Casas que componen la tierra de los Siete Reinos han permanecido más de una década, durante todo un largo verano, en una estable pero tensa paz bajo el reinado de Robert Baratheon, un rey amado por unos y odiado por otros (no podía ser de otra forma), pero generalmente aceptado. Un rey amable y justo para unos, borracho y débil para otros, llamado el Usurpador por otros tantos, lleva gobernando durante quince años, desde que en alianza con otras grandes Casas destronara la antigua dinastía de los Reyes Dragón, los Targaryen.

En este marco, las fichas empezarán a moverse y el juego de tronos, donde solo puedes ganar o morir, dará comienzo. Traición, venganza, amor y poder se confluyen en una historia donde la magia está en un segundo plano, casi se podría decir que literalmente aislada al otro lado de un Muro gigantesco que cruza de lado a lado el norte del continente, y resguardado por los Guardianes de la Noche, una orden de caballeros que han jurado proteger el Reino de lo que hay al otro lado del Muro, sin tomar nunca partido por nadie…

El Gran Tyrion :D
Los protagonistas son los Stark y los Lannister principalmente, pero existen también otras grandes Casas y multitud de casas menores, algunas de las cuales otorgan su lealtad al mejor postor. El Reino se tambalea y el juego de tronos solo será el comienzo de una gran lucha de poder, una contienda en pos del Trono de Hierro, que se extenderá por todo el continente.

Por otra parte, al otro lado del Mar Angosto, existe un mundo diferente, uno poblado por recios guerreros, jinetes salvajes a quienes poco importa lo que se cuece en los grandes castillos. Para ellos, de costumbres fuertemente arraigadas, lo importante es el honor, la fuerza y la lealtad…

Pero todo esto es solo un pálido y brevísimo preámbulo de lo que en verdad encierra esta historia. Una historia sorprendente, donde todos tus prejuicios y sospechas caen por los suelos cuando los sucesos más inesperados comienzan a acaecer. No importa lo mucho estés seguro de lo que va a pasar, todo irá al final en la dirección contraria, rompiendo no solo los esquemas del género, sino también de la literatura. Martin no se caracteriza precisamente por la piedad para con sus protagonistas…

A esta altura, debo confesar con feliz orgullo que ha nacido otro fan de la saga. :D Y de Tyrion Lannister, claro. XD

La adaptación televisiva ha ganado multitud de adeptos, y el decir general es que se trata de una fiel adaptación de la obra de Martin, pero por el momento seguiré en mis trece y dejaré que mi imaginación vuele sin ataduras. :P Ya habrá tiempo luego para verla…




 Mientras tanto, hay un segundo tomo que me llama con insistencia…

;)
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