miércoles, 22 de mayo de 2013

De regreso a la cacería


Hoy, después de casi tres meses sin ir de cacería, decidí ir a probar suerte y saborear nuevamente el misterio de la búsqueda. :)

Tanto por tiempo como por cuestiones monetarias no había podido ir a echar un vistazo en las librerías de segunda mano, y el hecho de que las búsquedas infructuosas sean más que las fructíferas supongo que también influyó en algo. En todo caso, hoy fui a echar un vistazo, y vaya que valió la pena! :D

Este fue el botín que me traje a casa esta noche:





Cada uno de los cuatro son ediciones que no se ven todos los días. Nada más los tomos de Horror, la   mítica serie de antologías de Martínez Roca, son unos tesoros que se encuentran rara vez, y esta ocasión (aunque confieso que ya los tenía), no los pude dejar pasar. No sea que caigan en las manos equivocadas… :P

Así que nada más ni nada menos que Horror 2, Horror 4 y Las Mejores Historias de Terror I, todos editados por la mencionada editorial Martínez Roca, han caído en mi botín. Por el momento, lo primero que haré será reemplazar los dos últimos y renovar las ediciones viejas que tenía. Sobre todo el tomo pequeño (cuya colección es casi tan difícil como las de “Horror”) lo tenía en un pésimo estado. Pueden ver la foto haciendo click aquí. :)

Ya más adelante veré qué decido hacer con ellos, pero sin duda buscaré alguien que los sepa valorar como se merecen. De todas formas, el mero hecho de encontrarlos ha sido genial. :)

Y la otra sorpresa de la noche fue nada menos que la primera edición en castellano de uno de mis libros favoritos del Maestro del Terror: Cementerio de Animales.




Esta fue una edición que dejé pasar en una ocasión y siempre me arrepentí. Siendo uno de mis favoritos, me gustaría tener tantas ediciones como pudiera, pero irónicamente hasta hace menos de un año solo tenía la del Círculo de Lectores. Ahora tengo tres!! :D Uno de los cuales, por cierto, trae una introducción inédita en castellano. :)

Aquí está la foto de los tres hermanitos:





Y bueno, espero que esta sección del blog, y por ende mi estantería, empiece a moverse más a menudo. Ya hay un par de libros que espero estén prontos a llegar, y otro par que tengo en la mira para el próximo mes… :)

Saludos! ;)


domingo, 19 de mayo de 2013

Christine, de Stephen King


“El oscuro protagonista de esta novela es un automóvil marca Plymouth de 1958 llamado Christine, un superviviente de un tiempo en que la gasolina era barata y el rock and roll marcaba el ritmo de la época.

Arnie Cunningham está dispuesto a conseguirlo a cualquier precio. Y lo consigue. Pero mientras trabaja en la ardua tarea de restaurarlo, el coche da muestras de una terrible vida propia. ¿O es solo imaginación? Dennis, su mejor amigo, sigue creyéndolo así, pero la gente muere en las oscuras calles y avenidas de Libertyville. Y llega un momento en que Dennis ya no puede negar la aterradora verdad: Christine está viva…”

Una amiga de Argentina, Marina Gareis, tan seguidora de Stephen King como yo, suele decir que antes de llegar al claro al final del camino habría que leer toda la obra del Maestro del Terror al menos dos veces. Yo, tan seguidor del escritor de Maine como ella, creo que tiene razón. :)

Me gusta releer libros, y siempre he pensado que hacerlo es como visitar a un viejo amigo, uno con el que pasaste momentos memorables y del que tienes gratos recuerdos. Revisitar lugares, revivir momentos y volver a ver esos personajes que con el tiempo se tornaron de carne y hueso en tu mente, es algo que siempre me ha agradado, y más con las historias de King, la mayoría de las cuales guarda siempre un atractivo, un misterio, una magia entrañable que con el tiempo quieres reavivar…

Pues bien, he leído casi toda su obra —con la única excepción del último libro de La Torre Oscura, El Viento por la Cerradura (que aún no me llega de tierras australes), la novela inédita La Planta y el libro sobre los Red Sox escrito en coautoría con Stewart O’Nan (sin mencionar uno que otro relato que aún no aparece en nuestro idioma)—, y al día de hoy he releído casi treinta de sus libros. Christine era el que hacía más tiempo había leído y que aún no revisitaba, y hacía mucho tiempo lo tenía pendiente, mirándolo de cuando en cuando en la estantería y prometiéndome a mí mismo hacerlo más pronto que tarde.




Pero pasaron muchos meses, hasta que hace poco concerté la relectura conjunta con algunos amigos de Argentina, y fue esta la ocasión perfecta para hacerlo…, aunque al final me quedé muy atrás con respecto a ellos por cuestiones de tiempo… :(

En todo caso, esta tarde finalmente lo terminé y, como casi siempre con el Maestro del Terror, la lectura ha sido sumamente grata. Más tratándose de un clásico del género como lo es Christine.

La historia del auto que cobra vida mágicamente y se torna vengativo y sangrientamente violento ha dejado huella no solo en la historia de la literatura de terror, sino también en la historia del cine. La adaptación de John Carpenter en 1983 inmortalizó para siempre el Plymouth Fury del 58 rojo y blanco, y decenas de miles de modelos a escala del mítico coche se han vendido como pan caliente en los últimos treinta años. Yo, de hecho, aún quiero el mío… :’( Por ejemplo, uno como este:




Es uno de esos íconos que con el tiempo reconoces en cualquier lugar, uno que además ha gozado de numerosos “cameos” en películas y series de televisión, y del que de verdad me muero por tener un modelo adornando mi estantería…

Pero todo nace en un comienzo, desde luego, de la mente del inigualable escritor de Maine, que en 1983, tras haber hablado ya en sus novelas de telequinesis, vampiros, hoteles encantados, poderes sensoriales, piroquinesis y plagas apocalípticas, reinventando y revitalizando en todos los casos esos lugares comunes del género, decidió hablar esta vez de un coche encantando…, por definirlo de alguna manera.

Viniendo de la pluma de un escritor del común la idea podría lucir risible e incluso ridícula, pero King supo dotarla, como siempre lo hace, de una vida y una magia como pocos podrían haberlo hecho. Y esto, claro está, gracias a su estilo sincero, ameno y coloquial, que te lleva de la mano del narrador a vivir la historia de una persona para nada extraordinaria, alguien que podría ser tu propio vecino, que termina metida en situaciones límite. Y es que en la figura de Arnie podría uno sentirse perfectamente identificado. Sus miedos, sus temores, sus flaquezas, podrían ser las de cualquiera de nosotros. Y cuando Christine aparece de pronto para cambiar su vida, es inevitable ponernos de parte del tímido chico, y sonreír internamente a medida que se va superando y dejando atrás todo lo que siempre ha sido motivo de desdicha…, aunque ello le lleve a ponerse en contra de sus propios padres, de su mejor amigo, e incluso, al final, de sí mismo…


Stephen King y Christine


La historia está dividida en tres partes, dos de las cuales —la primera y la última— son narradas en primera persona por el mejor amigo de Arnie, Dennis Guilder, dotando la narración de una atmósfera entrañable y muy cercana, como todas las historias de Stephen King que son narradas de esta manera. La segunda parte, con su narrador omnisciente, es, no obstante, tanto o más atractiva que las otras dos, pues nos lleva a lugares más recónditos y oscuros que no están al alcance del primero.

Adornada cada capítulo con extractos de canciones de los cincuenta, llena toda ella con ese ambiente rockandrollero a pesar de transcurrir a finales de la década de los setenta, la novela irá tornándose oscura a medida que avanzas en sus páginas, y al final la sombra del mítico auto que surge de las cenizas del garaje de LeBay, el desagradable propietario original, al espeluznante esplendor final, se extenderá, muerte tras muerte, hasta alcanzarlo todo y no dejar otra opción que enfrentarse a él… o a ella, como se refieren los protagonistas, como si el auto fuese en realidad una chica de la que Arnie se enamora perdidamente…

Tal vez no sea una de las novelas más significativas de este escritor, pero sin duda es un clásico del género
que tiene un lugar especial en el corazón de los seguidores del Maestro…

La película de Carpenter, por cierto, protagonizada por Keith Gordon, John Stockwell, Alexandra Paul y Harry Dean Stanton, es una de las pocas adaptaciones de una novela de King que vale la pena ver. Muy recomendable.

Diez años habían pasado desde que la leí por vez primera, y aunque hubiera preferido tardar mucho menos en esta ocasión, su lectura ha sido bastante amena y entretenida.

No está de más, como sucediera precisamente con la última novela reseñada en este blog —El Dragón Flotante, de Peter Straub—, recomendarle al lector que si cae en sus manos la edición que ilustra esta entrada, es decir, la del Círculo de Lectores, se abstenga, por lo que más quiera, de leer la sinopsis. Si la novela anteriormente citada era arruinada, en este caso es poco menos que destripada. No sé qué pasaba por la cabeza del que lo hizo en ese momento, y mucho menos por la de la editorial al permitir publicar semejantes spoilers, pero no hay caso… El hipotético lector de este blog queda avisado… ;)



martes, 30 de abril de 2013

Black Sabbath en Colombia




Incluso diciéndolo en voz alta parece mentira…

Black Sabbath… en Colombia…

Dos años después de la visita de Ozzy Osbourne, y tres luego de la visita de Heaven And Hell, comandados por el fallecido y por siempre extrañado Ronnie James Dio, parece que la deuda pendiente será finalmente saldada.

La legendaria banda de heavy metal se presentará por primera vez en Colombia, promocionando —vaya, vaya— su nuevo álbum: “13”, el cual saldrá a la venta a partir del 11 de Junio.

En su visita a Colombia en 2011, Ozzy prometió a sus seguidores colombianos regresar a estas tierras antes de su retiro, y al parecer piensa cumplir su promesa. Solo que para esta ocasión vendrá con los miembros de la banda de Birmingham, Tony Iommi y Geezer Butler. Y por si esto fuera poco, este gran concierto contará con la presentación de Megadeth como banda invitada, quienes también estarán estrenando el 4 de Junio su nuevo álbum: “Super Collider”.

Se siente, no obstante, la gran ausencia de Bill Ward en la batería, que para el disco y la gira ha sido reemplazado por Brad Wilk (Audioslave, Rage Against the Machine). Eso sí que habría sido una reunión con todas las de la ley… :(

Aun así, y aunque todavía se desconocen los datos exactos de fecha y lugar del evento, esta es una noticia que todo metalero ha esperado durante toda su vida, sobre todo en Colombia, donde hasta hace algunos años la gran mayoría de las grandes bandas ni siquiera consideraban venir.




Yo crecí con Sabbath. Recuerdo cuando los escuché por primera vez a los doce años. Fue la banda que me inició en el metal y en el buen rock. Casi puedo verme a mí mismo escuchando los acordes oscuros de Iron Man, y el tenebroso comienzo de la canción emblema de la banda y que le da título a su primer álbum…

Sin embargo, no puedo negar que ahora experimento sentimientos encontrados. ¿Nace esta nueva reunión del corazón, de una sangre metalera que corre por las venas, o se trata de algo con más fines comerciales que pasión? No tengo bases en que fundarme, claro, pero me queda la duda…

Y es que, aunque seguramente me gane más de una crítica, Sabbath no ha sido solo Ozzy, y obviando aquellos frontman que pasaron sin pena ni gloria, Dio sin duda tiene un lugar de honor en la historia de la banda, y sin negar lo que significó el primero en los inicios de Black Sabbath, con los años me parece que fue este último el que aportó una vitalidad que con Ozzy la banda no volvió a ver desde mediados de los setenta, incluso en la aclamada reunión de finales de los noventa…

Ronnie James Dio
Si ponemos a Ozzy y a Dio en una balanza, la mayoría de los rockeros, incluyendo desde luego a los poco avezados, se decantarán por el llamado príncipe de las tinieblas, pero cuando lo veo en perspectiva no puedo dejar de ver al hombre que degeneró en la droga —milagrosamente salvado por su esposa— y que abusó de su propio nombre hasta llegar al colmo de participar en un reality show. Ozzy es casi una marca, y él lo sabe bien, y todo lo que lleve su sello vende. Por eso desde mucho tiempo para acá comencé a sentir una simpatía más grande por aquel pequeño gran hombre que nos dejó hace ya casi tres años

Seguramente su nombre no vendió tanto, y la formación renombrada Heaven And Hell que visitó Colombia poco antes de su muerte no tuvo la acogida esperada, pero todo lo que hizo fue siempre con sangre y corazón, no con fines comerciales. Luchador, guerrero, honesto y trabajador, Dio ofreció lo mejor de sí hasta el final, cuando el cáncer terminó llevándose su vida.

Por el contrario, es una imagen totalmente opuesta la que me genera Ozzy Osbourne…

Así que pienso, ¿es “13”, la próxima producción discográfica de Black Sabbath —el primer disco en estudio con Ozzy desde el Never Say Die de 1978—, algo nacido del corazón y del espíritu metalero, o algo creado con miras a un éxito comercial?

Para bien o para mal, Iommi y Butler siempre han necesitado de alguno de los míticos frontman para sobresalir, así que me atrevo a dejarlos de lado en esta diatriba…

Pero desde luego, amanecerá y veremos, y habrá que esperar otro mes y medio para ver qué nos ofrece, qué nos trasmite esta nueva y repentina reunión… Espero que todas mis dudas sean infundadas... :)

Desgraciadamente, no creo que pueda ir —ganas no me faltan a pesar de lo anteriormente expuesto—, pues mi bolsillo está bastante apretado, pero seguiré de cerca tamaño acontecimiento… Sea como sea, será algo histórico y probablemente irrepetible…

Mientras tanto, los dejo con el adelanto que la banda nos han ofrecido mientras se llega el esperado 11 de junio: God is dead? Un tema muy doom, pero también muy Ozzy… 




Y he aquí un clip de un documental sobre el regreso de Black Sabbath:






Stratovarius en Colombia




El próximo 26 de mayo, Stratovarius, la legendaria banda finlandesa de power metal, regresa a territorio colombiano como parte de la gira promocional de su más reciente álbum, Nemesis, lanzado el pasado 22 de febrero.

La última producción discográfica promete un sonido fresco y potente, y se espera que la presentación que se llevará a cabo en el Downtown 7-27 de Bogotá sea memorable. :)

La banda confirmó también su presentación en Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile y México.

A continuación los datos del evento:

  • Domingo, 26 de Mayo de 2013
  • Teatro ECCI, Calle 17 # 4 - 64, Bogotá
  • Valor Entrada: $120.000 pesos
(Las primeras 1000 entradas incluyen escarapela y pick recordatorio)

Confieso que le he perdido la pista a la banda en los últimos años —por no mencionar que tengo esta noticia atrasada desde hace un buen rato—, pero siempre he pensado que cuando cientos de bandas de power metal hicieron que el género siempre sonara a lo mismo, Stratovarius sin duda sobresalió entre el montón, siendo como es una de las agrupaciones precursoras del género. Tal vez con la nueva formación las cosas no sean lo mismo, pero garra todavía hay para poner a sacudir las cabezas…

Les dejo un corte de su última producción:





sábado, 30 de marzo de 2013

El Dragón Flotante, de Peter Straub


“En la lujosa comunidad de Hampstead, Connecticut, se produce un accidente al derramarse un gas tóxico llamado D.R.G.-16 que afecta a las personas de esta comunidad y desata fuerzas contenidas en este lugar desde hace mucho tiempo. Tres personas, dos de las cuales poseen poderes telepáticos temporalmente dormidos, se unen a un viejo escritor para tratar de descubrir los antecedentes de esta tragedia.

Su búsqueda los llevará a varios cientos de años atrás, a los orígenes de la población, y en el camino descubrirán, junto con su propia perdición, que el mismo mal ha venido azotando al pueblo durante muchísimo tiempo, cebándose en él por periodos cíclicos de destrucción y violencia…”

Peter Francis Straub, nacido el 2 de marzo de 1943 en Milwaukee, Wisconsin, es un novelista, cuentista y poeta estadounidense especializado en el género de terror. Sus historias han recibido varios importantes premios en el ámbito anglosajón: el premio Bram Stoker, el World Fantasy Award y el International Horror Guild Award, lo que lo sitúa entre los autores más galardonados del género en la historia reciente.

Straub estudió en las universidades de Wisconsin, Madison y Columbia. Practicó brevemente la docencia en el University School of Milwaukee, tras lo cual se mudó a Dublín, Irlanda, donde empezó a escribir profesionalmente. Tras varias intentonas, atrajo la atención de crítica y público con su quinta novela: Fantasmas (1979), que más tarde fue llevada al cine, protagonizada por el actor Fred Astaire.

Ha publicado una veintena de libros, entre ellos uno de ensayos, varios volúmenes de poesía, y dos significativas colaboraciones con Stephen King: El Talismán (1983) y Casa Negra (2001), ambas pertenecientes a un mismo ciclo del cual se espera hace varios años su tercera y aparentemente última entrega.

El Dragón Flotante, publicada en 1983, es la historia de un pueblo, de una distinguida comunidad caracterizada por la opulencia y el elevado nivel de sus vecinos. Es la historia de sus habitantes y de su pasado.

El grave accidente químico que afecta una tarde de mayo de 1980 a la comunidad de Hampstead es solo el
Peter Straub
detonante de algo más grande, la punta de un iceberg que se gesta cada cierto tiempo en el pueblo, cobrándose un precio sangriento.

Un viejo escritor, un próspero arquitecto, una mujer cansada de su marido y un joven, perteneciente a una familia venida a menos, serán el grupo protagonista que tratará de llegar al fondo de todo, conscientes de que el mal que aqueja al pueblo no es solo producto del gas venenoso que afecta a la comunidad…

Para mí, hay dos maneras de llegar a Straub: por ser amante del género del terror, o gracias a Stephen King. Yo, aunque soy ferviente admirador del escritor de Maine, recuerdo que llegué al viejo Pete gracias a lo primero. Casi me puedo ver de pie entre las estanterías de la biblioteca de mi universidad sacando un viejo volumen en tapa dura titulado Fantasmas. El título, cómo no, llamó mi atención, y en los sucesivos días me atrapó muchísimo su lectura. Recuerdo cierto aire a La Hora del Vampiro, y aunque no me acuerdo de los detalles, sé que la pasé en grande.

Más tarde, como no podía ser de otra manera, me enteré del vínculo entre Peter Straub y Stephen King, y de las novelas que escribieron juntos, y ahora —y sé que esto le pasa a muchos— no puedo pensar en el primero sin relacionarlo con el segundo. Los libros escritos en su coautoría son geniales, y todo seguidor de King le guarda cierto cariño especial y respeto a Straub. Lo malo es que tarde o temprano no puede evitar uno, por más que quiera, ponerlos en una balanza, y comenzar con las comparaciones. Algo parecido a lo que sucede con Joe Hill, y que ya comentara en la entrada dedicada a su antología.

Aparte de las colaboraciones con King, de Straub solo leí otras tres novelas antes de esta: la antes mencionada Fantasmas, La Obsesión de Julia y La Cámara Oscura. Las dos primeras me encantaron, pero la última, aunque al comienzo me resultó interesante y original, al final me defraudó muchísimo.

De modo que esperaba que El Dragón Flotante me quitara ese mal sabor de boca que me había dejado la última novela de Straub, más sabiendo que se trataba de un clásico de los ochenta. En definitiva, esta novela logró quitarme el mal sabor de La Cámara Oscura, pero también me decepcionó en cierta medida.

Peter Straub tiene un estilo más mesurado que el de Stephen King y de otros tantos autores del género. Sabe poner pizcas de misterio sin grandes aspavientos —lo que no significa que King lo haga, aunque a veces sí sea más grandilocuente—, y su prosa seria y fluida logra atraparte con prontitud. El Dragón Flotante comienza un poco enrevesado, soltando detalles que te van generando curiosidad, pero presentándote varios personajes en pocas páginas, en escenas que van adelante y atrás en el tiempo, hasta confundirte un poco. A medida que avanza, la novela empieza a unir los cabos, y el misterio comienza a surgir ya de manera contundente.

No obstante, Straub puede escribir pasajes de extrema tensión, narrar episodios que te mantienen pegado a las páginas, como puede perderse en descripciones tediosas y cavilaciones realmente soporíferas. Fue lo que sentí al leer esta novela, sobre todo en su segunda mitad, que pude leer en apenas tres días aprovechando los días libres de Semana Santa. Lo lamento de veras, porque esperaba más de esta novela. Llenó muchas expectativas que tenía, todo hay que decirlo, y me brindó pasajes verdaderamente espeluznantes que me gustaron mucho, pero me decepcionó en varios aspectos.

La historia está muy bien, brillantemente planteada, y bastante interesante cuando las respuestas a los misterios comienzan a surgir, pero en su segunda mitad los anteriormente mencionados pasajes soporíferos parecieron multiplicarse. Leía unas veinte o treinta páginas atrapantes, y luego decaía en otras tantas lentas y tediosas. La recta final pareció alargarse demasiado y, contrario a lo que esperaba, todo devino en tramos de acción un poco demasiado surrealistas para mi gusto. Normalmente, cuando me voy acercando al final de un libro, meto el acelerador a fondo, y aunque esta vez lo hice no fue precisamente porque estuviera atrapado. Creo que, por desgracia, El Dragón Flotante decae muchísimo en el último cuarto de libro, y lo que en un comienzo pintaba como una gran pieza de horror, terminó siendo algo más irreal de lo que debió ser, con un tramo final que parecía no acabar nunca, y que, debo confesarlo, no veía la hora de terminar…

Puede parecer raro que un seguidor de Stephen King se queje de lo surrealista, pero creo que incluso para el Maestro del Terror el final de El Dragón Flotante habría sido demasiado… A lo mejor si no se alargase tanto podría haber sido mejor…

En todo caso, no todo son aspectos negativos. Hay muchas cosas para rescatar, y debo decir que una escena en particular me puso los pelos de punta y me hizo abrir desmesuradamente los ojos, con mi nariz pegada a las páginas, como hacía muchísimo no lo hacía una novela de terror… Hay cliffhangers importantes, y la historia conserva siempre una tensión latente que no te hace perder el interés. La recomendaría, sí, pero no con insistencia…

Como dato curioso, Straub escribió esta novela mientras King hacía lo propio con It (Eso), una de sus obras más recordadas. Según dicen, ambos intercambiaron los manuscritos en medio del proceso. Sea como fuere, y esto me parece una agradable coincidencia, El Dragón Flotante guarda varias similitudes con la novela de King, la más significativa de las cuales tiene que ver con un periodo cíclico en el cual el pueblo en cuestión es víctima de poderes más allá de su entendimiento…

Para terminar, quisiera advertirle encarecidamente al hipotético lector que, si llega a leer esta novela, y lo hace en la edición del Círculo de Lectores que ilustra esta entrada, no lea la sinopsis. Esta, como muchas de las sinopsis del Círculo de aquellos años, estropea la sorpresa y te cuenta en un resumen de dos solapas casi toda la historia. ;)

Queda esperar a ver qué cae de este grande del terror, cuya obra para mí sigue siendo, en su mayoría, desconocida, y cuyos libros no son nada fáciles de conseguir…



domingo, 17 de marzo de 2013

Falleció Clive Burr, ex-baterista de Iron Maiden




Clive Burr, ex-baterista y co-fundador de Iron Maiden, la legendaria banda de heavy metal británica, falleció el pasado 12 de marzo a los 56 años, tras sufrir durante varios años de esclerosis múltiple.

En un anuncio realizado en la web oficial de la agrupación, www.ironmaiden.com, el fundador y bajista de la formación, Steve Harris, lamentó la "noticia terriblemente triste" de la muerte del que fuera su compañero el pasado martes en su domicilio.

"Era una persona maravillosa y un batería increíble que hizo una valiosa contribución al grupo en sus inicios cuando comenzábamos a tocar", indicó Harris. Burr hizo parte de las tres primeras producciones discográficas de la banda: 'Iron Maiden' (1980), 'Killers' (1981) y 'The Number of the Beast' (1982), luego de lo cual abandonó el grupo por problemas personales.

También Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden, recordó que "incluso durante los peores días de su enfermedad, Clive jamás perdió el sentido del humor o la irreverencia".




El fallecido músico nació en 1957 en el este de Londres y antes de pasar a formar parte de Iron Maiden había tocado también con la banda británica de heavy metal Samson, de la cual hacía parte Dickinson. Precisamente este último afirmó que conoció a Burr cuando este dejaba Samson en diciembre de 1982. Cuando le diagnosticaron esclerosis múltiple en 2001, sus ex compañeros en Iron Maiden crearon la fundación 'Clive Burr MS Trust' con el fin de ayudarle a recaudar dinero para poder costearse la vida. El grupo también dio varios conciertos en honor de Burr cuando este se encontró con problemas para financiar su casa.

Aunque su paso por Iron Maiden fue corto, personalmente me parece una pérdida inmensa, además de que murió bastante joven, con apenas 56 años. Clive hizo un aporte grandísimo a la banda, y siempre me pareció que su estilo, más “limpio” y aparentemente menos elaborado que el de Nicko, puso un sello inconfundible en las primeras producciones de la banda. Basta escuchar temas como ‘Hallowed be thy name’ o ‘Murders in the Rue Morgue’ para dar prueba de ello.

Paz en la tumba de este metalero legendario. :(

Aquí lo podemos ver en su mejor momento, en una presentación de 1982, en el Hammersmith:





¡Up the Irons!



miércoles, 6 de marzo de 2013

Primavera, verano, otoño e invierno


¡Hola a tod@s! :D

Esta tarde, después de años de cacerías, después de mucho tiempo anhelando tenerlo pero sin ningún resultado, me llegó por correo mi nuevo tesoro: la edición en un solo tomo de Las Cuatro Estaciones, de Stephen King, editado por Grijalbo!!! :D :D




Creo que en otros países (y una amiga de Argentina me lo confirmó hace un rato) también es complicado de conseguir, pero les aseguro que en Colombia es muy, MUY complicado. En todos estos años de correrías nunca llegué a verlo, y solo pude conseguir hace tres años (con un golpe de suerte lindo, todo hay que decirlo) la edición en dos tomos pequeños (El Cuerpo y Verano de Corrupción). Aún así, estos últimos también son inconseguibles. Aparte de los que yo tengo, solo he visto uno más de cada uno en una ocasión, ambos en Bogotá. Ni siquiera la edición de DeBolsillo se consigue y, desde luego, menos aún la que me acaba de llegar, que la hallé en Mercado Libre Colombia gracias a mi colega Mauro Vargas. :D




Lo curioso del asunto es que cuando vi su mensaje, y fui a mirar la página, me aparecía que la publicación había finalizado dos horas antes, y no aparecía la opción de "Comprar". :( Me sentí morir de pena… :’( Pero así es el Ka: al día siguiente, por alguna razón, aparecía activada de nuevo. También fue Mauro el que nuevamente me avisó, y en menos de un minuto ya había hecho la compra.... ¡¡¡Y hoy llegó!!! :D :D :D

Siempre quise tener esta edición, es uno de mis libros favoritos del Maestro del Terror (aunque en este libro el terror brilla por su ausencia; lo que demuestra que “no solo de horror vive King”), y encima la edición que tengo de Verano de Corrupción tiene la pega del lomo cristalizada y algunas hojas en peligro de zafarse... :(

He aquí la foto de la sagrada familia "Different Seasons": :D




La edición en un tomo, la edición en dos tomos, y las ediciones ilustradas publicadas por Penguin Readers de "The body" y "The Breathing Method". :D :D

Y para finalizar, he aquí una foto de la “familia” Grijalbo:




Veo muy próxima una relectura del libro... :D

No creo que aguante por mucho tiempo... :P

Qué bueno es tenerlo en casa por fin… :)

Saludos! ;)


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