miércoles, 18 de septiembre de 2013

La última pieza y el eslabón perdido

Hace poco titulaba una entrada como “Una sorpresa insuperable”… Pues bien, me equivoqué… :) Y sospecho que, a este paso, seguiré equivocándome… :P

Ayer mi novia y yo cumplimos nuestro primer aniversario , y entre los muchos detalles que hicieron del día de ayer algo inolvidable, resalta el impresionante regalo que me dio… Un regalo que aún me tiene sin palabras… :D





Primero, adelantar que Joyland, la última novela de Stephen King, llegó a Colombia en pasta blanda… Una edición muy sencilla, casi "sin gracia". Al menos comparada con la edición en tapa dura publicada hace poco en España… Se le abona, eso sí, el hecho de haber llegado tan rápido a estas tierras, teniendo en cuenta lo mucho que se demoran las ediciones en castellano del Maestro del Terror…

Pues cuál sería mi sorpresa al encontrar que mi Sadie me consiguió la edición en tapa dura como regalo de aniversario, procedente de Argentina!!!! :D





Es una edición HERMOSA!!!! Y encima la pasta interior también viene impresa!!!! Una edición impecable, perfecta, y que estará para siempre en mi recuerdo. No solo por haber sido recibido en un día tan especial, nuestro primero aniversario :) , sino porque además este libro es la última pieza, con la que después de más de un año tengo otra vez MI COLECCIÓN DE STEPHEN KING COMPLETA!!! :D

¿Se puede estar más feliz? :)

Y, la verdad, no sé cuál me sorprendió más… Pero creo que la impresionante primera edición de Rabia, de editorial Martínez Roca, el libro prohibido de Stephen King, uno de los eslabones perdidos, se lleva la delantera por el historial que trae tras de sí y que muchos ya conocen. :D




No se imaginan la cara que puse cuando lo vi. XD De Joyland tenía la sospecha, pero Rabia me dejó anonadado por varios minutos! Esta fue una SORPRESA con mayúsculas!!!! :)

Varias veces dije que el día que viera este libro me haría en los pantalones....  Pues poco faltó!! XDDD Aún lo veo, y no lo creo!!!!  Un ejemplar impresionante!!!

Y la foto que no podía faltar. Los hermanitos. :) Unos hermanos que rara vez se ven juntos:




Sadie, te amo, mi vida!  Cada regalo tuyo supera el anterior! :)



domingo, 15 de septiembre de 2013

Pequeños pero aterrorizantes




Por estos días se celebra en Medellín la Fiesta del Libro y la Cultura 2013.  Y ayer, desde luego, fui a echar un primer y detallado vistazo. A decir verdad, lo poco que llamó especialmente mi atención estaba demasiado caro. Por ejemplo, una vez más vi los cómics de Apocalipsis, de Stephen King, pero cada libro a unos 40 dólares... También vi algunos arcos de los cómics de La Torre Oscura, pero aún más caros… A diferencia del año pasado, esta vez no hubo gangazos interesantes… :/

Algo desilusionado, me dirigía ya a la salida cuando me topé con un puesto que me resultó familiar… “Los libros más pequeños del mundo”.
Arrimé, como quien no quiere la cosa, a ver si había alguna novedad, y cuál sería mi sorpresa al encontrarme con este pequeño pilluelo!!!!




Tal vez algunos recuerden que el año pasado había encontrado un pequeño librito llamado Cuentos de Terror, con varias piezas clásicas bastante interesantes. Pues mi sorpresa fue grande al encontrarme con su hermano, el tomo 2!!!! :D Aquí va una foto de ambos al lado del libro que estoy leyendo ahora para que se hagan una idea del tamaño.





Y aquí van unas cuantas fotos de su interior, donde resaltan obras de Edgar Allan Poe, Ray Bradbury, y hasta el mismísimo Frankenstein, de Mary Shelley:

  






Pero la sorpresa más grande me la llevé al toparme con uno de los relatos incluidos en el libro: nada más ni nada menos que uno de Stephen King!!!!!!!!!! :D Aquí traducido su título como "El Cuco", es una historia incluida en El Umbral de la Noche, y que aquí viene bellamente ilustrada! :)





Sin duda, este pequeño libro, junto con su hermano, pasará a ser parte importante de la colección del Maestro del Terror!!! :)

Espero regresar esta semana a ver si encuentro algo interesante… Tal vez me compre unos libros que sí vi a buen precio y que me han recomendado bastante: la trilogía de la Niebla, de Carlos Luis Zafón… :)

Ya les contaré… ;)


Saludos! 


jueves, 29 de agosto de 2013

Las Cuatro Estaciones I: Primavera y Verano, de Stephen King

“Cuatro historias ejemplares, cuatro parábolas sobre cómo el ciclo de las estaciones acosa los niveles más profundos e inquietantes de la mente humana. La primavera de su vida, a la que aspira un hombre añoso acusado de asesinato; el verano en el que un adolescente, que ha localizado a un viejo ex nazi al que cree poder dominar, comenzó a deslizarse hacia lo más sórdido de la corrupción moral; el otoño en el que unos muchachos, en un viaje casi iniciático para ver un cadáver, perdieron su visión inocente de la vida; el invierno en el que el relato de un nacimiento se convierte en símbolo del renacimiento de la dignidad.”

Conocido de sobra es el talento de Stephen King como novelista, y de igual manera lo es como creador de relatos cortos, muchos de los cuales incluso han dado pie a adaptaciones cinematográficas. Pero cuando el escritor de Maine entra en el algo inusual terreno de la novela corta, pareciera que ambos talentos se fusionaran para crear algo que, de antemano, sabemos que será un valor seguro. Es como si encontráramos en un solo lugar la profundidad de la novela y la contundencia del relato corto.

En 1982 King compendió cuatro de estas pequeñas joyas en un libro titulado Las Cuatro Estaciones (Different Seasons), demostrando una vez más su increíble talento e inagotable creatividad, y callándole de paso la boca a los críticos que ya lo encasillaban con aire despectivo en el género del terror.

En castellano el libro apareció dividido en dos tomos, y de esta manera tuve la suerte de conseguirlo hace ya poco más de tres años, y aunque hace poco me pude hacer con un ejemplar que recopila las cuatro historias (que pueden ver en este link), decidí publicar las reseñas también en dos partes. Primero porque, habiendo releído las dos primeras historias en una lectura conjunta acompañado de mi novia :) —aunque como siempre me ha dejado atrás en varias ocasiones ;) —, hemos hecho una pausa, y además con el fin de profundizar un poco en cada una de las historias…




Esperanza, Primavera Eterna: Rita Hayworth y la Redención de Shawshank: “A los veinte años le internaron en prisión, y ahora se encarga de conseguir a los otros internos todo lo que le soliciten, sea lo que sea. En 1949 Andy Dufresne, ex vicepresidente de un banco y ahora condenado a cadena perpetua por el asesinato de su esposa y el amante de ésta, le pide a Rita Hayworth.”

Ya he mencionado en anteriores ocasiones que, en mi opinión, muchas de las mejores letras del Maestro del Terror están en los relatos narrados en primera persona. La historia de Andy Dufresne y la prisión estatal de Shawshank es una prueba más.

Estamos ante una de las narraciones más memorables del escritor de Maine, pero gran parte del mérito de que se encuentre indeleblemente grabada en la mente de toda una generación es del director Frank Darabont. La adaptación cinematográfica de 1994, si bien se vio opacada por Forrest Gump —culpable además de que Shawshank se quedara con siete nominaciones al Oscar, entre ellas mejor película, y ninguna estatuilla—, pasó a la historia como una de las mejores películas de todos los tiempos, codeándose en los listados con El Padrino y Casablanca.

Darabont hizo lo que rara vez, o casi nunca, sucede con la adaptación de una obra literaria: enriqueció la
Frank Darabont
historia, llenándola de nuevos detalles y matices, respetando sin embargo con suma fidelidad la obra original. El espíritu de la novela permanece intacto, la magia permanece indemne, y aún así todo es más profundo y, quizá, más emotivo.

La primera vez que la vi no tenía idea de la génesis de la historia, pero basta leer la obra, con esa memorable voz narradora de Red —que nos hechiza desde un comienzo con la sencilla pero sincera y amena cadencia de sus palabras—, para darse uno cuenta de que la magia estaba allí desde un comienzo, en las líneas escritas por King. Darabont fue solo el prisma en el que se refractó ese potente rayo de luz.

Rita Hayworth y la Redención de Shawshank es, como el subtítulo lo indica, un canto a la esperanza. Una oda a la amistad, la superación, la perseverancia y la fuerza de las ilusiones que nacen del corazón. No quisiera adelantar nada de la trama, aunque sí diré que esta va mucho más allá de una cárcel, una condena y un grupo de presos que pasan sus días mirando el cielo más allá de los muros con pesadumbre. La historia de Andy Dufresne te llega al alma, y cuando ves la adaptación de Darabont, al final terminas con el corazón en un puño, con la mirada un poco perdida y la convicción de que, después de todo, las tormentas suelen dar paso a un cielo azul lleno de posibilidades.

La esperanza, nos dice Andy, es algo bueno. Tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere.

Su historia, seguramente, tampoco morirá.

«—Zihuatanejo —dijo Andy pronunciando la palabra con una lentitud musical—. Allá abajo, en México. Es un pequeño lugar que queda a unos treinta kilómetros de Playa Azul. Unos ciento sesenta kilómetros al noroeste de Acapulco, en la costa del Pacífico. ¿Sabes lo que dicen los mexicanos del Pacífico?
Le dije que no lo sabía.
—Dicen que no tiene memoria. Y precisamente por eso, Red, quiero acabar allí mis días. En un lugar cálido y sin memoria.»





Verano de Corrupción: Alumno Aventajado: “Un niño reconoce en un vecino suyo a un conocido nazi y usa la información para, con refinada perversidad, abusar del anciano.”

Con el segundo relato que compone la antología, King cambia por completo el espectro. Alumno Aventajado es un relato oscuro. Duro, cruel y oscuro. Pero no la oscuridad a la que nos ha tenido acostumbrados a lo largo de su trayectoria, la de los cementerios malditos, los payasos asesinos y los coches con vida propia. En este caso es la oscuridad del alma humana la que hace acto de presencia como real protagonista del relato.

Todd es un “alumno aventajado” que saca solo sobresalientes, y que un día se presenta en la casa de un ex-nazi que pasa sus días bajo la falsa identidad de Arthur Denker. Todd sabe la verdad, y está dispuesto a aprovecharse de ella. Lo que quiere, le explica a Kurt Dussander, es muy sencillo: quiere saberlo todo, quiere saber lo que no cuentan los libros de historia sobre la Segunda Guerra Mundial, la SS y los campos de concentración. Quiere saberlo todo, sin omisión del más mínimo detalle.

Dussander apenas puede dar crédito, pero sabe que está en desventaja, y accede a la petición.

Es así como comienza una extraña relación casi simbiótica en la que poco a poco ambos parecen un par de grotescos vampiros que se alimentan el uno del otro: Todd se atiborra de las historias del viejo, con un placer morboso, escabroso, que parece no saciar nunca; y Kurt, septuagenario, encuentra en el chico la compañía que no ha tenido en décadas, la compañía que un viejo como él comienza a echar en falta a medida que sus días se acortan.

Sin embargo, el viejo no es tonto, y pronto la balanza se inclina del otro lado… Y mientras esto sucede, los demonios de ambos —nuevos en el chico, antiguos en el viejo— comienzan a despertar, llevándolos a ambos a través de un círculo vicioso que solo puede terminar mal…

La primera vez que vi la adaptación cinematográfica, que a diferencia de la anteriormente mencionada cambia multitud de detalles —aunque, todo hay que decirlo, cumple su cometido, con una actuación magistral de Ian McKellen—, tampoco sabía a quién pertenecía, pero ya en ese entonces sí era un seguidor incondicional de King, de modo que mi sorpresa fue inmensa al ver un titular al comienzo que decía “Basada en la novela corta de Stephen King”. Fue en un auditorio —de hecho, el mismo donde vi The Shawshank Redemption— donde presentaban películas sin ningún costo, y había ido a pasar el rato, sin saber que al final terminaría pegado al asiento disfrutando como un enano una nueva historia del Maestro. Fue una curiosa y agradable sorpresa. :)

El relato, como dije más arriba, es más oscuro. Durante la narración suceden cosas que te hacen parar un momento para digerir lo leído, pero sin duda es tremendamente atrapante, y más si te gustan las historias relacionadas con la Segunda Guerra Mundial.

«—Parte del gozo del viejo procedía de la sensación de igualdad —prosiguió Dussander pensativo—. Mira, el chico y el viejo se tenían mutuamente atrapados. Cada uno de ellos sabía algo que el otro deseaba guardar en secreto. Y luego… bueno, llegó el momento en que el viejo se dio cuenta de que las cosas estaban cambiando. Sí. Estaba perdiendo su poder sobre el chico, todo o una parte del mismo, según lo desesperado que pudiera estar el chico, o según lo hábil que fuera. Y en una larga noche insom­ne, al viejo se le ocurrió que no estaría de más conseguir un nuevo poder sobre el chico. Por su propia seguridad…»


Los dejo con un pequeño bonus.

Como dije al comienzo, el libro se publicó en castellano inicialmente en dos tomos, de los cuales hay varias ediciones —incluyendo las recientemente publicadas por el sello DeBolsillo—. He aquí las primeras que contenían los dos primeros relatos, y que fueron subtituladas “Verano de Corrupción”:


  


Hay también una edición muy escasa y apetecida, de la editorial Mundo Actual de Ediciones, que reúne los cuatro relatos, y cuya portada hace alusión también a Alumno Aventajado:




Por último, mi colección de Different Seasons:




¡Nos vemos en el otoño! ;)



domingo, 14 de julio de 2013

Canción de Hielo y Fuego IV: Festín de Cuervos, de George R.R. Martin

AVISO IMPORTANTE: Esta entrada puede contener SPOILERS.

“«Cuando se apaga el clamor de las espadas, solamente queda carroña para los cuervos» Luego de siglos de guerras descarnadas, los siete poderes que dividen la tierra se han diezmado unos a otros hasta alcanzar una difícil tregua. Muy pocos reclamos legítimos existen ya por el Trono de Hierro, y la guerra que ha convertido al mundo en poco más que un desierto al fin ha terminado. O eso parece. Pero no pasa mucho tiempo antes de que los sobrevivientes, los proscritos, los renegados y los carroñeros de los Siete Reinos se reúnan.

Ahora, como cuervos humanos que acechan un banquete de cenizas, nuevas intrigas y peligrosas alianzas se forman, a la vez que rostros sorprendentes —algunos familiares, otros desconocidos— emergen de un siniestro crepúsculo de caos y luchas pasadas para asumir los desafíos de los terribles tiempos que se avecinan. Nobles y plebeyos, soldados y hechiceros, asesinos y sabios se unen para hacer valer su vida y sus fortunas. Porque en un festín de cuervos, muchos son los invitados, pero sólo unos pocos logran sobrevivir.”

Cuando estás leyendo una saga, llega un momento en que simplemente la urgencia de saber cómo sigue la historia, qué pasó con los personajes desde que los dejaste en el volumen anterior, se convierte en una necesidad física.

Eso me pasó con Festín de Cuervos, más aún luego de haber visto en apenas un par de meses las tres temporadas de la serie de televisión que emite HBO y que por estos días se encuentra en el comienzo de lo que supondrá una larga espera hasta que empiece la cuarta el año que viene. Mientras tanto, tenemos los libros, al menos a los que nos gusta la lectura. Los que no, tendrán que comerse las uñas.

El cuarto libro de la saga de mi tocayo Martin venía con la reputación de no estar a la altura del anterior, pero es que si nos ponemos a comparar, es bastante complicado superar un libro de la talla de Tormenta de Espadas. La multitud de hechos que allí suceden, a cuál más impresionante, lo dejan a uno sin respiro y con la sensación de que lo que venga más adelante difícilmente podrá superarlo.

Aunque espero que todos estemos equivocados…

Aun así, en mi concepto, Festín de Cuervos no defrauda, pero sí estamos ante un libro diferente a los
anteriores. En primera instancia, porque se trata de volumen de transición —eso se nota a lo largo de las ochocientas páginas que lo compone—, donde la innumerable multitud de fichas comienzan a reacomodarse luego de la “tormenta” de la tercera entrega y donde, como el mismo autor nos lo recuerda en varias ocasiones, los “cuervos” se dan un festín con los restos de los grandes señores, con lo que queda de la carnicería que dejó la Guerra de los Cinco Reyes…

Las inesperadas alianzas, las traiciones y las sorpresas a las que nos tiene acostumbrados el escritor norteamericano no faltan, pero a medida que avanzas tienes la sensación de que nada realmente extraordinario ha pasado… excepto al final, cuando los sendos y últimos capítulos dedicados a los diferentes personajes terminan con un giro impactante.

Por otra parte, en esta ocasión los caminos se han partido en dos, y a lo largo del cuarto volumen el autor deja de lado algunos personajes para concentrarse en lo que sucede en Desembarco del Rey y alrededores. En palabras del propio Martin, cuando estaba escribiendo la continuación de Tormenta de Espadas se dio cuenta de que esta se estaba volviendo demasiado larga e imposible de incluir en un solo volumen. Lo más fácil habría sido cortar más o menos por la mitad y poner un “continuará” en el medio. Pero Martin optó por contarnos “toda la historia de la mitad de los personajes en lugar de contarnos la mitad de la historia de todos los personajes.”

De este modo, en esta entrega echaremos muchísimo de menos a Tyrion, Daenerys, Jon, Bran, Davos, entre otros. Los personajes principales sobre los que sí tendremos conocimiento serán Cersei, Jaime, Arya, Brienne, Samwell y Sansa. Además, en este tomo Martin ha incluido capítulos con títulos variados tales como “El capitán de los guardias”, “La hija del Kraken”, “El caballero manchado”, “La hacedora de reinas”, “La princesa en la torre”, entre algunos otros, y en los que nos cuenta, como poniendo otras piezas en el rompecabezas, hechos concernientes a personajes aparentemente secundarios y sucesos acaecidos en Dorne y las Islas de Hierro. De esta manera la telaraña se teje con nuevos hilos que hacen muy interesante la historia.


Portada de la edición de Gigamesh


En Desembarco del Rey, Cersei, como nueva reina regente y protectora del pequeño Rey Tommen, trata de dejar atrás el trauma causado por las sucesivas muertes de su padre e hijo, mientras además procura evitar que Margaery Tyrell, ahora prometida con su pequeño, extienda su poder y le quite el lugar que tanto le ha costado. Para ello tendrá que ingeniárselas sola y rodearse de un nuevo Consejo, sobre todo ahora que Meñique y Varys no están…

Jaime ya no es el de antes, y no solo por su mano amputada. Ha pasado por muchas cosas, y quizá lo único que tiene claro es que debe proteger al fruto de su incesto con Cersei. Los desacuerdos y desavenencias con su hermana hacen las cosas más difíciles, y la ruptura entre ambos pareciera ser cuestión de tiempo…

Arya y Sansa Stark, cada una tan diferente de la otra, cada una con una larga estela de sufrimiento y dificultades detrás, cada una en mundos tan opuestos, tratan de seguir adelante. Confundidas cada una a su manera, sin saber el rumbo que les espera, y con el recuerdo casi desaparecido pero aún vivo de su tierra natal, parecieran estar en una situación más llevadera… más no segura…


George R.R. Martin


Brienne, la doncella de Tarth, firme a su promesa de devolverle al menos a una de sus hijas a la difunta Catelyn, sigue un errante sendero que la lleva de aquí para allá tras la pista de Sansa…

Y Samwell, el Mortífero, que ha visto cosas que su padre jamás creería, tiene ahora la difícil misión de llevar al maestre Aemon a Antigua, llevando de paso consigo a Elí, la fugitiva hija/esposa de Craster, el desagradable hombre asesinado en su propia casa por sus huéspedes en la revuelta que también se llevó la vida del anterior Lord Comandante…

Y mientras tanto, las ansias de poder de los hijos del hierro por un lado, y los dornienses por el otro, pone el ingrediente que le falta a este festín, que, a pesar de todo, ha resultado bastante disfrutable.

Cabe mencionar que al comienzo fue algo difícil aceptar que tenía por delante  ochocientas páginas en las que no sabría nada de algunos de mis personajes favoritos, tales como Tyrion o Daenerys, y por momentos veía mi ejemplar de Danza de Dragones con ganas de leer al menos un par de capítulos. Existe una guía que alguien construyó para leer los dos libros a la par, y que reproduzco a continuación para los que se animen a tener dos tochos entre manos durante casi dos mil páginas:





Sé de alguien que los leyó así, y dice que fue una experiencia genial poder leerlos a la par, pero en mi caso finalmente decidí leer un libro por vez y de la forma en que Martin decidió publicarlos, y la verdad es que me gustó mucho y se me fue como una exhalación. Además, corría el riesgo de que me estancara y terminara con dos libros inmensos empezados. No por la historia en sí, sino por sucesos de la cotidianidad que a veces impiden poner toda la concentración que uno quisiera en la lectura.

En todo caso, ahí está la guía para el que desee intentarlo. Yo esperaré un tiempo, y leeré algunas cositas nuevas que me han llegado, y seguro que cuando llegue el momento me devoraré con ansias las casi mil doscientas páginas que componen Danza de Dragones.

Eso sí, no quiero ni imaginar lo que será la subsecuente espera a que llegue el sexto volumen, Vientos de Invierno, que, en opinión de mi gran amigo Tulio Fernández, será tan bueno e impactante como lo fue Tormenta de Espadas… Al final del cuarto tomo, Martin dice que espera ver el siguiente libro publicado en un año o dos, y a la postre tardó más del doble. Seguramente las promesas del sexto para 2014 correrán la misma suerte… :(

En fin… Solo queda seguir rogando a los Siete Dioses, a R'hllor o, por qué no, al Dios Ahogado por la salud de mi tocayo…





:)

sábado, 6 de julio de 2013

Una sorpresa insuperable

¡Hola a tod@s! :D

Esta tarde tuve una sorpresa de las grandes, una de esas que me hace olvidar los momentos difíciles por los que estoy pasando, y que me hacen sentir, una vez más, muy pero muy afortunado por tener a una personita tan maravillosa a mi lado… :) Alguien que me llena de fuerzas y me motiva para salir adelante y superar los obstáculos… :)

Llegados desde Argentina, y cuando me preguntaba qué había sido del envío, hoy me llegaron estos tesoros invaluables:




Hace varios meses estaba esperando a que me llegara el paquete, enviado por Cristian Coppola, un colega lector y coleccionista del Maestro del Terror y gran amigo argentino, y al final resultó que junto con mi novia se habían confabulado para brindarme esta sorpresa GENIAL!!!! :D





Para comenzar, el tan anhelado libro La Torre Oscura, El Viento por la Cerradura!!!! :D En tapa dura con sobrecubierta!! :)

Luego, El Gran Libro del Terror!!! Toda una joya de Martínez Roca, que incluye la crema y nata del terror, con autores como Stephen King, H.P. Lovecraft, Clive Barker, Richard Matheson, Harlan Ellison, Robert Bloch, entre otros… :D

Estos dos se los debo a Cristian Coppola, que me los consiguió y tuvo la paciencia de esperar a que juntara el dinero!




Pero la sorpresa de la tarde fue Visiones Nocturnas!!! :) Un regalo de mi Sadie que jamás olvidaré!! :) Encima es una joya inconseguible que he soñado tener por años, así que su valor se multiplica con creces!! :) Contiene siete relatos: tres de Stephen King, tres de Dan Simmons, y uno de George R.R. Martin. Un cartel de lujo!!!! :D

No veo la hora de comenzar a leerlos!!! :)

Desde aquí aprovecho para agradecerle nuevamente a mi amigo Cristian Coppola, y a mi Sadie, que con cada detalle parece superar el anterior! Te amo, mi cielo! :)

Para terminar, la foto que no podía faltar: Las 8 Torres finalmente juntas, en la edición de lujo de Plaza & Janés, tapa dura con sobrecubierta:





Saludos! :)



jueves, 20 de junio de 2013

La Planta, de Stephen King

“John Kenton es un licenciado en lengua inglesa que trabaja para Zenith House, una pequeña editorial de libros de bolsillo de Nueva York que tiene el 2% del mercado de libros en rústica y es decimoquinto en una lista de quince editoriales. Todo el personal de Zenith House está angustiado ya que Apex, la corporación dueña, pretende poner la casa en el mercado si no hay un repunte en las ventas en el año civil de 1981… y debido a la pobre red de distribución de Zenith, eso parece improbable. 
 
Es en este marco en el que Kenton recibe una solicitud por carta de Carlos Detweiller, de Central Falls, Rhode Island. Detweiller, de veintitrés años, trabaja en la Casa de Flores de Central Falls, y está ofreciendo un libro escrito por él titulado Verdaderos Cuentos de las Plagas Demoníacas. Para Kenton es obvio que Detweiller no tiene absolutamente ningún talento de escritor… pero en ese caso, ninguno de la mayoría de los escritores de la lista de Zenith lo tiene, de modo que decide alentar a Detweiller para que envíe algunos capítulos de prueba y un borrador. 
 
En cambio, Detweiller envía la obra completa, que es aún peor de lo que Kenton hubiera imaginado en sus peores pesadillas. Pero lo peor de todo son las fotografías que el aspirante a escritor adjunta. Algunas son penosas falsificaciones, pero una serie de cuatro fotos resultan perturbadora y repugnantemente realistas… Y esto es solo el comienzo…

…El comienzo de una historia casi tan descabellada como las que la editorial está acostumbrada a publicar…”

La Planta, una novela por entregas escrita de forma epistolar —es decir, a base de cartas, memorándums de oficina, extractos de diarios, etc.—, comenzó como la idea de Stephen King de un regalo de Navidad fuera de lo común. King consideraba que sería interesante reemplazar las consabidas tarjetas de Navidad por algo que las personas pudieran disfrutar y, a la larga, conservar. De modo que para finales de 1982, algunos familiares, amigos y allegados del escritor de Maine recibirían la que sería la primera parte de una novela bellamente encuadernada, en tapa dura, con cubiertas color verde oliva. Las páginas interiores estaban impresas en un fino papel color crema. Este tipo de edición era el sello característico de Philtrum Press, la misma editorial, propiedad de King, que luego publicaría trabajos como Los Ojos del Dragón o Six Stories, y que se ha caracterizado en su casi desconocida pero longeva historia por el cuidado y exclusividad de sus publicaciones.


Un set como este puede rondar los 2.500 o 3.000 dólares. 


En 1983 y 1985, los amigos y familiares de King recibirían la segunda y tercera partes de la historia, con una presentación igual a la primera, y aunque obviamente se trataba de un presente, el hecho de tratarse de una obra inédita y de carácter tan excepcional provocó que con el tiempo algunas copias comenzaran a circular vendiéndose a precios exorbitantes. En alguna ocasión el autor manifestaría que eso era algo que no podía controlar. Era un regalo, y cada cual podía disponer de él como quisiera. Aún hoy sigue siendo una de las piezas más buscadas por los coleccionistas. Tratándose de un ítem que no superaba los 250 ejemplares, es casi imposible conseguir una copia —un set con los tres tomos ronda actualmente los tres mil dólares—, y tal vez solo se vea superada por la codiciada edición encuadernada en amianto de Firestarter.

Sea como fuere, para 1986 King decidió que no seguiría escribiendo la historia, alegando que el relato se asemejaba mucho al filme La Tiendita del Horror (Little Shop of Horrors), de modo que la historia entró en hibernación, y las ediciones del libro se convirtieron en objeto de culto…
Junto con La Planta, esta edición de
Firestarter es una de las más buscadas
por los coleccionistas.


…Hasta mediados de 2000…

En junio de ese año llegó la esperada noticia: Stephen King anunció que publicaría nuevamente las tres primeras partes de la novela —a la sazón con algunos cambios y correcciones— y que además la terminaría, a razón de una entrega por mes por tiempo indefinido. La novedad era que se trataba de un libro electrónico y que, a diferencia de Montado en la Bala, el archivo no sería encriptado y el usuario tendría la libertad de imprimirlo. Eso sí, King le daba el voto de confianza al lector, que pagaría el precio estipulado por entrega de un dólar una vez descargara el archivo, y condicionaba la continuación dependiendo de la acogida y el cumplimiento del trato. Era, repito, un negocio basado en la confianza.

Los fans respondieron con entusiasmo, y para julio de 2000, con bombos y platillos, aparecía en línea la primera parte de La Planta. En las primeras quince horas el archivo fue descargado más de 40.000 veces, con un promedio de pago de casi un 80%. Unas cifras nada despreciables.

King se mostró agradecido y adelantó la que sería la dinámica de las próximas entregas, cada una de las cuales sería más larga que la anterior y, al ir acercándose a la conclusión, con un pequeño incremento en el costo —2,50 dólares—.

En agosto y septiembre de 2000 llegarían la segunda y tercera partes, respectivamente, manteniéndose las cifras bastante estables.

Pero entonces el panorama se ensombreció.

A pesar de que King prometió concluir la obra e, incluso, publicar de manera gratuita las últimas entregas, la cantidad de descargas disminuyó y el porcentaje de pago bajó en picada del inicial 75% a un 45%. King cumplía; los lectores, no. Así fue durante la cuarta y quinta entregas, al término de la cual King anunciaba que la sexta sería por el momento la última, el final de lo que vendría a ser el Libro I (Zenith Rising), con su propio clímax y donde se definiría el destino de varios personajes, y que la historia, una vez más, entraría en hibernación.


Portada interior de la primera entrega. 


El descontento fue grande, y la polémica no se hizo esperar.

A decir verdad, para el lector promedio puede resultar tediosa la espera mes tras mes para continuar la lectura, y no es de extrañar que muchos perdieran el entusiasmo. Además, otros se quejaron del incremento a dos dólares en las entregas más largas, por lo que poco a poco el proyecto se fue desvirtuando.

Por otra parte, en el trasfondo de todo esto, y en una época en la que el tema de los libros electrónicos recién comenzaba a surgir, el proyecto de La Planta había estado siendo observado de cerca por los críticos literarios y las editoriales, algunas de las cuales no podían evitar ver como una amenaza el éxito de King en la red, más aún luego de la triunfal publicación, meses atrás, de Montado en la Bala, primer libro lanzado única y exclusivamente en internet. La posible desaparición de los editores como intermediarios entre el autor y el lector era tema de actualidad, de modo que no pocos analizaban mes tras mes la evolución del proyecto.


Una de las dedicatorias de puño y letra
de Stephen King. 

Muchos, aún hoy trece años después, siguen asegurando que el libro electrónico nunca superará al de papel, y que el editor siempre jugará un papel importante en la publicación. Pero en el segundo semestre de 2000 el debate estaba abierto, y cuando King anunció la suspensión de La Planta, tanto lectores como editores no tardaron en dar su punto de vista. Las opiniones, desde luego, estuvieron divididas, pero ante todo el proyecto dejó muchas cosas para pensar y analizar para todas las partes.

El New York Times publicó una columna criticando a King y analizando el “experimento” como un proyecto que se “marchitó, sobre todo porque el autor malinterpretó la naturaleza de sus lectores”, arguyendo que las historias de King eran para leerse de una sentada y que pretender emular a Charles Dickens en la red había sido un error.

Portada del tomo I. 
King no se quedó atrás y además de recordarle muy certeramente al diario el éxito de la novela por entregas La Milla Verde, y experimentos similares de otros autores, aclaró su punto de vista y su tranquilidad de que, a pesar de todo, para él La Planta solo dejó resultados positivos. En varias ocasiones el autor ha dicho que la interrupción de la novela no se debió a razones de tipo económico —aunque también dijo que es su trabajo y que como tal estaba dispuesto a cobrar por él—, sino más bien a la notable falta de interés de los lectores y, sobre todo, al hecho de que la historia, simplemente, se iba a pausar dándole vía a otros compromisos y proyectos pendientes, lo que no significaba que no se fuera a terminar en algún momento. Si la primera vez el relato se interrumpió por casi veinte años, dijo King, nada indica que no pueda proseguir en dos o tres años.

Para King, en todo caso, el proyecto en particular, y la publicación en la red en general, presentó tres dificultades:

«Uno es que la mayoría de los usuarios de Internet parecen tener la atención dispersa de los saltamontes. Otro es que los usuarios de Internet se han acostumbrado a la idea de que la mayoría de las cosas disponibles en la Red o son gratis o deberían serlo. El tercero —y más importante— es que los lectores de libros no reconocen a los libros electrónicos como libros reales. Son como la gente que dice "Adoro el maíz en la mazorca, pero el maíz sin grasa me hace vomitar". Desde que el experimento de The Plant comenzó en julio, docenas de personas me han dicho que no pueden esperar a que se imprima en un libro para leer la historia. Ellos tampoco entran en la Red para otra cosa que no sea el correo electrónico, o simplemente es que piensan que leer on line, o incluso si lo que leen ha sido impreso en la privacidad de su hogar, no es una lectura real. Para ellos, es maíz sin grasa. Y les hace vomitar.»

Teniendo en cuenta que el libro no tuvo que pasar por costo de imprenta y comisiones, el saldo de ganancia bien puede hacer que el columnista de turno del New York Times se trague sus palabras. Para las editoriales fue King incursionando en el mercado virtual como un metomentodo harto molesto; para el autor fue un simple juego que resultó divertido e interesante.


Página de créditos con numeración a mano. 


Yo lo único que saco de todo esto es que es una verdadera lástima que la novela siga inconclusa, pero que aún así hay que darnos por bien servidos, pues la misma pudo haber continuado nada más que en tres partes inconseguibles reposando en las arcas de algún coleccionista.

Entrando en materia sobre la novela propiamente dicha, estamos ante un relato del mejor estilo ochentero del Maestro del Terror. Hay suspenso, hay horror y además una buena dosis de humor negro. El formato epistolar hace la lectura bastante amena y dinámica, y solo a medida que avanzamos nos encontramos con pasajes realmente extensos escritos a manera de diario por varios de los protagonistas.

Al leerlo, es inevitable evocar aquellos viejos capítulos de La Dimensión Desconocida, con los hechos sobrenaturales a la orden del día, pero sin dejar de lado nunca ese delicioso toque de humor que King sabe poner en su justa medida.

Ya al comienzo he reproducido una sinopsis que da una idea general de hacia dónde se encamina el relato, por lo que adelantar más sería estropearle la sorpresa al lector. Además, si juntamos el título y el autor, tenemos una clara pista: en la novela hay una planta, y puede ser peligrosa.



Caja contenedora.


La historia tiene el inconfundible sello del escritor de Maine, y a pesar de que la mayor parte de lo que tenemos de la novela fue escrita hace poco más de diez años, el espíritu del relato como fue proyectado en un comienzo parece conservarse intacto. Aunque por desgracia la historia está temporalmente inconclusa —King, como dije más arriba, prometió reanudarla en algún momento, pero no se ha vuelto a saber nada—, en realidad podríamos considerar las seis partes de La Planta como un todo, como una especie de tomo I de una novela en dos volúmenes, y como tal cuenta con un interesante crescendo que lleva a un clímax que si bien nos deja con muchas ganas de continuar y saber qué va a pasar, también nos deja bastante satisfechos.

La Planta es una lectura entretenida, muy en la línea de novelas como Christine, Cementerio de Animales o Cujo, no por su formato, sino por ser un relato de horror con un elemento sobrenatural protagonista que incide directamente en el argumento. Se lee rápido y logra su cometido.

Como dato curioso, en La Planta hay un guiño a otra novela del autor: Maleficio. En la primera, Richard Ginelli es un mafioso copropietario de un local llamado “Four Fathers (Cuatro Padres)”. En la novela escrita bajo el seudónimo de Richard Bachman, Ginelli es igualmente uno de los propietarios de un negocio llamado “Three Brothers (Tres Hermanos)”.

Yo casi puedo ver un hermoso volumen en tapa dura en un futuro ojalá no muy lejano, pero mientras eso sucede, hice el mío propio, una autoedición de la que no puedo evitar sentirme orgulloso. :)




Queda esperar que King, como narrador nato que es, se decida a continuar “desenterrando el fósil”, y nos regale la conclusión de esta historia. Seguramente él sería el primero en querer saber cómo termina. En la página oficial del autor fue puesto recientemente en descarga gratuita el archivo completo con las seis partes, y las peticiones para que King termine la novela han llovido por decenas, pero el silencio sigue siendo la única respuesta…

;)





miércoles, 19 de junio de 2013

La estrofa que faltaba

¡Hola a tod@s!

Finalmente, tras una larga espera, conseguí el último tomo que me faltaba de lo que hasta ahora va de la gran saga de mi tocayo George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego. :)

  



Y es que teniendo en cuenta que ya leí los tres primeros y que últimamente, luego de ver las tres temporadas de la serie de televisión (que aunque a veces no escatima en cambios en general está muy bien), no veía la hora de continuar con la saga, la verdad es que me había demorado para comprarlo. :P

El libro está un poco caro, en realidad, pero debo darme por bien servido: los tomos 2 y 5 me los gané en sendos concursos. XD

Así que, bueno, ya la colección está completa (al menos hasta que salga el tan anhelado sexto tomo, Vientos de Invierno), y no podía falta la foto de rigor. :)





A que lucen de lujo! :D

Por cierto, ya comencé Festín de Cuervos, y está GENIAL! :)


Saludos! 


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