viernes, 14 de noviembre de 2014

Dune, de Frank Herbert (Historia, análisis y cronología)




Entre finales de 1963 y principios de 1964, serializada en los números de diciembre y enero de la revista de ciencia ficción Astounding Stories, aparecía una novela de un autor no muy conocido cuyo título tampoco era excesivamente prometedor: Dune World (Mundo de Dunas). Sin embargo, su acogida por parte de los lectores fue tan calurosa que animó a su autor a seguir escribiendo la segunda parte de lo que en un principio había proyectado como una tetralogía. The Prophet of Dune (El Profeta de Dune) apareció en la misma revista, serializada en cinco partes, de enero a mayo de 1965. Poco después, las dos partes aparecerían en forma de libro aquel mismo año, reunidas en un solo volumen, bajo el título común de Dune, reduciendo la prevista tetralogía a trilogía.

Acababa de nacer un mito.

Frank Herbert
Frank Herbert apenas era conocido en los círculos iniciáticos de la ciencia ficción. Desde temprana edad se interesó por la escritura, pero en su juventud se dedicó a los oficios más diversos, desde fotógrafo y camarógrafo de TV a presentador de radio, y desde pescador de ostras a analista. No obstante, su pasión era escribir. Comenzó a hacerlo desde los ocho años, y a los veinte ya había publicado sus primeros relatos de aventuras en revistas como Esquire y Startling Stories. En 1956, a la edad de 36 años, apareció su primera novela, The Dragon In The Sea (El Dragón en el Mar), también conocida más tarde como "Under Pressure" (Bajo Presión): un thriller de ciencia ficción mezclado con complejas especulaciones psicológicas, que se desarrollaba en un submarino en plena misión durante una guerra futura.

Pero fue 1965 el año del descubrimiento de Frank Herbert. El mundo entero se maravilló ante la novela que, por primera vez, planteaba de forma completa, racional y convincente, la ecología de todo un mundo completamente distinto al nuestro. Dune obtuvo un éxito fulminante de público y crítica, hasta el punto de obtener los dos principales y más prestigiosos galardones otorgados a novelas de ciencia ficción, los premios Hugo y Nébula, así como el Premio Internacional de Fantasía, que compartiría con otro gran clásico: "Lord of the Flies" (El Señor de las Moscas) de William Golding.

A la maravillosa primera novela, Dune, le siguió El Mesías de Dune, la cual no fue tan bien recibida como la primera, considerada como una pobre sombra de su predecesora por apartarse de la temática de la misma, centrándose más en la religión y la política. No obstante, la tercera novela, Hijos de Dune, retomó la fuerza, atractivo y tono épico de Dune, siendo catalogada por muchos como una novela igual o superior a la primera entrega.

Hasta aquí se cerraba un ciclo en la historia, tal y como lo tenía proyectado el autor, pero los editores no cejaron en su empeño hasta conseguir que Frank Herbert se decidiera a retomar la historia y escribiera una cuarta entrega de su aclamada obra. Lo que Frank Herbert tal vez no llegó a pronosticar fue que su obra terminaría comprendiendo más de una docena de libros (entre los escritos por él y los escritos por su hijo Brian en coautoría con Kevin J. Anderson), y que con el tiempo llegaría a ser considerada como la obra cumbre de la ciencia ficción.




Frank Herbert escribió una veintena de novelas a lo largo de su carrera, pero no hay ninguna duda de que las pertenecientes a la mítica saga del planeta de arena son las más importantes, y por las que es y será recordado en los anales de la literatura.

Dune es un planeta desértico, originalmente llamado Arrakis, sin un solo mar o laguna, donde el agua es el bien más preciado, hasta el punto que llorar un muerto es una muestra de la mayor prodigalidad. Dada la particularidad del planeta, en Dune han evolucionado unas criaturas únicas: los gusanos de arena, unas gigantescas criaturas que alcanzan hasta los trescientos metros de largo, y que viven en las profundidades del desierto. Estas criaturas producen una especia llamada melange, uno de los bienes más codiciados del universo debido, entre otras cosas, a sus propiedades geriátricas, lo que convierte al planeta en centro neurálgico de la galaxia.

Primera edición de Dune
El imperio galáctico está regido por varias Casas, unas menores (que no ejercen tanta influencia) y otras mayores, como lo son la casa Atreides, la casa Harkonnen, personificación de las intrigas que rodean el Imperio,
y la casa Corrino. Cuando comienza la historia, el emperador es un lord de la casa Corrino, el padishah Shaddam Corrino IV, el cual ha decidido quitar la soberanía que sobre el planeta Dune tienen los Harkonnen para entregársela a los Atreides.

Así las cosas, el Duque Leto Atreides, junto con su esposa, Dama Jessica, y su hijo Paul (además de todo su ejército y vasallaje), se mudan de Caladan (su planeta natal, bastante parecido a la Tierra) al desértico planeta. Los Harkonnen y los Atreides son enemigos mortales desde tiempos inmemoriales, razón por la cual la tensión se respira en la historia desde un primer momento.

Un precedente importante en la saga, y al cual se harán frecuentes referencias a lo largo de la historia, habla de que 10.000 años antes del momento en que comienza el relato, cuando la tecnología llegó a un punto portentoso de sofisticación, las “máquinas pensantes” se volvieron contra el hombre y, tras siglos de dominación, surgió una yihad, una guerra santa, en que las máquinas fueron exterminadas. Es por esto que los robots no existen y la tecnología, aunque supremamente avanzada en comparación con la nuestra, se maneja en otro nivel, lo que ha llevado a que diferentes focos de la humanidad busquen la dominación del poder mental, el cual es potenciado por la melange, la codiciada especia…

Uno de estos grupos es la Bene Gesserit, una especie de secta conformada exclusivamente por mujeres que se dedican a dominar este poder mental y a utilizarlo para manipular en su propio beneficio el devenir de los acontecimientos que rodean a las grandes Casas. Estas “reverendas madres” crean proyectos genéticos a través de generaciones enteras en miras a buscar el humano perfecto. El proyecto se les sale de las manos y el mesías que han buscado y temido por siglos termina siendo no una mujer, tal como esperaban, sino un hombre: nada menos que Paul Atreides, el hijo del duque, un adolescente marcado por el destino, dotado de extrañas habilidades, y que estará abocado a convertirse en una mezcla de dictador, mesías y mártir.




No obstante, esta suerte de sinopsis es solo una pobrísima sombra de lo que es un libro que conforma una mezcla impresionante de ciencia ficción, política, religión, filosofía y ecología, todo ello en medio de una red de intrigas palaciegas, traiciones, aventuras, guerras y alianzas, con un ritmo trepidante que no da respiro. Adicional a esto, la prosa de Herbert es subyugante y destila una sabiduría y un manejo de las letras del que pocos escritores pueden alardear. Sus análisis del ser humano en todos los ámbitos por los que campa la obra son de una profundidad pasmosa y denota cuán culto era este escritor nacido en Tacoma, en el estado de Washington (USA).

Mi primer contacto con el universo Dune debe de haber sido hace más de diez años, por el tiempo en que se emitió la miniserie de televisión que adaptaba los tres primeros libros de la serie. No seguí la miniserie completa, pero sí tengo el difuso recuerdo de haber visto al menos un capítulo. Más tarde, mi segundo contacto fue con la canción del cuarto álbum de la banda británica de heavy metal Iron Maiden: Piece of mind. En dicho álbum de 1984 la última canción, titulada “To tame a land”, hace referencia al mundo creado por Frank Herbert. Aunque poco o nada sabía de la historia, sí reconocí palabras como Dune, Arrakis, Muad’Dib, Fremen, entre otras.

Mucho más tarde fue que comencé a ver algunos de los libros de la serie en una de las bibliotecas que solía frecuentar. Recuerdo que los cogía, los hojeaba, leía las sinopsis sin entender nada, y los volvía a poner en la estantería. No obstante, siempre me intrigaron. Me preguntaba qué tal serían y, al ver tantos títulos, cuál sería el orden de lectura.

Entonces a comienzos de 2010, en el foro de la página www.ka-tet-corp.com, mi amigo Eloy Nogueira, del blog El Consultorio del Doctor, publicó algo respecto a la saga, hablando, si mal no recuerdo, de que había terminado el último de los libros que componen la serie. Aproveché la oportunidad para preguntarle al respecto, contándole que llevaba mucho tiempo queriendo comenzar la saga, pero que no tenía idea del orden. Eloy, que a la postre resultó ser un fan acérrimo de la serie, me obsequió con un resumen detallado que desde ese momento me sirvió de guía en mis posteriores lecturas, y que es, palabras más palabras menos, el que reproduzco a continuación.


Brian Herbert y Kevin J. Anderson

Antes de eso, sin embargo, cabe resaltar otra serie de antecedentes para ubicarnos apropiadamente en el contexto de la obra. Como se dijo en un comienzo, ésta comprende libros escritos por Frank Herbert, por un lado, y por su hijo Brian en coautoría con Kevin J. Anderson, por el otro. Cuando Frank Herbert murió, el 11 de febrero de 1986 a la edad de 65 años, había escrito y publicado un total de seis libros de Dune y comenzado a proyectar lo que sería el desenlace definitivo de su opus magnum, conocido generalmente como “Dune 7”. En pocas palabras, Herbert padre murió prematuramente dejando inconclusa una historia seguida por millones de lectores en todo el mundo.

Durante mucho tiempo su hijo Brian Herbert se preguntó, al igual que las legiones de fans, cómo terminaría la historia. De hecho, muchos escritores de ciencia ficción le escribieron consultándole sobre la posibilidad de escribir más novelas ambientadas en el universo Dune, pero, según sus propias palabras, “no encontré la inspiración necesaria para nuevas historias hasta que comencé a hablar con Kevin”. Brian había estado trabajando durante varios años en el libro Dreamer of Dune, una sentida e íntima biografía de su padre (proceso durante el cual releyó cada una de sus obras), tras lo cual su visión cambió de manera significativa, considerando ya seriamente la idea de escribir una continuación con las pocas notas que había podido encontrar para “Dune 7”. Su decisión coincidió con la llegada de una carta de Kevin J. Anderson, en la cual, como sucediera en anteriores ocasiones con otros autores, le sugería la posibilidad de escribir una novela ambientada en el universo creado por su padre, fuera por su propia cuenta o en coautoría con Brian.

Kevin J. Anderson era un escritor de ciencia ficción que había escrito una veintena de novelas (entre ellas varias de Star Wars y Expedientes X), algunas de las cuales le habían hecho acreedor a los premios Nebula, Bram Stocker y el SFX Reader's Choice, lo que realmente es digno de mención. Durante años había soñado con adentrarse en el universo Dune, y tras ponerse en contacto con Brian surgió una empatía, una conexión especial que convirtió la posibilidad de una continuación en una certeza. Tras hablarlo en profundidad, se dieron cuenta que antes de acometer la redacción de un proyecto tan ambicioso como “Dune 7”, había que fijar prioridades y completar buena parte del trabajo. Como reza la nota introductoria de Cazadores de Dune, “no solo poner la base para la novela, sino volver a introducir a los que ya conocían la saga y a una nueva generación de lectores en el increíble e imaginativo universo de Dune”.

Justamente cuando la decisión de poner manos a la obra estaba tomada, sucedió uno de los sucesos más significativos de la historia de la literatura: Brian Herbert, junto con el fiscal del estado que había quedado a cargo de algunas de las pertenencias de Herbert padre, hallaron dos cajas de seguridad de su propiedad. En su interior encontraron cientos y cientos de folios, llenos de notas, esquemas y epígrafes, además de dos antiguos disquetes con la etiqueta “Esquema Dune 7” y “Notas Dune 7”, respectivamente, y en los que describía con completa exactitud hacia donde quería llevar la historia y la manera en que quería que finalizara.

La verdad es que parece algo salido de un thriller, y de más está decir que ambos escritores acometieron el inicio de su proyecto con renovados bríos.

Fue así como, antes de la publicación del esperado desenlace de la saga original, vieron la luz dos trilogías: Preludio a Dune, ubicada cronológicamente treinta años antes del primer libro, y Leyendas de Dune, que narra los hechos acaecidos 10.000 años antes, donde las máquinas pensantes fueron exterminadas.

En este punto, teniendo ya un panorama más amplio, le echaremos un vistazo al listado de libros que componen la serie, además del lugar que ocupa cada uno en el mapa general, esperando que sirva de guía tanto para los nuevos lectores como para los que recién se han adentrado en la lectura de esta maravillosa obra.

La saga original, escrita por Frank Herbert, está formada por seis libros, a los que generalmente se les da el título global de CRÓNICAS DE DUNE:

  • Dune (1966)
  • Mesías de Dune (1969)
  • Hijos de Dune (1976)
  • Dios Emperador de Dune (1981)
  • Herejes de Dune (1984)
  • Casa Capitular Dune (1985)

Poco más de una década después de su muerte, su hijo Brian Herbert, junto a Kevin J. Anderson, abrieron las puertas a una nueva etapa en la serie con una trilogía que abarca unos treinta años antes de Dune. Va desde la adolescencia de Leto Atreides hasta el nacimiento de Paul, y su título general es PRELUDIO A DUNE:

  • La Casa Atreides (1999)
  • La Casa Harkonnen (2000)
  • La Casa Corrino (2001)

Tras la publicación de esta primera trilogía, vio la luz una trilogía más en la que se narraban los hechos que sirven de base para todo este universo. Está ubicada cronológicamente 10.000 años antes de Dune, y trata sobre la guerra santa contra las Máquinas Pensantes. Su título es LEYENDAS DE DUNE:

  • La Yihad Butleriana (2002)
  • La Cruzada de las Máquinas (2003)
  • La Batalla de Corrin (2004)

Finalmente, tras casi una década de trabajo conjunto y luego de seis libros, Brian y Kevin acometieron la escritura de, quizá, uno de los finales más esperados en la historia de la literatura y seguramente de la ciencia ficción: el desenlace de la saga original, Crónicas de Dune: el legendario Dune 7. El mismo, dada su extensión, fue dividido en dos libros:

  • Cazadores de Dune (2006)
  • Gusanos de Arena de Dune (2007)





Cuando a finales de los noventa los fans de la serie se enteraron de que el hijo de Frank Herbert planeaba continuar con el legado de su padre, hubo muchos comentarios en contra. Gran parte del público prefería dejar la historia como estaba, aunque ésta se hallase inconclusa, temiendo que su hijo pudiese estropearla de alguna manera. Los fans más radicales llegaron a exponerles abiertamente su deseo de que tales libros no fuesen publicados.

No obstante, a la postre todos estos prejuicios resultaron infundados. Tal como cuenta Brian en una entrevista concedida a Dwight Pavlovic del portal Dune Forum, “(…) subsecuentemente, recibimos multitud de cartas de disculpas de esos mismos fans tras la lectura de nuestro primer libro, Dune, La Casa Atreides, expresándonos que habíamos conseguido ganarnos el respeto aún de nuestros más severos críticos. (…) El apoyo de los fans ha sido alentador, y nos ha energizado para continuar la serie. Una y otra vez, los fans están agradeciéndonos por escribir nuevas historias. Las ventas han sido tremendas y las reseñas excelentes…”

En efecto, no solo las ventas de sus libros fueron buenísimas, sino que también la demanda por los libros originales de la saga creció exponencialmente, granjeándose, tal como esperaban, a nuevos fans apasionados por la serie.

Ahora bien, ¿cómo leer esta considerable cantidad de libros?

Tal como me dijo Eloy desde un comienzo, lo ideal es hacerlo por orden de publicación. Obviamente, los primeros seis libros de Crónicas de Dune van en primer lugar, pero habiéndolos leído, realmente es aconsejable leer las trilogías Leyendas y Preludios antes de acometer la lectura de los dos últimos libros de las Crónicas. Es decir, “Dune 7”. ¿Por qué? Bueno, la misma pregunta le hice a Eloy a comienzos de este año tras haber leído los mencionados seis libros. El final de Casa Capitular Dune me había dejado con ganas de seguir cuanto antes con Cazadores de Dune. Pero, según sus propias palabras, en este desenlace ocurren hechos y aparecen personajes relacionados con Leyendas de Dune que si bien pueden leerse sin problemas, no tendrán tanta relevancia para nosotros como la tendría si leemos antes dicha trilogía.

Resultado: decidí hacerle caso. Hace unos días terminé La Yihad Butleriana (primer libro de Leyendas) y, aparte de darme cuenta de que realmente Brian y compañía hicieron un trabajo formidable, también descubrí que mi amigo tenía razón. Eso sí, es probable que la “trilogía de las Casas” (Preludio a Dune) la deje para el final. Mi curiosidad por Dune 7 no aguanta tanto…

Este artículo sobrepasará, para mi sorpresa, las tres mil palabras, y mi combustible comienza agotarse… No sé si me haya hecho entender en estos últimos párrafos, pero no se preocupen, lo mismo me pasó a mí al comienzo. A veces me embrollaba, y debía volver a consultar la guía de Eloy, que conservaba en un archivo de Word, para saber bien cuál era el paso siguiente.

Aun así, a riesgo de “espantar” a los nuevos lectores, no puedo terminar esta entrada sin mencionar que esto no acaba aquí, que todavía hay más libros de Dune, y para rato. Si catorce libros les parece una cifra intimidante, no sé qué sentirán cuando sepan lo que les voy a contar a continuación.

Tras la finalización de esta seguidilla de nuevos ciclos en la historia, los Preludios a Dune y las Leyendas de Dune, además de la culminación de la saga original, tal parece que Brian y Kevin han descubierto que sigue habiendo más historias por contar, algunas de ellas situadas cronológicamente entre las novelas que escribió Frank Herbert. En este punto es donde se abre el debate acerca de si realmente esto no se está convirtiendo en un exprimir de la franquicia, en una “gallina de los huevos de oro”, o si realmente estos trabajos conservan la calidad de sus predecesores. En todo caso, los fans más acérrimos estarán contentos con estas nuevas ramificaciones. Eso sí, para bien o para mal, estas nuevas novelas no están publicadas en castellano, y tal parece que no existen planes próximos para su traducción. No obstante, dejo constancia en esta entrada con el fin de que sea lo más completa posible.

Me tomo la libertad de citar nuevamente a mi amigo Eloy, cuya explicación no podría haber sido más clara:

«Sobre los que no se han traducido, hay dos trilogías. Una, en realidad es una tetralogía, titulada "Heroes of Dune", de la que se han publicado dos: Paul of Dune, que va entre Dune y Mesías de Dune; y Winds of Dune, que va entre Mesías de Dune e Hijos de Dune. No obstante, esta serie no tuvo mucho éxito y de momento está en suspenso.

Luego está la trilogía "Sisterhood of Dune", que arranca 83 años después del final de la guerra contra las máquinas pensantes y va sobre la formación de las grandes instituciones de Dune: la Bene Gesserit, los Mentats, la Cofradía Espacial, etc. El primero se titula precisamente así, Sisterhood of Dune, y este mismo año se publicó el siguiente, Mentats of Dune, que parece que gustó…, pero sin noticias de que los traduzcan.»




Esto ya suma dieciocho libros, pero como siempre digo a quien me pregunta por la saga (de la cual solo puedo hablar con inagotable entusiasmo), basta con leer el primero, el clásico Dune, de 1966. Este libro es de por sí uno de los mejores libros que he leído en mi vida, es hasta cierto punto autoconcluyente, y deja al lector en lo alto de un clímax impresionante. Ya en ese punto quedará en decisión del lector si vale la pena  o no ahondar más en ese universo. En mi caso, fue una lectura que me subyugó, y ahora, cuatro años después, habiendo leído siete libros, sigo con ganas de más…

Los dejo con  mi colección de la saga, a la cual solo le faltan los tres libros de Preludios para estar completa: 



Y para terminar, To tame a land, el épico tema que sobre Dune compuso Iron Maiden, y que cierra su álbum Piece of Mind. Yo, la verdad, cada vez que lo escucho me entran ganas de sumergirme de nuevo en este apasionante universo… 




EDITO: A finales de 2015, un año después de la publicación de este artículo, pude completar finalmente la colección. :)











viernes, 7 de noviembre de 2014

Cuernos, de Joe Hill

“La vida de Ig Perrish es un verdadero infierno desde que su novia Merrin fuera asesinada un año atrás, en un episodio que si bien le fue ajeno tendió sobre él un manto de sospechas que nunca pudo sacudirse. Una mañana, después de una fuerte borrachera, se encuentra con unos cuernos creciendo en su frente. Con el pasar de las horas descubrirá que tienen un extraño efecto en la gente: les hace contarle sus más oscuros deseos y secretos. Así, Ig se entera de que todo el pueblo, incluso sus padres, creen que él fue quien mató a Merrin. Tras el desconcierto de los primeros momentos, Ig aprenderá a sacar ventaja de ser el mismísimo diablo… Joe Hill, príncipe del terror y autor prodigio de la exitosa novela El traje del muerto, vuelve a ponernos los pelos de punta con esta extravagante, original e imaginativa historia, en la que todo es, aparentemente, extraño e inexplicable.”

Tras nada menos que dos años esperando ser leído en mi biblioteca, llegó el turno de leer el tercer trabajo de Joe Hill, el Príncipe del Terror, mote que se ha ganado por ser, como ya todos saben, el hijo del Rey del Terror, Stephen King.

Y es que por mucho que haya tratado de hacerlo pasar desapercibido en un comienzo, Joe siempre tendrá a su padre sobre él como una sombra imperecedera. No obstante, hay que reconocer sin lugar a dudas que Hill se ha abierto camino por su propia cuenta, ganándose a pulso un lugar entre los mejores escritores de terror contemporáneos. Ha trabajado, y duro, y su reconocimiento se lo ha granjeado de la mejor manera, con trabajos de gran calidad, tanto en el campo de la literatura como en el del cómic, donde ha llevado a cabo un excelente trabajo con Locke & Key, junto al ilustrador chileno Gabriel Rodríguez, y La Capa, basado en uno de sus relatos cortos.

Tras una antología que le sirvió de debut (Fantasmas), y que ya fue reseñada en este blog, y una novela (El Traje del Muerto), Cuernos llega como su tercera publicación en el campo de la literatura. ¿Por qué permaneció en mi biblioteca durante dos años? Bueno, cada vez me queda menos tiempo para leer, y además de eso cada libro parece tener su momento. A veces un libro pide a gritos ser leído y te llama desde su lugar en la estantería, otras veces simplemente barajas varias opciones y al final una resalta por encima de las demás. En este caso, una lectura en conjunto en un grupo de literatura del cual soy creador y administrador (Readers United) fue lo que finalmente me impulsó a comenzar con no pocas expectativas. La idea de compartir con otras personas detalles del libro, sensaciones, opiniones y demás, todo ello al calor de la lectura, es una muy buena experiencia.

En lo que concierne a la historia como tal, el comienzo fue fulminante. De verdad me enganchó desde el principio y superó con creces lo que había esperado. Había leído críticas muy dispares sobre el mismo, y si a ello le sumo el hecho de que Fantasmas no me gustó mucho que digamos, se entenderá que comenzara el libro con ciertas reservas. Confieso que sigo teniendo sentimientos encontrados con Joe Hill. El Traje del Muerto lo leí hace varios años. Fue una lectura muy rápida, muy ágil, y si bien me gustó mucho, no me deslumbró. Fantasmas ya fue mucho más irregular. Hay unos relatos rematadamente buenos. Otros me parecieron sin pies ni cabeza, y otros tantos me dejaron la sensación de ser ideas muy buenas pero pésimamente aprovechadas.

Cuernos, como dije, arranca supremamente bien, con esa prosa ágil y contundente a la que nos tiene acostumbrados Joe Hill.

Ignatius Perrish se despierta un día luego de una terrible borrachera con unos cuernos incipientes descollando de su frente. Todo es tan absurdo que apenas lo puede creer. Los recuerdos de la noche anterior son sumamente difusos, por lo que por momentos cree estar aún siendo víctima de un mal sueño.

A medida que avanzan las primeras páginas Ig se da cuenta de que los cuernos ejercen una extraña influencia sobre las personas: de alguna manera, estas se ven impulsadas a contarle los más íntimos secretos de su vida. Por momentos me recordó ciertas cosas de una novela clásica de su padre, La Zona Muerta, aunque los poderes de Johnny Smith son a otro nivel. Los hechos se suceden rápidamente y cada encuentro de Ig con la gente resulta sumamente interesante, más aún cuando se trata de personas que conoce, amigos, familiares, etc., cada uno de los cuales le revela cosas de su intimidad con el más desenfadado desparpajo.

El misterioso asesinato de su novia un año atrás no tarda en convertirse en tema central de la novela, e Ig irá descubriendo que muchas personas en el pueblo lo consideran culpable del crimen, incluso su propia familia. Los cuernos que van creciendo en su frente de manera inexorable, dotándolo de ese extraño poder, serán la clave para que Ig descubra la verdad y logre enfrentarse de una vez por todas a su pasado.

La historia hasta ahí va muy bien, y en general fue una obra que disfruté bastante, pero la verdad es que esa fuerza con que arrancó no permaneció a lo largo de sus más de cuatrocientas páginas. Al comienzo me dio la impresión de que estaba ante una novela llena de acción, pero realmente Cuernos es una novela más intimista, más centrada en los personajes y en su pasado. Esa celeridad del inicio va remitiendo y comienzan flashbacks y reminiscencias que nos llevan a un nivel más profundo en el desarrollo de los personajes.

La novela contiene algunos de los pasajes más emotivos que le he leído a Joe Hill, y la trama está muy bien estructurada y desarrollada. La recta final se me antojó un poco enrevesada, pero hace gala de escenas realmente imponentes, sugerentes a la imaginación. El final me dejó con ganas de saber más, y con la sensación de que me quedó faltando algo. Aunque la prosa de Joe Hill engancha y deslumbra, sigo sintiendo que está en deuda conmigo. Aún me hace falta leer algo de él que me haga exclamar un “Uaaauu” al final, una novela que permanezca en la retina de mi imaginación después de terminar.

Todo parece indicar, por las críticas que he leído, que NOS4A2, su última obra, va a ser esa novela de la que hablo, la que me haga contener el aliento, pero habrá que aguardar a que llegue a nuestro país.

Ahora bien, quisiera mencionar un detalle insustancial que no obstante a mí no me pasó desapercibido. No soy un santurrón ni un mojigato, pero el uso de la palabra “follar” terminó pareciéndome un poco excesivo. Es verdad que su traducción no puede ser otra en nuestro idioma, pero confieso que en castellano es una palabra que me parece fea. Es normal verla en la literatura (en el cine o la televisión brilla por su ausencia en los países latinoamericanos), pero en esta novela llegó a usarse tantas veces que por momentos me daba la impresión de que Joe Hill pretendiera parecer chocante a propósito, como si quisiera producir una reacción en el lector aunque fuese a costa de palabras o acciones desagradables. Fueron tantas las veces en que leí la palabreja de turno que al final logró molestarme. En fin, es solo una apreciación personal, pero creo que si hubiese recibido unas monedas cada vez que la palabra aparecía, tendría suficiente dinero para comprarme el nuevo libro de Stephen King. :P

En conclusión, una buena novela, con escenas memorables y pasajes finamente narrados. Recomendable.


Los dejo con el tráiler de la adaptación cinematográfica: 





viernes, 26 de septiembre de 2014

Fiesta del Libro y la Cultura Medellín 2014




Terminó la Fiesta del Libro y la Cultura 2014, y como siempre que se realiza este evento formidable en la ciudad de Medellín, la obligada visita se presenta llena de posibilidades. Realmente es un espacio extremadamente grato en el que te olvidas del tiempo y de lo que te pase por la cabeza. Libros, libros y más libros, de todas clases, ediciones, valores y tamaños… :) Todo acompañado de una buena dosis de cultura: lanzamientos de libros, talleres, foros, dinámicas y actividades varias.

Cuando llega el final, una parte de ti siente el vacío y, de alguna manera, la necesidad de que este tipo de eventos se haga más seguido… Pero bueno, es solo una vez al año, y hay que aprovecharlo.

Y debo decir que el botín conseguido no estuvo nada mal. Sinceramente, viéndolo en retrospectiva, puedo decir que ha sido el mejor resultado en los últimos años en Fiestas del Libro. :D Buenas ofertas, buenos libros y hallazgos sumamente valiosos e inesperados…

¡Así que allá vamos!

Lo primero (que, de hecho, fue lo único que compré el primer día) fue nada menos que un libro de Frank Herbert... ¡que no pertenece a su saga Dune!




Cualquier libro que no pertenezca a la mítica saga, obra cumbre de la ciencia ficción, es algo realmente difícil de encontrar, de modo que al ver este volumen apenas daba crédito. Apenas leí un fragmento de unas diez páginas, pero pinta muy bien. La verdad es que Herbert es un valor seguro...

Otros libros que hallé en una segunda visita fueron los correspondientes a Olympo, la continuación de la serie iniciada con Ilión, de Dan Simmons.




Estaban muy baratos y aunque solo he leído La Canción de Kali y ahora me falta Ilión para poder comenzar, no podía dejarlos pasar. Simmons es un autor muy bien referenciado…

Aquí va otro: Seis tumbas en Múnich, de Mario Puzo. La verdad solo he leído El Padrino, pero este pinta bien y la edición está muy bonita.




El encuentro importante del segundo día que asistí fue sin duda estos tres volúmenes de la saga Dune, del mítico Frank Herbert:





Estaban con descuento del 40% y puesto que aún me faltan varios para tener toda la serie completa, pues me traje tres conmigo. Ahora, como se ve en la siguiente foto, tengo los 8 libros de las Crónicas de Dune y los 3 de la trilogía Leyendas de Dune.





Ahora solo me quedan faltando los tres de la trilogía Preludio a Dune. :)

Uno de los hallazgos más especiales de la Feria fue nada más ni nada menos que Los Misterios del Señor Burdick, de Chris Van Allsburg:





La leyenda (que pueden leer en este link) que existe detrás de las 14 ilustraciones que componen el libro (además de sus respectivos títulos y epígrafes) es francamente fabulosa y llena de misterio. Como dice el mismo Chris en la introducción, es inevitable ver las imágenes y comenzar a concebir una historia en tu cabeza. 






El mismo Stephen King escribió un relato basado en la última ilustración (La Casa de la Calle Maple, incluido en Pesadillas y Alucinaciones), pero no fue hasta que mi amigo argentino Adrián Granatto (colega en algunos proyectos literarios) me habló del libro que no supe su verdadera historia. Por ese entonces nos propusimos cada uno escribir un relato basado en cada uno de las 14 ilustraciones, pero por esas cosas de la vida no finalizamos el proyecto, y él terminó escribiendo 5 y yo 4…





Los mencionados cuatro relatos de un servidor los pueden leer en este link. ;)
  
Una prueba más de que esta vez tuve mucha suerte es este par de librazos, hallados gracias a la amiga que me acompañó en el tercer y último día que asistí (20 de septiembre): nada menos que Libros Sangrientos 1 y Libros Sangrientos 2, de Clive Barker:





Quien haya leído a este autor sabe, además de lo bueno y único que es, lo complicado que es conseguir su obra. De modo que hallar estos dos libros juntos fue.... uaaaauuuu.... :D Sin palabras!

Puesto que mi ejemplar de Sangre comprende los relatos incluidos en Book of Blood IV (si mal no recuerdo), cada vez me falta menos para completar sus “sangrientas antologías”. He aquí la foto que resume toda mi colección de Barker:





Para finalizar, el único libro relacionado con Stephen King que me traje. La verdad es que, como siempre, el autor de Maine era una de las grandes expectativas para la Fiesta del Libro, pero solo cayó este libro:





Se titula Nuevos Cuentos de los Mitos de Cthulhu e incluye, entre otros relatos basados en la mitología creada por el genio H.P. Lovecraft, el relato de Stephen King "Crouch End", con lo que hoy mi colección de SK asciende a 149 libros (entre novelas, antologías, biografías y colecciones con relatos de él). :D

Ya quiero saber cuál será el Nº 150… :)

La verdad es que pinta BRUTAL y, de hecho, existe un tomo 2 que incluye "Jerusalem's Lot" (Los misterios del gusano), pero no lo compré la primera vez por caro, y luego no lo pude encontrar… :/

Ya solo queda esperar otro año a que llegue la ansiada cita con la literatura y la cultura en la ciudad de Medellín… :)


Saludos! 



domingo, 31 de agosto de 2014

Otro encuentro inesperado

Hola a tod@s!!!! :)

Como es costumbre en este blog, que además de contener relatos míos y reseñas literarias también hace las veces de bitácora coleccionista, paso a dar cuenta de las últimas novedades que llegan a mi biblioteca. :)

En esta ocasión son tres ediciones geniales del Maestro del Terror:




INSOMNIA, editorial Viking: Hay un librero amigo mío que suele guardarme las cosillas interesantes que le llegan de Stephen King (a él le he comprado más de un ítem memorable, como una edición francesa con relatos de Skeleton Crew, la edición Pomaire de Ojos de Fuego, o la edición Martínez Roca de El Fugitivo), pero últimamente llevaba al menos cinco visitas sin encontrarlo. Hace poco por fin lo hallé, y me sale nada menos que con la primera edición en inglés de Insomnia, de editorial Viking!!!!!

Aquí una foto con las otras dos ediciones Viking que tengo y otra de las tres ediciones de Insomnia. :)






CARRETERA MALDITA, editorial Martínez Roca: Luego de hallar Insomnia seguí curioseando por el Pasaje Comercial del Libro y la Cultura, como quien no quiere la cosa, y en el lugar menos pensado, donde de hecho iba a seguir de largo sin preguntar, me encontré con un ítem que venía buscando hace años: la edición de Martínez Roca de Carretera Maldita, con lo que solo me queda faltando La Larga Marcha para completar la subcolección de Bachman's publicados por la desaparecida editorial.

Aquí la foto de los tres que tengo:





THE GIRL WHO LOVED TOM GORDON, edición Pocket: Y para finalizar, el mismo hombre que me vendió el anterior, me sugirió visitar una librería nueva de libros en inglés, a unas cinco cuadras de allí. Fui y me encontré con estanterías llenas de libros a muy bajo costo, pero lamentablemente solo había esta edición pocket de "La chica", de modo que igual le eché mano. :)

Aquí con su “hermano”:






Con estas tres adquisiciones, mi colección de Stephen King asciende a 148 libros. :)



domingo, 27 de julio de 2014

Canción de Hielo y Fuego V: Danza de Dragones, de George R.R. Martin

AVISO IMPORTANTE: Esta entrada puede contener SPOILERS.

“Después de una colosal batalla, el futuro de los Siete Reinos pende de un hilo, acuciado por nuevas amenazas que emergen de todos los rincones y en todas direcciones. En el este, Daenerys Targaryen, el último eslabón de la Casa Targaryen, gobierna con sus tres dragones como la reina de una ciudad construida sobre polvo y muerte. Pero Daenerys tiene miles de enemigos, y muchos se han propuesto dar con ella. A medida que ellos la buscan, un joven emprende su propio camino hacia la reina, con un objetivo diametralmente distinto... Tyrion Lannister también se dirige hacia Daenerys mientras escapa de Poniente, donde le han puesto precio a su cabeza. Sus nuevos aliados en esta huida, no obstante, no son los malhechores que aparentan ser, y entre ellos se encuentra aquel que podría impedir que Daenerys se haga del control de Poniente para siempre.

Mientras tanto, al norte se halla el colosal Muro de Hielo. Allí, Jon Nieve enfrentará el más grande de los retos: sus más acérrimos enemigos no sólo forman parte de la guardia que dirige, sino que se extienden más allá de la tenebrosa tierra de las criaturas de hielo.

De todos los rincones, enconados conflictos cobran nuevos bríos, traiciones íntimas se perpetran y un gran elenco de proscritos y sacerdotes, soldados y criaturas camaleónicas, nobles y esclavos, enfrentarán obstáculos en apariencia insuperables. Algunos fracasarán, otros crecerán en la fuerza de la oscuridad. Pero en tiempos de agitación in crescendo, los hilos del destino y la política arrastrarán a los personajes y al lector, inevitablemente, a la más espectacular de las danzas…”

¿Cómo describir la sensación luego de pasar por cinco voluminosos libros y unas 4.700 páginas de una saga que no tiene parangón en la historia de la literatura, y que rebasa de lejos las expectativas de cualquier lector, sea cual sea su preferencia literaria?

Si este libro fuera el último de la serie, seguramente sería una sensación de plenitud imposible de describir. Pero, para bien o para mal, este no es el final, a pesar de que ahora se halle más cerca que nunca.

Si al menos los dos libros que faltan ya estuvieran publicados,  pues bueno, sería una espera soportable ya que solo sería cuestión de hacerse con ellos y devorarlos en un santiamén para saber de una vez por todas cómo acaba todo. Pero, para bien o para mal, aún no han sido publicados. Es más, el sexto todavía sigue en proceso de escritura.

En suma, la sensación al terminar Danza de Dragones, el quinto libro de la monumental Canción de Hielo y Fuego, se podría describir como una serie de emociones encontradas.

Por una parte, has llegado tan lejos como se puede llegar en este momento, hecho que no se puede menospreciar porque 4.700 páginas, señoras y señores, ¡son 4.700 páginas! En mi caso, y a falta de los tomos finales, es la meta que he tenido en el horizonte desde que abordé la anhelada lectura, en marzo de 2012, de una saga de la que oía —y veía— hablar por todas partes con comentarios entusiastamente favorables en el 99.9% de los casos. Es un punto en el que de cierta manera respiras profundo y exhalas en medio de un estado de shock. No obstante, quien se haya preparado para grandes eventos en este quinto tomo —como fue mi caso—, eventos como los de Tormenta de Espadas, por ejemplo, quizá se pueda sentir un poco desilusionado. Pasan un sinfín de cosas, sí, y no son pocas las sorpresas que depara esta entrega, pero a medida que avanza la historia todo parece acercarse a un clímax que promete ser devastador, pero que al final solo queda en eso: una promesa para lo que vendrá en el sexto tomo, Vientos de Invierno.

Se me viene a la mente una imagen con el conjunto de todos los personajes que nos han tenido atrapados todo este tiempo acercándose rápida e inexorablemente a un abismo, para luego quedar suspendidos en el borde, en esas páginas finales que nos dejan conteniendo el aliento. 

Pero retrocedamos un poco y comencemos las cosas por el principio. :P

No sobra en este punto advertir de nuevo al hipotético lector que esta entrada puede contener SPOILERS. Aunque no desvele hechos vitales, sí puede haber datos que den una idea de lo que acontece, o incluso la sola mención de un personaje nos puede indicar que este o aquél sigue vivo… Así que quedas advertido. ;)


Portada de la edición de Gigamesh


Tal como comentara en su momento en la entrada dedicada al cuarto volumen, Festín de Cuervos, éste y Danza de Dragones podrían considerarse en realidad como un solo tomo. Ambos comienzan donde termina el tercero, Tormenta de Espadas: Festín se centra en los hechos que acaecen en la zona central y sur de Poniente, junto con las islas y regiones cercanas, y en Braavos. También tendremos algunos capítulos dedicados a las Islas de Hierro y Dorne.

En Danza de Dragones sabremos más del resto de los personajes alejados del epicentro de acción de Poniente. El Norte, Braavos, Meereen, etc. Aun así, llegado un punto, la trama de este se une con la de Festín, y todo terminará con una única línea argumental.

Daenerys Targaryen
Aunque el mismo Martin habla un poco al respecto en las introducciones de ambos libros, en este enlace de la página “Los Siete Reinos”, puedes saber más a fondo las razones que tuvo para decidir separar en dos las tramas, en lugar de dejarlas juntas y partir por la mitad la línea argumental llegado un punto más o menos razonable. A pesar de que el escritor mismo no lo deja traslucir, tal parece que se lió un poco y que, aunque parezca increíble viniendo de él, el monstruo que creó se convirtió en algo más grande de lo que pensaba. De todas formas es algo comprensible tratándose del nudo de la historia; es de suponer que el comienzo y el desenlace son pasos más transitables…

En todo caso, es lo que tenemos; así lo concibió el escritor, y así ha sido publicado, y la verdad es que el resultado es de igual calidad a la que nos ha tenido acostumbrados el escritor nacido en New Jersey.

Confieso que el año pasado, cuando comencé Festín, estuve tentado de leer ambos libros a la par. Existe una guía para leerlos de esa manera, de tal forma que no vas a estar cientos de páginas sin saber nada de alguno de tus personajes favoritos, pero al final decidí leer uno por vez. Supongo que la idea de estar con dos tochos entre manos me intimidó…

Danza de Dragones, como dije anteriormente, comienza donde terminó Tormenta de Espadas, y sus capítulos están dedicados a todos esos personajes que echamos de menos —por montones— en Festín de Cuervos: Tyrion, Daenerys, Jon, Bran, Davos, Theon… Además, nos encontraremos con una buena cantidad de capítulos dedicados a personajes aparentemente secundarios, cuyo título no lleva el nombre del personaje en cuestión, como sucede normalmente, sino un título que refleja el contenido del capítulo, y que nos permiten vivir de primera mano otros hilos de esta inmensa trama. Campiacapas, La niña fea, El domador de dragones y El caballero olvidado son solo algunos de los títulos.

Después de ochocientas páginas de Festín, la verdad era que ya no aguantaba la ansiedad por saber de Jon, Tyrion y Daenerys… Aun así, como decía más arriba, esta quinta entrega solo nos deja a las puertas de esos hechos trascendentales que estábamos esperando…

Jon Nieve, ahora elegido Lord Comandante de la Guardia de la Noche, tiene que lidiar con un aspirante a rey y su bruja roja, y con lo que queda de las huestes salvajes tras la guerra librada al norte del Muro, mientras que, al mismo tiempo, la sombra de los espectros se yergue sobre él como un mal presagio.

Tyrion, parricida proscrito, inicia un viaje que lo llevará por gran parte de las Ciudades Libres, en medio de una serie de venturas y desventuras plagadas de sorpresas y giros inesperados.

Daenerys hace lo que prometió al final de Tormenta: reinar. Pero no es fácil, nada fácil. La supuesta paz que ha traído a Meereen está manchada de sangre, hambre y pobreza, y para colmo debe lidiar con los pretendientes que quieren ganarse el privilegio de gobernar a su lado el reino por el que ella ha luchado tanto.

Más allá del Muro, Bran continúa su búsqueda del cuervo de tres ojos, acompañado del incondicional Hodor y los fieles Jojen y Meera Reed…

Intrigas, pactos y traiciones se tejen aquí y allá, y cada trama parece tener subtramas interminables, pero solo algo está fuera de toda duda: el Invierno no solo se acerca; ha llegado. Y el frío se deja sentir a lo largo de los Siete Reinos. Un frío que no tiene piedad y parece meterse más allá de tus huesos hasta helarte las entrañas, el alma y el corazón.

En el último tercio del libro, como dije antes, los dos hilos argumentales se unen, y lo que sucede tanto en Poniente como en las Ciudades Libres nos deja con la miel en los labios.


George R.R. Martin en la Comic Con San Diego 2014


Festín de Cuervos y Danza de Dragones resultan claramente ser libros de transición. Creo que quienes hayan echado en falta en estas dos entregas la acción trepidante de los tres primeros, y que de hecho hayan considerado que George R.R. Martin desmejora el nivel presentando al comienzo, deberían tener esto muy presente: estamos en el nudo de la historia y, tras la tormenta de espadas vivida en la tercera entrega, todas las piezas se están reacomodando para un sexto volumen que promete ser uno de los mejores de la serie. Seguramente allí se pondrá toda la carne en el asador y nos dejará a todos desmadejados en el suelo presas de convulsiones. :P

Todo en Danza de Dragones queda en un punto álgido, prácticamente todos los personajes quedan ad portas de eventos trascendentales, algunos entre la espada y la pared, y otros cuantos con la muerte aleteando sobre ellos como una maldición.

Así que, retomando la pregunta que abre la entrada, ¿cómo describir la sensación al terminar este quinto tomo? Bueno, aún tengo frescas en la mente multitud de imágenes y emociones vividas en esas casi 1.100 páginas, pero no quiero ni pensar lo que será la espera. Vientos de Invierno, que se nos había prometido para este año, saldrá con suerte en el segundo semestre de 2015, en inglés. En castellano, quizá en 2016… Ya viví una espera similar con La Torre Oscura, de Stephen King, y no es agradable, la verdad. A veces el punto final parece muy, muy lejano. En estos momentos, somos millones los que rogamos a los siete dioses por que le sea concedida la vida eterna a mi tocayo George. O al menos una vida muy longeva libre de Alzheimer. :P

¿Qué hacer mientras tanto?

Podemos ver la serie, de la cual hace poco terminó la cuarta temporada. Por mi parte me falta ver los últimos cinco capítulos. Es un consuelo. Pero lo mejor, sin duda, es que nuestro amigo Martin ha venido publicando adelantos de Vientos de Invierno en su página web. Y el total de capítulos suma nada menos que nueve!!!! :D Ese es un consuelo aún mayor. Seguramente seguiremos con la miel en los labios, porque Martin no va a adelantarnos hechos trascendentales, estoy seguro, pero será una buena forma de aliviar la espera.

En el antes mencionado portal “Los Siete Reinos” han venido publicando dichos adelantos en castellano, por lo cual debemos estar agradecidos. Siguiendo este enlace encontrarán el listado de capítulos.

Ahora solo queda esperar y guarecernos del frío. Como leí por ahí, los Stark deberían ir consiguiendo otro lema, porque el invierno ya llegó.


;)




domingo, 20 de julio de 2014

Rabia, de Stephen King (bajo el seudónimo de Richard Bachman)

“Un adolescente al borde de la locura toma veinticuatro rehenes en un colegio. Los intentos de encontrar una salida pacífica por parte del profesorado y la policía resultan vanos. Mientras, los jóvenes retenidos se contagian gradualmente del frenesí de violencia que les impone su captor. Cada palabra, cada acto, se convierten en descarnadas acusaciones contra un sistema de enseñanza corrupto y un modelo de familia basado en la hipocresía, que obligan a los jóvenes a reprimir sus sentimientos para convertirlos en carnaza de una sociedad que les devorará implacablemente…”

Entre 1977 y 1984 Stephen King publicó cinco novelas con el seudónimo de Richard Bachman. Según el escritor de Maine, hubo dos razones por las cuales terminaron desenmascarándolo: en primer lugar, porque los cuatro libros iniciales estaban dedicados a personas cercanas a él, y en segundo lugar, porque su nombre apareció en los formularios del registro de propiedad de uno de los libros.

Las razones que tuvo, si es que acaso un escritor debe exponer sus razones para publicar un libro, fueron el hecho de que King publicaba sus novelas a un ritmo un poco más acelerado de lo normal, debido a lo cual sus editores temían poder saturar el mercado con su nombre. Por otra parte, y a pesar de esto último, King realmente deseaba compartir esas otras novelas con el público, aunque fuera con otro nombre, por lo que, en sus propias palabras, «…era a Bachman a quien yo recurría cuando necesitaba desahogarme. Sin embargo, eso no explica por qué experimentaba la incesante necesidad de publicar lo que escribía aunque no precisara dinero.»

El supuesto Richard Bachman
Stephen King considera que sus novelas firmadas con seudónimo son sinceras: «Por lo menos, las escribí con el corazón, y con una energía que ahora sólo puedo imaginar en sueños.» Y añade, para terminar, que quizá habría publicado las cinco novelas con su propio nombre «si hubiera conocido un poco mejor el mundo editorial... Sólo las publiqué entonces (y permito que se reediten ahora) porque siguen siendo mis amigas.»

Curiosamente, hasta hubo una biografía ficticia de Richard Bachman, la cual nos dice que “nació en la ciudad de New York en los años 40. Después de graduarse en la secundaria, se unió a la Guardia Costera, y navegó con la marina mercante por aproximadamente diez años. Finalmente se instaló en la zona rural de New Hampshire, dividiendo su tiempo en escribir novelas y atender su pequeña granja. Él y su esposa, Claudia Inez (a quien está dedicada Thinner), tuvieron un solo hijo, que murió a la edad de seis años, ahogado en un pozo.”

Más tarde, cuando Stephen King quedó en evidencia, se dijo que Bachman había muerto de una extraña enfermedad llamada “cáncer de seudónimo”.

Rabia, cuyo título original era Getting It On, fue la primera de esta serie de novelas publicadas con seudónimo y, de hecho, fue escrita antes de Carrie, la novela con que debutó el escritor de Maine y cuyo éxito lo lanzó a la fama. Narra la historia de Charles Decker, un estudiante de secundaria con ciertos desórdenes mentales que un día, harto de un esquema social en el que se siente aprisionado, decide abrir fuego contra algunos profesores y secuestrar a sus propios compañeros en el salón de clase.

Primera edición en USA
Con esta pequeña descripción, es inevitable rememorar la cantidad de sucesos similares que han acaecido en escuelas de los Estados Unidos, algunos de los cuales se vieron íntimamente vinculados con la novela del escritor nacido en Maine. Desafortunadamente, Rabia terminó siendo culpada, de manera directa o indirecta, por algunas de las masacres, dado que en varios casos los victimarios dijeron haber leído la novela e, inclusive, un ejemplar de la misma fue hallado entre sus pertenencias.

Culpar a una obra literaria del comportamiento de un individuo resulta disparatado; las víctimas fatales seguramente habrían terminado igual con o sin libro. Pero al final el mismo King renegó de su obra y prohibió su distribución y reedición. Mucho se ha hablado del tema, y no son pocos los que opinan que la decisión de King era innecesaria, pero a fin de cuentas esto solo ha logrado que el interés por el libro aumente.

En este orden de ideas, para el coleccionista o Lector Constante del Maestro del Terror, Rabia resulta un ítem especialmente apetecido. En castellano (y es de suponer que en inglés también) la novela es realmente muy difícil de conseguir, y son muchos lectores los que al final se ven obligados a optar por leer la obra en alguna de las versiones digitales que pululan por la red. En castellano, hasta donde sé, solo existen cinco ediciones: dos editadas por la editorial Martínez Roca (una de las cuales, en tapa dura con sobrecubierta, tal vez sea la más difícil de todas); una de la colección pocket roja de Plaza & Janés; otra que hace parte de la colección española Orbis Fabbri, y una última reedición (que al día de hoy sigue sorprendiéndome que exista) a cargo de la editorial DeBolsillo, un sello de Random House Mondadori.






Yo, afortunadamente, tengo dos: uno de Debolsillo y uno de Martínez Roca. Este último lo ansié por años, pues se trata nada menos que de la primera edición en castellano. Al final terminó en mis manos de la manera menos esperada: como regalo en una fecha especial de alguien a quien adoro. ;)




Con estos antecedentes, es inevitable sentirse honrado de poder leer el libro en papel (y no en un insulso PDF ante la pantalla de un computador). En este caso fue una relectura, en la cual mi concepto del libro se mantuvo, llegando a la conclusión de que, sin duda, se trata de una excelente novela que da mucho para pensar.

Haciendo aparte todos los hechos funestos que siempre rodearon a la novela tras su publicación, a medida que uno avanza en la historia se da cuenta de que en realidad estamos ante una crítica dura y directa a la sociedad, a la hipocresía de un supuesto orden establecido que, en muchos casos, lo único que hace es reprimir a la juventud y hacerla más vulnerable aún, si cabe, a sus propios miedos. No es de extrañar que los propios compañeros de Decker terminen sumándose a su causa a medida que pasan las horas, mientras los alrededores del colegio se llenan de policías, medios de comunicación y un sinfín de curiosos ávidos de sangre.

Stephen King tenía unos veinticinco años cuando escribió esta historia, y es de sorprender la forma en que plasmó una situación que de otra manera habría resultado monótona y aburrida.

Charles Decker abre su corazón y expone a sus compañeros, en medio de retazos sueltos de los hechos más trascendentales de su vida, el porqué ha llegado a esa situación límite, a ese callejón sin salida, sin importarle en realidad otra cosa que no sea gritar bien alto al mundo su protesta contra lo establecido. A medida que pasa el tiempo, otros terminan relatando en voz alta sus propios miedos, sus temores, su incertidumbre ante un futuro que se abre ante ellos bajo la sombra de la presión que ejercen la escuela, el gobierno, la ley e incluso su propia familia. Llega un momento en que, de alguna manera, vemos en un espejo al adolescente que fuimos en el pasado, con sus respectivas dudas e inquietudes.

Al final el crescendo nos llevará a un desenlace inevitable, no sin antes lograr que nos cuestionemos las razones por las que, aún hoy en día, la sociedad cojea por innumerables puntos, y los jóvenes siguen siendo carnaza de un orden que no los trata como se merecen.

Sin lugar a dudas, una novela imprescindible en la obra del autor, y unas de las mejores publicadas bajo el seudónimo de Richard Bachman. 



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