lunes, 24 de octubre de 2011

Detrás de… DIARIO DE UN MUERTO


AVISO IMPORTANTE: Este ensayo contiene SPOILERS de DIARIO DE UN MUERTO.



Los Renegados presentan:

Detrás de…
DIARIO DE UN MUERTO

Escrito por George Valencia (Calavera)






Diario de un Muerto, que terminaría cuatro meses y diecinueve capítulos después (si acaso terminó alguna vez), comenzó, hasta donde sé o puedo contar, con una extraña frase que flotaba a lo largo del arroyo de la mente anegada de Calavera.
Aunque, en honor a la verdad, si bien la historia comienza así, la génesis del proyecto se dio de una manera totalmente inesperada…


1

A Adrián Granatto lo conocí en “Todo Stephen King”, la página oficial en castellano del escritor de Maine en Facebook, creada por la editorial Random House Mondadori. La página nació en mayo de 2010, y Adrián y yo estuvimos allí casi desde el principio.
Por esos días éramos pocos los asiduos, y recuerdo que Adrián solía poner continuamente enlaces a sus relatos y yo me preguntaba de dónde sacaba tantas ideas. Confieso que no los leía todos por falta de tiempo, pero sí unos cuantos, y rápidamente comprobé que era un narrador fabuloso, con un toque de humor muy propio que hacía sus relatos sumamente amenos.
Intercambiamos algunos post sobre temas de Stephen King y a través de ellos Adrián se me presentaba como alguien con un sentido del humor extraño y un tanto polémico.
Yo también colgué en varias ocasiones enlaces a relatos de mi autoría (muy pocos, pues nunca he sido tan prolífico como él), y él a su vez leyó algunos de ellos. Supongo que le gustaron, pues cuando surgió la idea de escribir una novela en conjunto con otros tres compañeros de Todo Stephen King, y al saber que yo participaría, Adrián se apuntó de inmediato.
Lastimosamente, por cosas del Ka (Destino), Adrián y yo no continuamos en el proyecto de los que luego serían conocidos como Los Novelistas Brutos, pero el interés de escribir algo juntos siguió latente…


Poco después, Adrián, en compañía de Mauricio Howlin, también argentino, comenzó a publicar un relato por entregas titulado Howlin (sí, el loco le robó el apellido a su amigo para titular la historia). Leí el primer capítulo y me fascinó. Era una mezcla de fantasía, humor y misterio, con muchos guiños a la obra del Maestro del Terror. Por esos días me convertí en lector fiel de la historia y la seguía a la par de Opopónaco, el proyecto novelístico de Los Novelistas Brutos. Fueron llegando los capítulos, la historia me siguió atrapando cada vez más, y le hice saber mi entusiasmo a Adrián. Luego me incluyó en un cameo en la historia (ocurrencia que repetiría más tarde en Diario de un Muerto) y un día, de pronto, me sugirió la idea de participar como escritor invitado en un capítulo de Howlin.
La propuesta me gustó mucho, puesto que la trama me fascinaba, así que cuando luego de leer el Capítulo VII se me prendió el bombillo, le pedí el turno, y comencé a escribir. Recuerdo que estuve absorbido toda una tarde por la narración. Fue en vacaciones, mientras me recuperaba de una aguda varicela.
Resultó ser uno de los capítulos más largos de Howlin y personalmente quedé muy satisfecho con el resultado. A ellos también les gustó, y quedó hecha la invitación para participar en futuros capítulos.
Fue esa precisamente la razón de que lamentara muchísimo que muy pronto la continuación del relato quedara pospuesta. En efecto, los próximos capítulos se fueron espaciando cada vez más y luego del décimo, publicado el 28 de febrero de 2011, la cosa quedó en “stand by”…


2

Entonces, el 28 de abril, justo dos meses después, le envié un mensaje a Adrián preguntándole qué había pasado con la historia. Ese mismo día me respondió que a Mauricio le quedaba cada vez más difícil dedicarle tiempo al proyecto, y que la idea no era hacerlo él solo…
Me contó algo sobre la creación del blog conjunto entre él, Mauricio y Gloria (otra escritora aficionada), y de cómo al final habían terminado separándose…
Fue entonces cuando me soltó lo siguiente: “A todo esto: ¿te copa la idea de escribir algo juntos? Cortito, pero con esa cosa de subirlo cada uno en su propio blog y colocar los enlaces. Y con Howlin voy a ver qué hago. Mauricio me dijo que lo siga, pero no sé, es un quilombo hacerlo solo…
Le respondí que lamentaba mucho lo de Howlin, y que sería genial que lo continuáramos entre ambos, siempre y cuando contáramos con la aprobación de Mauricio. Hablamos algo sobre retomarlo, luego sobre ponernos un nombre, y sobre cómo manejaríamos la publicación en los blogs…
Le comenté también que tenía un relato empezado y que tal vez sería un buen punto de partida para comenzar un proyecto conjunto…


“Ayer me suicidé de nuevo”.
La frase se me ocurrió una tarde en el trabajo, y me gustó muchísimo. Me parecía que tenía fuerza, sonoridad, y que lucía tan extraña y contradictoria que de inmediato llamaba la atención. Tenía la vaga idea de un fantasma desempleado que no tenía más que hacer que estar experimentando formas de suicidio y deambulando aquí y allá, visitando viejos conocidos que aún vivían, o espiando a su antigua novia, o qué sé yo… Esa era la idea básica, pero he de confesar que hice unos tres intentos de escribir algo partiendo de allí sin ningún resultado. No me salían más que tres párrafos. Reescribí un comienzo de lo que pensaba sería un relato corto, pero, repito, no pasaba de tres párrafos. De cuando en cuando abría el archivo, releía, y agregaba dos o tres líneas, pero nada más…
Lo que muy pocos saben es que cuando surgió la idea del proyecto Opopónaco, sugerí dicha frase para el comienzo y con ella Adrián escribió un primer capítulo corto que ahora está perdido en el exotránsito…
Después, puesto que una vez más el uso de la frase quedó en nada, ésta siguió esperando su momento.
Y ese momento llegó.
Le envié aquellos tres párrafos a Adrián y a éste le gustó la idea, así que me puse a trabajar, posponiendo temporalmente la continuación del proyecto Howlin. Reescribí de nuevo el comienzo, y esta vez fluyó naturalmente lo que terminaría siendo el primer capítulo de Diario de un Muerto. Era una mezcla de humor con algo de misterio sobrenatural, como una fusión del estilo de Adrián y del mío, aunque ese primer capítulo lo escribiera yo…
Finalmente la frase tenía su lugar, y comenzábamos la historia y el proyecto con no pocas expectativas…
  

martes, 18 de octubre de 2011

Se acabó la espera



Se acabó la larga espera para la segunda temporada de The Walking Dead, la serie inspirada en los cómics de Robert Kirkman y Tony Moore. Si bien la primera temporada fue demasiado corta (apenas seis episodios), no cabe duda de que superó todas las expectativas de los millones de fanáticos que la siguieron de cerca a finales de 2010, tanto de los que ya conocían el cómic, como de aquellos que gustan del género y que vieron en la serie dirigida por Frank Darabont una propuesta de peso digna de verse.

Los diez meses y diez días que mediaron entre ambas temporadas pareció una espera eterna en un comienzo, y hasta cierto punto lo fue, pero el tiempo vuela y ahora estamos a las puertas del primer capítulo de la segunda temporada. En todo este tiempo no faltaron noticias y adelantos, pero seguramente lo más relevante fue la despedida del gran Frank Darabont del cargo de director, hecho que aún lamentamos los seguidores de la serie, y más aún los seguidores de Stephen King, que han visto en Frank el director más íntegro y consecuente a la hora de adaptar sus novelas y que prácticamente aullaron de emoción al enterarse de que sería él el encargado de comandar semejante serie.

Habrá que esperar el rumbo que toma la serie sin su principal cabecilla, por no mencionar los cortes de presupuesto sobre los cuales se rumorea, pero aún así ganas no nos faltan de continuar viendo las aventuras de Rick Grimes y compañía.




La segunda temporada ya se estrenó en Estados Unidos y ha vuelto a batir todos sus records de audiencia. Más de siete millones de estadounidenses no quisieron perderse el estreno de la segunda temporada de The Walking Dead. El primer capítulo, emitido este domingo en Estados Unidos por la cadena AMC, ha alcanzando una audiencia de 7.3 millones de estadounidenses, según recoge Entertainment Weekly.

Y por si siete millones de espectadores no fueran suficientes, si a los que vieron la premiere se les suma los que hicieron lo propio con su repetición horas después, la audiencia del primer capítulo de la segunda temporada de The Walking Dead se dispara hasta los once millones…

A poco más de una hora del estreno en Sudamérica, los ánimos y la expectativa están en su punto más alto. Se han contado los días y las horas y ahora queda muy poco…

Así que para amenizar la espera los dejo con el tráiler de lo que nos corre pierna arriba…




;D


martes, 11 de octubre de 2011

Google Analytics / Septiembre de 2011

¡Hola a tod@s! :D

Este año va volando. Septiembre dio paso a octubre trayendo consigo un clima frío y poco acogedor, y dejando atrás una época que personalmente quisiera que quedara en el olvido… Creo que hasta el blog ha sido víctima de ello, pues esta es apenas mi segunda entrada en tres semanas, y he tardado más de lo normal en publicarla puesto que estamos a 11…

Todo lo cual viene a significar, en lenguaje claro y accesible, que tengo el blog un poco olvidado (entre otras cosas) y que los Google Analytics (además de los memes) siempre son la disculpa perfecta para retomar el blog.

Sin más preámbulos, vamos con algunas búsquedas curiosas que, durante el mes de septiembre, han llevado a El Blog de Calavera, además de las recientemente denominadas “Descabelladas Aventuras de Calavera”.


Friki: Presente! :D

a sabato le gustaba ka matematica?: En sus comienzos fue un hombre de ciencia, así que supongo que la respuesta es afirmativa. ;D

blog calavera george valencia: Esta es una persona que sabe lo que busca. :)

comprar la cupula stephen king colombia / la cupula de stephen king llegara a colombia?: Lo mismo me preguntaba yo hasta hace poco, y por fin es un hecho luego de tanta espera. ¡La Cúpula está en Colombia! Se puede conseguir por el Círculo de Lectores (excelente edición en tapa dura) o por Plaza & Janés (edición en tapa blanda… :( )… He aquí la prueba. ;)

conocí a los judas en el 90: Bien por ti… Están a punto de retirarse y ya nunca los veré… :(

corte por aquí: Noooooooo, por ahí noooooo… :O

danza del vientre con heavy metal: ¡¡Una mezcla explosiva!! Jajaja! XD

descripcion fisica y psicologica de un personaje de la cúpula de stephen king: Pues en realidad la Cúpula tiene descripciones físicas y psicológicas muy bien trazadas de por lo menos un centenar de personajes… ;D

eduard müller: Otra persona que sabe lo que busca. Eduard Müller es el protagonista de mi relato 1945. :)

el perro de la polaroid de donde viene el perro: De la polaroid. :P

el blog de calavera diario de un muerto capitulo vlll: Otro que sabe lo que busca. :)

fotos de el paso del hombre a america: No creo que hayan registros fotográficos de semejante acontecimiento… :P

julián cuéllar busca al calavera para leerse el diario de un muerto y aparecer en los google analytics: ¡El maldito no tiene nada más que hacer que poner a prueba la aplicación! XDDD Pero ya ves que da resultado y es infalible, Korax! ;P

la cupula stephen king que pasa en la caravana: Eso tendrás que descubrirlo cuando leas el libro. Solo diré que te prepares… :|

melquiades carvajal: Sí, señor. El Bisabuelo de Alcides Carvajal, el villano de Diario de un Muerto. :)

calabera demacrada y espeluznante: Demacrado, un poco; espeluznante, espero que no mucho! XD

divugos de autos con calavera adelante: ¿Qué es un “divugo”? :(

la calavera dansa: Más bien poco… XD

calavera sonriente: No mucho últimamente, pero bueno… :(

calaveras manejando motocicleta: Escasamente sé montar en bicicleta, y hace aaaaños que no lo hago… :/

ver porno calavera: Ya decía yo que tardaba en aparecer el sujeto de turno… :/




En fin… Ha habido mejores, pero nunca dejan de ser curiosas estas búsquedas, las cuales dieron un total de 1.816 total visitas a través de 647 palabras clave en el mes de Septiembre.

¡Hasta la próxima!

;)


lunes, 19 de septiembre de 2011

DIARIO DE UN MUERTO / Capítulo XIX


Los Renegados presentan:

DIARIO DE UN MUERTO
Capítulo XIX

Escrito por: George Valencia (Calavera)





1

Oscuridad.
No me resulta ajena. Es como estar de nuevo en el útero materno, arropado en un mundo perfecto mientras los latidos del corazón que comparte viaje con el mío me envuelven en un ritmo suave y cadencioso, arrullándome, creando una sensación de bienestar que elimina todo pensamiento preocupante.
Es en este estado cuando comprendo por qué buscaba suicidarme continuamente aún estando muerto: aquí me siento en paz conmigo mismo. Es como un renacimiento, un nuevo comienzo, otra oportunidad para cambiar mi vida.
De pronto, todos los recuerdos golpean mi mente como una ola azotándose contra la escollera. Abro los ojos, poniéndome en pie, con un nombre brotando de mis labios:
—Jessy…
Por encima de mí se extiende el cielo más azul que jamás haya visto. Es de una perfección abrumadora; pero a la vez, tal como debería ser un cielo, libre de esmog. Debajo de mí no hay hierba, como siempre sucede, sino una niebla húmeda y esponjosa que se mueve y ondea. De hecho, no siento un suelo bajo mis pies; al menos no como estamos acostumbrados a percibirlo. Es como si estuviese suspendido en medio de la nada.
A mi alrededor, la blancura se extiende hasta el infinito, apenas demarcada por el azul de este firmamento sin nubes.
“Alan”, escucho susurrar.
Es la voz del claro, o la que oigo cuando estoy en él. El problema es que no estoy allí, ni tampoco la escucho en mi cabeza, como siempre ha sido el caso. Esta vez proviene de un lugar a mi derecha.
Una figura menuda se acerca hasta mí, se detiene y sonríe.
—Has llegado —dice extendiendo sus manos y acariciándome el cabello—. Bienvenido, hijo.
—¿Ma-mamá? —tartamudeo.
—Sí, Alan, soy yo. —Sus manos siguen acariciando mi rostro y se humedecen con mis lágrimas—. Estabas perdido y te encontré.
Me echo a sus brazos y dejo que el llanto tome el control.
—¡Mamá! ¡Te extrañé tanto!


2

—¿Dónde estamos? —pregunto después de estar seguro de que no se trata de un juego de mi mente confundida—. ¿Es esto el cielo?
—No. Es un pasaje intermedio, una pausa en el camino. Los que llegan aquí deben esperar a que se tome una resolución sobre su próxima morada.
—¡Tú eras la voz que escuchaba en el claro! No te reconocí… —admito con vergüenza—. ¿Por qué no me lo dijiste?
—Existen reglas, Alan. Contigo me han permitido romper unas cuantas, dado lo especial que eres.
—¿Lo especial que soy? —dudo. No me gusta esa frase. Me hace sentir el conejillo de indias de un científico loco.
—Aun sin quererlo, te hiciste con un libro profano —explica mi madre—, y el Jefe quiere darte la oportunidad de que decidas por ti mismo el camino que quieres tomar.
—¿El Jefe? ¿Te refieres al Barbas?
—Bueno —dice mi madre, sonriendo—, cada uno lo llama como quiere. Yo lo llamo Jefe.
—¿Y qué quiere Él de mí?
—Nada que tú no quieras hacer. Tu alma está a salvo, por eso no te preocupes, pero debes decidir si quieres volver y terminar lo que comenzaste o quedarte y ascender al próximo nivel.
—Yo no comencé nada, mamá.
—Lo sé. Nadie escoge su destino.
—¿Y el Flaco? —pregunto de pronto.
—Justo tras de ti. También está a mi cargo.
—¡¿Qué?! —exclamo sorprendido, y me vuelvo.
En efecto, ahí está. Lo noto retraído y un poco avergonzado.
—También tiene su oportunidad de decidir —dice mi madre—, pero creo que primero tienen algo de qué hablar, antes de que vuestro vínculo desaparezca para siempre. Los dejaré a solas.
—¡No, espera! —digo, pero al darme vuelta descubro que mi madre no está por ningún lado.
Siento el impulso de mirar hacia arriba, casi esperando verla desaparecer en las alturas volando como un pajarraco, pero tampoco allí hay rastro de ella.
Me vuelvo de nuevo hacia el Flaco. Lo observo, sin saber qué decirle ni por dónde comenzar. No me gusta echarle en cara las cosas a la gente, pero creo que esta vez estoy en todo mi derecho.
—Me sienta mal tener que recordarte que te lo dije, Flaco, pero… ¡te lo dije!
—Lo sé, lo sé, no me sermonees —contesta él, enojado.
—No lo estoy haciendo, es sólo que… ya ves, tu padre te acaba de demostrar la clase de persona que es. No puedo creer que te hayas tragado todo ese embuste.
—¡Es mi padre! ¿Cómo no iba a creerle?
—¡Pero te mató, Flaco! ¡El hijo de perra te mató!
—Sí, ya me di cuenta. No hace falta que me lo recuerdes.
—Bueno, está bien. Lo que quiero decir es que… mierda, ¿cómo decirlo?
—Diciéndolo —contesta Julián a mi pregunta retórica, como si tal cosa.
—Regresa conmigo, Flaco. Ayúdame a terminar con todo esto. Dicen que los que hacen la vista gorda también cargan con parte de la culpa cuando algo malo ocurre, pecan de omisión, así que haz tu parte. Esto es algo que te concierne directamente; también tienes cartas en este asunto. Ayúdame a darle su merecido. Vuelve y limpia el apellido Carvajal.
El Flaco me observa fijamente, luego aparta la mirada, como si no fuese capaz de sostenerla para responderme:
—No. Lo siento, Alan, pero la respuesta es no.
—¿Así, nada más, te lavas las manos?
—Ya te dije que lo siento. Además, no quiero regresar. Deseo quedarme en este lugar.
Yo lo miro de hito en hito, sin dar crédito a lo que acabo de escuchar.
—Pero si… —comienzo.
—Sí, me mató —me interrumpe Julián—, ya lo sé, pero he decidido quedarme, Alan. Me gusta este lugar. Además, yo también quiero ver a mi familia.
—Y hay que respetar su decisión —dice mi madre tras de mí, haciéndome pegar un brinco.


3

Sus palabras tienen un tono tan definitivo y autoritario, que no me atrevo a protestar. Me quedo callado, sacudiendo la cabeza con desaprobación.
—Está bien —acepto—. Que no se diga más.
Entonces noto un cosquilleo en la palma de mi mano izquierda. La miro, y descubro que la cicatriz ha desaparecido. Me doy vuelta, y compruebo que Julián está haciendo lo mismo. Nos miramos, pero ya no hay nada que decir. Le doy la espalda y observo a mi madre, que aguarda pacientemente.
—¿Y bien? —pregunta—. ¿Tomaste tu determinación?
—Por supuesto —respondo—. Quiero regresar.
—Está bien, Alan. También la respetamos. Haz lo que tengas que hacer, hijo, pero nunca olvides que el Jefe, por encima de todo, aboga por el libre albedrío. Hagas lo que hagas, eres libre de hacerlo, y nadie te pedirá cuentas más tarde.
—Es bueno saberlo —admito. Comienzo a sentirme apurado—. ¿Puedo irme ya?
—Claro, Alan. Sé consecuente.
No entiendo mucho eso de ser consecuente, pero no tengo tiempo para más preguntas.
—Adiós, mamá.
—Adiós, Alan.
Le doy un beso en la frente, y entonces me siento absorbido nuevamente por esa oscuridad sin límites. “Julián, acompáñame”, es lo último que escucho decir a mi madre antes de perderme en esa nada oscura en la cual me siento flotar, totalmente ausente el sentido de la orientación.
Entonces, pasado un momento, regresa esa conocida sensación de estar siendo succionado por una fuerza terrible, como si estuviera en el fondo de un tanque y alguien hubiese retirado el tapón del sumidero…


domingo, 18 de septiembre de 2011

Caballo de Troya, de J. J. Benítez




Juan José Benítez, nacido en Pamplona, España, el 7 de septiembre de 1946, es un periodista y escritor conocido principalmente por sus trabajos en ufología y su serie de novelas Caballo de Troya.

En 1962 ingresó en la Universidad de Navarra en la carrera de Periodismo, consiguiendo la licenciatura en 1965, y comenzó a trabajar para el periódico La Verdad de Murcia en enero de 1966, con apenas 20 años. Después empezó a trabajar en el Heraldo de Aragón. Recorrió el mundo como enviado especial y fue periodista en varios diarios regionales españoles, entre ellos La Gaceta del Norte.

A partir de 1972 se especializó en el tema ovni y cubrió todas las noticias relacionadas con esta materia para su periódico, siendo las primeras sobre la Fuerza Aérea Española. En 1975, realizó investigaciones sobre el sudario de Turín, hecho que marcó su vida y que representó el puntapié inicial que dio origen a la saga Caballo de Troya.

J. J. Benítez
Ha realizado trabajos para la televisión, conferencias, artículos de prensa y entrevistas con testigos de supuestos fenómenos ovni. Con frecuencia, estas obras han recibido críticas negativas por parte de diversos sectores, como el caso de los escépticos, aunque, según sus palabras, la duda (su principal objetivo) debe siempre estar presente.

En 1976 recibió de la mano del Teniente General Felipe Galarza, Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire Español, 12 expedientes OVNI clasificados que Benítez publicaría íntegramente en su libro "OVNIS: Documentos Oficiales del Gobierno Español". En 1979 dejó el periodismo activo y se dedicó por completo a la investigación. Desde entonces ha ido compaginando sus investigaciones sobre los ovnis y los “no identificados”, con la de la vida de Jesús de Nazaret.

Caballo de Troya, el título de la fabulosa saga de la cual quiero tratar en esta entrada, nace del nombre de una operación secreta de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos (USAF) que en 1973 situó a dos hombres, minuciosamente entrenados, en el año 30 de nuestra era. Un viaje al pasado, a la Palestina de Jesús de Nazaret, cuyo objetivo era conocer de primera mano la vida, obra y pensamiento del Hijo del Hombre. Los protagonistas de este salto son Eliseo, piloto que durante los “saltos” al pasado permanece casi todo el tiempo en el módulo espacial que se instaló en el Monte Olivo, y Jasón (el Mayor), que se convertirá desde entonces en testigo presencial de la vida, Pasión, Muerte, Resurrección y “ascensión” del Galileo.

El Diario con las memorias del Mayor de la USAF acabará en manos del autor, que traza el perfil más humano, completo y riguroso que se conozca sobre Jesús de Nazaret…

Leí el primer libro de esta saga hace ya unos diez años por recomendación de un amigo. Bueno, más que amigo era un compañero de clase que al notar mi interés por la lectura me recomendó insistentemente que leyera al menos el primer volumen de la saga, que en ese entonces costaba de 6 tomos. Recuerdo que lo presté en la biblioteca de la universidad y comencé a leerlo con muchas expectativas, pero apenas llevaba la mitad cuando me gradué y tuve que entregar el libro y dejarlo inconcluso de momento. Pasarían varios meses hasta que tuviera el dinero para hacerme con mi propio ejemplar, momento en el cual decidí comenzar desde el principio una vez más…

Crecí en una familia arraigadamente católica que me instruyó en dichas creencias durante toda mi infancia y adolescencia. Hice la Primera Comunión, la Confirmación, e iba a misa frecuentemente. Aun así, el tiempo y la madurez te abren los ojos en muchos sentidos, y aunque seguí siendo algo creyente (a pesar de que muchas cosas hacen que esa fe se vea minada), con los años me forjé mis propias convicciones religiosas, alejándome de los patrones dictados por la sociedad, incluidos iglesias, dogmas e instituciones, y renunciando de plano al catolicismo.

A esa altura, con 19 años en mi haber, ya había leído, visto y experimentado muchas cosas que habían significado que mis creencias tomaran su propio e individual rumbo, pero leer Caballo de Troya significó un “antes y después” en mi vida en lo que a dichas creencias se refiere. No porque creyera a pies juntillas cada palabra que allí se narra, nada más lejos de la realidad, sino porque es un libro que abre tu mente en muchos sentidos y hace que te plantees gran cantidad de cosas, llegando luego a tus propias conclusiones. Reevalúas la verdad sobre muchos mitos y sientes que es tu corazón el que te dicta las respuestas. Es, repito, un libro (o una saga) que cambió mi manera de pensar en muchos aspectos. Representó un hito en ese aspecto de mi vida.

Haciendo aparte este hecho, sobre el que seguro cada uno tendrá una opinión diametralmente diferente (si eres ateo o escéptico, por poner un ejemplo, toda esta entrada te parecerá una mierda), la historia es terriblemente atrapante.

Comienza con un pasaje de unas cincuenta páginas que bien podría haber salido de una novela de espionaje, y cuando se adentra en el Diario mismo se convierte en una espectacular aventura plagada de visos de ciencia ficción que te dejan sencillamente alucinado (con notas científicas, médicas, arqueológicas, botánicas, físicas, etc., que te dejan pasmado y que le dan muchísimo más realismo a la historia). Cada volumen abarca en el fondo un aspecto diferente de la vida de Jesús (desde su infancia y adolescencia, hasta su adultez y su toma de conciencia sobre sí mismo como Hombre-Dios, desvelando todos esos “años oscuros”), pero en general es una novela histórica fantástica, llena de sorpresas, acción y aventuras.




Curiosamente, la primera vez devoré la saga en pocos meses convencido de que el sexto tomo era el último. Nada ni nadie me decía lo contrario. Cada tomo lo devoraba con avidez, esperando el momento de embarcarme en el próximo y acercándome cada vez más a ese ansiado final. No obstante, cuando comencé el sexto libro, y a medida que iba avanzando, me di cuenta de que faltaban muchas cosas por contar y me preguntaba intrigado cuándo pasaría lo que había esperado tanto tiempo.

Pues bien, cuál no sería mi sorpresa al leer la última línea de dicho sexto volumen: “La aventura estaba por comenzar…”. Seis libros, más de dos mil páginas… ¡y el autor me decía que la aventura apenas comenzaba! De todas formas, creo que ese final me provocó más alivio y alegría que cualquier otra cosa…

Pasados dos años, leí los seis libros de nuevo, y aún ahora de cuando en cuando repaso algunos pasajes del primero, ahora ajado, amarillento, pero a buen resguardo en mi biblioteca… Mientras tanto, seguía esperando los demás…

Con el tiempo me enteré de que la saga se compondría de 9 libros, y de que Benítez publicaría los tomos 7 y 8 en un muy corto periodo de tiempo. Hace un par de años tuve la oportunidad de leerlos, ambos de corrido en un lapso de un mes, y debo decir que fue una experiencia magnífica volver a adentrarme en el Diario del mayor de la USAF que viajó al año 30 (y posteriormente al 26) de nuestra Era para conocer de primera mano los hechos que rodearon a ese Hombre misterioso…

Los ocho volúmenes reúnen 4348 páginas. Las fuentes informativas consultadas por J. J. Benítez ascienden a 14.000: arqueológicas, botánicas, físicas, sociales, religiosas, etc. Más de 1.200 notas de pie de página, con más de 3.000 datos informativos de toda índole sobre la época de Jesús. Para la elaboración de estos ocho libros, J.J. Benítez ha dedicado 25 años, con un total de 17 viajes a Israel, Jordania, Egipto, Estados Unidos y Líbano.

Los sectores más conservadores de la Iglesia Católica han condenado los Caballo de Troya como "obra satánica", pero para más de veinte millones de lectores (más de cuatro millones de ejemplares vendidos) ha significado un "despertar a otro Jesús". También ha sido criticado hasta la saciedad por diversos sectores, y otros lo han acusado de plagiar fragmentos de El libro de Urantia, no obstante lo cual sus lectores siguen multiplicándose.

Sobre esta saga solo puedo hablar con un entusiasmo nada imparcial, pues siempre me fascinó y me sigue fascinando, no solo por el mensaje de fe que pueda tener en el fondo, sino porque además es una historia llena, como ya dije, de intriga, acción y aventuras, una novela que mezcla el género histórico y la ciencia ficción. He aquí el listado de los libros que componen la saga publicados hasta el momento:




·         Caballo de Troya 1: Jerusalén (1984)
·         Caballo de Troya 2: Masada (1986)
·         Caballo de Troya 3: Saidan (1987)
·         Caballo de Troya 4: Nazaret (1989)
·         Caballo de Troya 5: Cesarea (1996)
·         Caballo de Troya 6: Hermón (1999)
·         Caballo de Troya 7: Nahum (2005)
·         Caballo de Troya 8: Jordán (2006)


Hace meses tenía pensado escribir esta entrada dentro de una serie de publicaciones dedicadas a grandes Sagas de la literatura, y dentro de la cual ya abordé Los Hijos de la Tierra, de Jean M. Auel, y El Reino de los Dragones, de Richard A. Knaak. Ahora finalmente he encontrado el tiempo para hacerlo (con el ánimo de retomar también la idea con otras sagas), y mientras investigaba un poco me he topado, en la web oficial del autor, con la noticia que los seguidores de esta genial serie de novelas (y de J. J. Benítez también; yo personalmente he leído una media docena más de sus libros) hemos estado esperando por años:




Así que solo queda esperar con ansias y contar los días para que vea la luz el fin de una historia que comenzó hace 27 años... :)

Los dejo con una entrevista a J. J. Benítez realizada en el programa español Cara a Cara, que data de 2006, fecha de publicación del octavo volumen:




viernes, 16 de septiembre de 2011

Un encuentro enriquecedor

Ayer, en una entrada en dos partes, les contaba sobre los hallazgos que hice en La Fiesta del Libro que se celebra por estos días en Medellín y que irá hasta el próximo domingo. Hubo alguna sorpresilla y tres buenos tesoros que me traje a casa, con los cuales aumenté algunas series particulares (la saga de Hannibal Lecter, las series de Horror y la pareja de libros escritos por Stephen King y Peter Straub).

Pero eso no fue todo… :P




Al volver de la Feria, y ya en pleno centro de la ciudad, me encontré con Hernando García Mejía, un poeta, escritor y columnista colombiano, veterano de las letras, al que tuve la suerte de conocer hace algunos años, puesto que era cliente asiduo de la empresa en la que yo trabajaba. La compañera con la que laboraba en ese entonces le comentó un día que yo escribía (o que al menos lo intentaba XD), una cosa llevó a la otra, y nos hicimos amigos.

Con el tiempo leyó y corrigió algunos de mis relatos, y desde entonces me ha hecho observaciones y recomendaciones que me han servido muchísimo para mejorar como escritor. Sus duras y certeras críticas han logrado que me exija a mí mismo cada vez más…

Pues bien, ayer me lo encontré, y como hace días me comprometí a ayudarle a crear un blog, me sugirió que lo acompañara a hacer unas diligencias mientras hablábamos al respecto. Ahora está en el proceso de publicar una nueva novela en la que ha venido trabajando por seis o siete años, y justamente ayer necesitaba sacarle varias copias para enviar a editoriales. Así que entre diligencia y diligencia, entre una cosa y la otra, pasé con él toda la tarde hablando de mil temas diferentes, la mayor parte de ellos enfocados a la literatura. Es difícil resumir todo lo que platicamos, pero fueron charlas muy enriquecedoras.

Quedé exhausto porque anduvimos muchísimo, pero como si el intercambio de ideas entre un escritor veterano y un aficionado no fuese lo suficientemente enriquecedora e hiciera que valiera la pena la tarde, Hernando tuvo el inmenso detalle de obsequiarme un lote de 15 libros de su biblioteca, 10 de autores variados y 5 de su autoría, pues tenía varios repetidos y juzgaba que quedaban en buenas manos al regalármelos a mí, otro amante de las letras.

Sin duda, yo los guardaré como un tesoro, y los devoraré en los próximos meses. Tienen muy buena pinta y espero ir desgranándolos poco a poco ahora que la publicación de Diario de un Muerto está llegando a su fin.

He aquí el espectacular lote. :D

Tres clásicos, un ensayo y una pequeña recopilación de frases:




·         Madame Bovary, de Gustavo Flaubert
·         Palabras y Sangre, de Giovanni Papini
·         El Gatopardo, de Tomasi de Lampedusa
·         Literatura Española, de Alfonso Reyes
·         500 Frases Escogidas


Cinco clásicos más:




·         El Predicador, de Harold Robbins
·         Giacomo Joyce, de James Joyce
·         Madre Noche, de Kurt Vonnegut
·         Otra Vida, de Alberto Moravia
·         El Hombre de mis Sueños, de Doris Dörrie


Y para rematar, cinco libros de su autoría, todos en el género de la literatura juvenil:



  
·         Ojitos Borradores
·         Tomasín Bigotes
·         El País de la Infancia Feliz
·         Cuando Despierta el Corazón
·         La Estrella Deseada


He tenido la oportunidad de leer dos de sus libros: La Comida del Tigre, una novela corta que visiona de manera fresca y diferente la problemática de la violencia en Colombia, y Salvado por los Cuentos, una autobiografía llena de anécdotas que cautiva desde la primera página.

Así que además de hacerme con unos buenos clásicos, también tendré la oportunidad de leer varias de las obras de este amigo escritor al que admiro mucho y al que le estoy agradecido por todo lo que me ha enseñado sobre el arte de escribir.

Les había dicho ayer que había sido un día muy productivo, ¿no?

;)
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